lunes, 12 de mayo de 2014

Instantáneas Míticas: Leia y su doble se broncean en Tatooine

Dos soles tiene Tatooine. Ideal para ponerse moreno, como hicieron Leia (Carrie Fisher) y su doble en pleno palacio de Jabba el Hutt en un descanso del rodaje de "El retorno del Jedi". Vale, realmente están en la Tierra, en pleno desierto del sur de California, pero también es un paraje ideal para coger un poco de color ahora que la entrada del verano es inminente.



Votaciones 2014: Elige tus películas favoritas del mes de abril

Damos por abiertas las votaciones del mes de abril, para que elijan sus filmes favoritos de entre todos los estrenados durante dicho mes en España. Recuerden que mediante un comentario pueden introducirse propuestas de títulos de difícil distribución en nuestro país y que posiblemente jamás lleguen a estrenarse aquí, siempre que sean estrenos de 2013 o 2014, o bien insertar títulos de filmes que se hayan pasado por alto en la lista. Pueden elegirse cuantas películas quieran y cuantas veces deseen, aunque como siempre apelo a la buena fe de los votantes para no elegir demasiadas veces la misma película y manipular así los resultados. ¿El objetivo? Pues realizar recuento en enero de 2015, cuando se cierren las votaciones, y escoger las mejores del año para los cinéfagos que se animen a votar.  Y recuerden que siguen abiertas las votaciones de los meses de enero a marzo. ¡A votar!


domingo, 11 de mayo de 2014

Taquilla USA: El Hombre Araña se ve aplastado por los nuevos vecinos

Pese a no figurar un gran título revienta taquillas como “Iron Man 3”, la taquilla USA saca pecho este fin de semana y se coloca solamente 20 millones de $ por debajo de la de hace un año. Todo gracias a sus dos primeros puestos, el primero de ellos toda una sorpresa.

El éxito de “Neighbors”, comedia con Seth Rogen y Zach Efron, era algo que estaba en boca de todos. Buenas críticas, buena campaña de promoción, y la buena acogida que está recibiendo la comedia adulta en Estados Unidos. Pero lo que no se esperaba era que el éxito alcanzase tales dimensiones. Ya en su primer día cubrió de sobra su presupuesto de 18 millones de $, sorprendiendo a propios y extraños, para irse en el conjunto de sus tres primeros días a los 51 millones de $, a los que hay que sumar los 34 que ya lleva en el resto del globo. Un inicio superior al de “The Hangover” y en la línea de “Ted”, ambas con mayores costes. En su momento, la primera llegó a los 277 millones de $, mientras que la segunda alcanzó los 218 millones. “Neighbors” debería quedarse en un punto intermedio. Todo un taquillazo veraniego.

Su presencia no hace que “The Amazing Spider-Man 2” se derrumbe. No, su fuerte caída del 59% era más que previsible. El gran problema del film de Marc Webb ha sido su desastroso día a día, que no le ha permitido irse muy lejos y la ha dejado por ahora con 147 millones de $ en diez días. Con el mismo tiempo, la primera entrega alcanzaba los 165 millones, e incluso está por debajo de lo cosechado por “Captain America 2” en el mismo periodo de tiempo. Ante esto, las esperanzas de superar a su predecesora se desvanecen, y tendrá que sudar para alcanzar a la última aventura del Capi. A nivel mundial ya lleva 550 millones de $, a 200 millones de la anterior película de la franquicia. Su salvación estaría en el mercado internacional, pero para que Sony vea rentabilidad en este caro producto que ha costado cerca de 260 millones de $, debería situarse al mismo nivel o por encima de la primera parte. Veremos si lo consigue.

Hablando de “Captain America 2”, este fin de semana apenas se despeina descendiendo un 27% con 245 millones de $ recaudados, a menos de 10 millones de convertirse en el film más taquillero del año en Estados Unidos. La aventura de Marvel cierra un top 5 que completan “The Other Woman” con 61 millones de $ -123 en todo el mundo- y “Heaven is for real” con unos espectaculares 75 millones de $. En el caso de la comedia de Cameron Diaz, ha demostrado este fin de semana que tiene su público pese a la competencia de “Neighbors” al caer sólo un 35%.


Los otros estrenos “grandes” del fin de semana, “Mom’s Night Out” y “Legends of Oz: Dorothy’s Return”, ambos con menos de 4,5 millones de $, no captan apenas el interés de la audiencia, algo que se veía venir. Ahora bien, en el ámbito limitado encontramos los excelentes debuts de los trabajos de Jon Favreau, “Chef”, y Gia Coppola, “Palo Alto”, las dos con excelentes críticas bajo el brazo. La primera se hace con 204.000$ en seis salas, mientras que la segunda consigue 80.600$ en cuatro pantallas. De las dos parte con ventaja la comedia de Favreau dado su aspecto más amable de cara al gran público. Podría convertirse en el sleeper de la temporada.

A nivel de mantenimientos, en el circuito limitado encontramos las grandes triunfadoras. “Belle” mejora un 343% con respecto al fin de semana de su estreno y lleva 620.000$. “Fading Gigolo” continúa mejorando semana tras semana, y este fin de semana ya supera los 2 millones de $. Y por último, “Ida” sube un 87% en su segundo asalto y amasa ya 194.000$.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 9 de mayo de 2014

LA CRÍTICA: Snowpiercer (Rompenieves)

Hacia adelante
Quizá no imaginaran Jacques Lob and Jean-Marc Rochette al crear “Le Transcerceneige”, una de esas reliquias del mundo del cómic que la mayoría descubren cuando a algún cineasta iluminado se le ocurre que es buena idea llevarlo a la gran pantalla, que el cataclismo que describían en sus páginas lo mismo podía ser producido por una guerra mundial que por el calentamiento global.  Pero ahí está igualmente ese Rompenieves, ese mastodonte metálico erigido como el arca de un tal Wildford que pretendía salvar lo poco que quedaba de la Humanidad haciéndola avanzar en la misma dirección que un tren que no se detiene jamás, pero no necesariamente en el mismo sentido que éste.

Las causas poco importan. Lo que realmente cuenta es que lo poco que queda de los seres humanos está confinado entre sus paredes. Una estructura que no es más que el reflejo de un mundo, el que hemos construido nosotros mismos. Los pobres a la cola, malviviendo y reticentes a aceptar su lugar en una sociedad levantada sobre cimientos totalitaristas. Los ricos a la cabeza, aprovechando el trabajo de los primeros. Y entre ambos grupos, kilométricas hileras de vagones que guardan más de una sorpresa. Los pobres dependen de los ricos, estos de los pobres. Puro equilibrio que mantiene el motor sagrado en funcionamiento. Eso sí, por supuesto, este equilibrio tiende a la ruptura. La rebelión es inminente.


En su aventura semiamericana –hay producción local, no es 100% USA-, Bong Joon-ho demuestra haber comprendido la esencia del material original, y tomando su punto de partida y varias pinceladas básicas, construye una maquinaria que funde el estilo de cine de Oriente y Occidente como si del crisol de culturas que exhibe la cinta se tratase. No deja de lado sus señas de identidad como cineasta: su concepción tan original, nunca tendente a la repetición, de las escenas de acción, esa mezcla tan imposible de géneros de la que hace gala en cada nuevo trabajo, y un sentido del humor y un cariño por lo estrafalario y extravagante –atención al hilarante y amenazante vagón escuela- que es un primor. Y, a la vez, satisface la dosis de espectáculo made in Hollywood de manera encomiable.

“Snowpiercer” es una consecuencia directa de todo su cine anterior. La mano del hombre vuelve a estar presente como motor del desastre, como los científicos que crean a la criatura de “The Host” o el asesino que desencadena la trama de “Mother”. Su modo de filmar es ágil, sin verse encorsetado por las dimensiones del escenario en el que transcurre la historia y sin dejar lugar para el aburrimiento, con una estructura de videojuego que, sorprendentemente, no acaba resultando repetitiva. Y sus personajes respiran entre tanta acción. Chris Evans está convincente como líder a su pesar –tiene un monólogo a cámara hacia el final del film de esos que encogen el alma-, los secundarios como Tilda Swinton o John Hurt cumplen con su solvencia característica, y se recibe con los brazos abiertos el saber hacer del gran Song Kang-ho, actor fetiche del director.


Ciencia-ficción y entretenimiento inteligentes, de primerísimo nivel, es lo que ofrece “Snowpiercer”. Incluso con los múltiples agujeros de guión, incongruencias, giros argumentales y exceso de explicaciones del tramo final del viaje, el tren continúa su buena marcha y no descarrila del todo gracias a lo que el surcoreano consigue construir durante su primera hora y media. Avanza siempre hacia adelante. En un tren, si quieres hacerte con el control, sólo puedes avanzar hacia adelante.

A favor: que no resulta repetitiva y ofrece entretenimiento y ciencia-ficción de primer nivel
En contra: el exceso de información, agujeros de guión y giros argumentales de su último tramo

Calificación ***1/2

jueves, 8 de mayo de 2014

El Corto Cinéfago: Dientes de otro

Un habitual de este blog, Manuel Ortega Lasaga, tiene nuevo cortometraje. Se titula “Dientes de otro”, y todo empieza cuando dos vagabundos encuentran un cadáver putrefacto cuyos dientes pueden tener un valor significativo para ambos. Un corto que tuvo su estreno en pleno Día de los Inocentes, con lleno absoluto, y que recientemente tuvo el honor de participar en el Festival de Málaga, y que ha generado división de opiniones, yendo de lo divertido a lo repugnante, objetivos que según su creador buscaban al gestarla. Pues objetivo logrado con creces. No puedo facilitar el corto en abierto, pero sí el tráiler, una entrevista a su director y mi particular crítica del cortometraje. Y recuerden, no se fíen del Ratoncito Pérez.

TRÁILER



ENTREVISTA A MANUEL ORTEGA LASAGA



LA CRÍTICA
Cuidado con el Ratoncito Pérez
En su clásico “Winchester 73”, Anthony Mann hacía pasar de unas manos a otras un rifle como elemento de relevo argumental, como objeto desencadenante de una trama de venganzas. Algo parecido, aunque como herramienta dramática, hacía González-Iñárritu en “Babel”, transformando un arma en una gigantesca mariposa cuyo batir de alas condicionaba de igual manera la vida en Oriente y Occidente. En su nuevo trabajo en el corto, Manuel Ortega Lasaga no utiliza un revólver como mecanismo detonante de la trama, sino unos dientes extraídos a un cadáver en descomposición, los cuales irán pasando de unas manos, o estómagos, a otras, ofreciendo todo un muestrario de lo peor de la condición humana.


El cántabro sirve con su costumbrismo y buena dosis de vulgaridad habitual una historia de ajustes de cuentas y lucha por la supervivencia de esas que ponen los pelos de punta. Ajustes motivados por la codicia, las ansias de una vida mejor, los celos… Lasaga traslada a sus infraurbanitas al extrarradio, y lo que resulta es un putrefacto –en el buen sentido, claro- y perverso cuento repleto de vagabundos, chonis, asesinos, pederastas y demás seres del inframundo, a los que el realizador trata con su característico humor surrealista, con el cariño y a la vez la distancia del padre que ama y que evita juzgar a sus retoños.


Es precisamente su sentido del humor entre vulgar y cotidiano lo que puede tirar a más de uno para atrás a la hora de ver “Dientes de otro”, mezclado con un humor negrísimo mezcla de gore y slapstick. Porque o le pillas la gracia al chiste, o la broma resulta de lo más pesada. Lasaga trata con tanta cotidianidad y brutalidad determinados temas espinosos que puede herir sensibilidades en una época en las que éstas están más a flor de piel que nunca, y por ello estamos ante su trabajo más arriesgado, sin duda el más incómodo e indigesto a la vista de toda su trayectoria. Pero también ante el más personal, ése que supone un compendio de toda su filmografía anterior, y que culmina en una explosión de mala baba como nunca se había visto antes en su cine. Los personajes extravagantes, ridículos, estrambóticos, y sus actores fetiche, las situaciones surrealistas, imposibles, ese humor gamberro,… Todo ha estado siempre ahí, pero ahora le ha inyectado esteroides y está desbocado.


Y yo lo aplaudo. Porque cuesta encontrar un cineasta que alcance una madurez creativa de tan alto nivel como demuestra Lasaga en este cortometraje, y sin necesidad de recurrir al largometraje para definirse como autor. Da lo mismo que en algunos momentos haya ecos a David Lynch o John Carpenter en su propuesta. Tiene voz propia. Respira. Es salvaje, canalla y grotesca. Repugnante y repulsiva según se la mire. Pero también valiente. Y nos lanza un macabro mensaje de advertencia: no nos fiemos tanto del Ratoncito Pérez; no siempre nos deja buenos regalos bajo la almohada.

A favor: es la obra más salvaje, grotesca y personal de su director
En contra: puede ser incómoda de ver para más de uno


Calificación ****1/2

miércoles, 7 de mayo de 2014

LA CRÍTICA: The Machine

¿Sueñan los androides con ver el amanecer?
No, la referencia a la obra de culto de Philip K. Dick en el título de esta reseña no es por un capricho personal, y no obedece a ninguna casualidad. “The Machine” bebe tanto de la historia del autor estadounidense como de su hermana en celuloide, “Blade Runner”. Y, con respecto a esta última, no solamente en su temática principal, la toma de conciencia de las máquinas y la relación con su creador, sino en una banda sonora que alcanza su plenitud en los créditos finales y que recuerda bastante a la compuesta por Vangelis para el clásico imperecedero de Ridley Scott.

Los temas que explora el segundo largo de Caradog W. James son de lo más interesantes, aunque hayan sido explotados en infinidad de ocasiones en el cine. A los ya mencionados con anterioridad encontramos la rebelión de las máquinas o los intereses del Gobierno para convertir una potencial arma curativa en una de destrucción masiva, la manipulación sin consentimiento de los individuos convertidos en asesinos cibernéticos letales, todo enmarcado en un futuro no demasiado lejano en el que Occidente sobrevive como puede ante una Guerra Fría contra una todopoderosa China. La defensa del país sobre los intereses del pueblo. La historia se repite.


Un mejunje de subtramas que, sabiéndolas llevar a buen puerto, da lo mismo si ya han sido exprimidas con anterioridad. Y “The Machine” lo intenta. Está cerca de conseguir ser novedosa, pero algo la ata en corto, no acaba de jugar todas sus cartas. Ya sea porque sus medios son bastante escasos –parece más un film para televisión que una película para cine-, o porque sus responsables tienen miedo de ir más allá y transgredir. Y manejando el material que manejan, o eres transgresor, o plantas cara a ese macro sistema que es el cine, o te quedas en un idealista adicto a asistir a manifestaciones multitudinarias en las que su voz no se oye más que la del resto.


Eso sí, se aplaude el intento. Porque en “The Machine”, bajo sus largas y oscuras escenas de interiores iluminadas por abusivos lens flares abramianos que funcionan peor que las escasas escenas de exteriores, bajo su estética de sci-fi de los 80, reside un corazón a punto de bombear sangre caliente por cada poro del cuerpo. Pero al final, el conjunto es tan frío, tan carente de profundidad dramática, sensibilidad y empatía como el rostro de Toby Stephens.

A favor: las temáticas que explora e intenta explotar
En contra: su frialdad, su estética televisiva y que no acaba de explotar todas sus posibilidades

Calificación: **

martes, 6 de mayo de 2014

23 posters de personajes de "X-Men: Days of Future Past"

Cómo no, Lobezno es la clave. Recuerden que el estreno se ha retrasado hasta el 6 de junio.
























lunes, 5 de mayo de 2014

LA CRÍTICA: Pompeya

Que explote ya, que el público se va
Hay un niño, al que posteriormente apodarán “Celta”, que ve cómo su familia es asesinada vilmente por los romanos, jurando venganza con los años. Hay una historia de amor entre clases en medio de una tragedia histórica, donde ella es reclamada por un pretendiente rico que la amenaza para que no se vaya de su lado. Hay un esclavo que se convierte en gladiador y emprende una vendetta contra el Imperio Romano en particular, y contra un general en particular, que tiene un amigo gladiador de color que espera ver a su familia algún día en la otra vida. Incluso hay un momento pulgar arriba. Hay hasta un hombre que susurra a los caballos, y un ricachón que intenta ganar un billete de ida en el primer barco que salga y le libre de una muerte segura. No, no es una parodia de “Titanic”, “Braveheart” o “Gladiator”, aunque bien podría haberlo sido en vista de su resultado final. Es “Pompeya”, y lo peor es que pretende tomarse en serio a sí misma.

Que sí, que tampoco las tramas de algunas de las cintas a las que vilipendia es que sean de las más originales de la historia del cine, pero en muchos casos dieron lugar a grandes filmes gracias a que sus responsables supieron llevar el barco a buen puerto. En la que nos ocupa pedir algo similar sería tan inútil como implorar a Vulcano que cese los fuegos artificiales en los que sumió a la ciudad romana. Hay un nivel de torpeza a tantos niveles que sólo se justifican si analizamos por separado quiénes andan tras el producto.


Para empezar, al guión tenemos, principalmente, un apellido que ya debería producirnos urticaria, el de los Batchler, que desconozco si son matrimonio o hermanos, pero que en su momento escribieron conjuntamente el libreto de “Batman Forever”, para posteriormente desaparecer prácticamente del mapa. Tras la cámara, un director tan torpe como Paul W. S. Anderson, que se ve incapaz de manejar un péplum con solvencia y regala un film de serie B con un uso tan nefasto de la fotografía que deja a series como “Roma” como auténticas obras cinematográficas. El gran rey de los videojuegos formula su epopeya como si de un plataforma se tratase, tanto que en el tramo final aún estaba esperando el gran enfrentamiento entre el bueno y el malo de la función, transformado éste en un gigantesco robot de proporciones bíblicas. Eso le habría dado mayor atractivo a la propuesta. Y en materia económica, un presupuesto de 100 millones de $ que luce muy mal, con unos efectos que cantan cuando tienen que interactuar con seres humanos, y una ambientación de film Disney para televisión que deja a “Sharknado” como una obra de arte y ensayo.


Y ante la cámara, un reparto más soso que el careto de Kit Harington, con un villano con el rostro inerte de un Jack Bauer carente de profundidad. Esto es “Pompeya”, un refrito bochornoso que enmarca una historia de amores y venganzas con un hecho histórico como telón de fondo, y que para colmo de males pretende ser más grande y épico de lo que realmente puede ser. Al menos uno podría esperar que la destrucción de la ciudad sea colosal, pero para eso debes esperar a que quede media hora para el final de la película. Pero antes sólo deseas que haga erupción el volcán lo antes posible, y que barra con todo el reparto para acabar con semejante suplicio.

A favor: ¿es que tiene algo?
En contra: todo, pero lo peor es que se toma en serio a sí misma

Calificación *

domingo, 4 de mayo de 2014

Taquilla USA: Spidey vuelve a extender su tela de araña sin problemas

Fin de semana a la baja con respecto al de hace un año, especialmente porque a estas alturas de 2013 la taquilla norteamericana recibía con los brazos bien abiertos el tercer capítulo de “Iron Man”. Esta vez, aunque de nuevo ha sido Marvel la encargada de coronar el box office, lo ha hecho de manera mucho más modesta, casi con la mitad de recaudación, pero con datos satisfactorios para el estudio.

“The Amazing Spider-Man 2” estrena con unos contundentes 92 millones de $, una cifra que, aunque sea la más baja para una entrega del Hombre Araña y no supere a “Captain America 2”, es todo un taquillazo para un film que, como ocurría con su predecesora, tendrá su verdadero motor en la taquilla internacional, donde ya acumula 277 millones de $. Eso sí, era el único estreno grande del fin de semana y tenía todas las de ganar para superar los 100 millones, por lo que más de uno verá en su dato de apertura un paso atrás en la franquicia.

Por esto, habrá que ver si consigue alcanzar los 262 millones que cosechó la anterior en terreno USA, una película que estrenó un martes con la misma cifra que la que nos ocupa durante el viernes, y que en seis días consiguió 137 millones de $. Ante las pobres críticas que está recibiendo, pero con el beneplácito del público en el bolsillo, habrá que esperar a ver cómo se comporta, pero con la inminencia de “Godzilla” y “X-Men: Days of Future Past”, difícil lo tiene para igualar o superar a la primera entrega.

La llegada de Spidey no pasa demasiada factura al resto de la cartelera, y solamente dos estrenos minoritarios –este fin de semana todos lo eran- consiguen brillar con luz propia. Así, “Belle” se hace con 105.000$ en cuatro salas, mientras que “Ida” logra 50.000$ en tan sólo tres. Dos títulos con opciones a mantenimiento entre la comunidad cinéfila y adulta.

Lo dicho, descensos lógicos sin que ninguna cinta se vea realmente afectada por la llegada del Hombre Araña. “The Other Woman” desciende un interesante 42% hasta los 47 millones de $. Interesante porque se podía esperar de ella una mayor caída, pero parece que algo de boca a boca posee y Cameron Díaz podrá apuntarse un nuevo tanto con ella como para irse al menos a los 80 millones de $.

“Heaven is for Real” sigue dando guerra y cae un medido 39% con 65 millones de $ recaudados, casi seis veces lo que ha costado. “Captain America: The Winter Soldier”, que a priori dada la competencia directa con Marvel y a que lleva ya 5 semanas en cartel, debía experimentar una fuerte caída, pero cede apenas un 52% y acumula ya 237 millones de $, y con 679 millones de $ en todo el mundo. El top 5 lo cierra “Rio 2”, que este fin de semana llega a los 106 millones de $, nueve millones menos que la primera parte con el mismo tiempo en cartel, pero sin su excelente mantenimiento, por lo que le costará igualarla.

Del resto de la taquilla destacar los aumentos de “Fading Gigolo” del 69% y de “Locke” del 72%. La primera acumula 1,15 millones de $, mientras que la segunda logra 253.000$ en diez días. Sin duda dos películas que podrían gozar de un largo recorrido.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 2 de mayo de 2014

LA CRÍTICA: El viento se levanta

El viento que nos une
“Diez años de vida creativa para artistas y diseñadores es suficiente”. Con estas palabras, Hayao Miyazaki pone en boca del diseñador de aeronaves Earl Caproni una frase que en realidad habla de la carrera de un maestro con mayúsculas que ahora se retira, no sin antes regalarnos una de esas pequeñas grandes joyas dispuestas a dejar volar la imaginación de los soñadores.

Como despedida, Miyazaki ha escogido la historia de un visionario, el ingeniero Jiro Horikoshi, y lo ha unido a la frase de Paul Lavéry que da título a la cinta. Todo un canto a la vida, la ilusión, la templanza, el amor, la naturaleza, el progreso y la inevitable mano del hombre como constructor de sueños, pero también de horribles pesadillas. Y también una declaración de intenciones, un manifiesto del director acerca del artista y el artesano, de sus musas, sus sueños e ilusiones, y también sus frustraciones y obsesiones. Una especie de radiografía de sí mismo que sirve alternando con su habitual poesía visual los pasajes oníricos, quizá los más agradecidos de la función, con los más duros y realistas, esos que plasman de manera impactante retazos de la historia de su país como la inminencia de la Segunda Guerra Mundial, los efectos de la tuberculosis, la revolución industrial y tecnológica de la que nacerían pioneros, o el gran terremoto de Kanto en 1923. Unos fragmentos históricos con los que Miyazaki habla a su vez de todos esos males que azotan las sociedades actuales.


“El viento se levanta” recoge lo mejor de toda su filmografía, aquello que la ha definido y le ha convertido en un imprescindible de la cinematografía japonesa y mundial. Pero en esta ocasión, además, Miyazaki dibuja la que posiblemente sea su película más amarga, no sólo por ser de las más adultas de su carrera. Es amarga por lo que implica tener que decir adiós a uno de los mayores genios cinematográficos de los últimos tiempos, un auténtico rey Midas –con permiso de Spielberg, con cuya “El imperio del Sol” se pueden establecer algunos paralelismos durante la primera media hora de metraje- que nos regala un testamento cinematográfico cargado de lirismo.


No es la mejor de su filmografía, tiene altibajos en su ritmo, especialmente durante su segunda mitad, pero se le perdona porque pocas veces asistimos a la despedida de un maestro de este calibre. Es ver su utilización de la fotografía en los dibujos, cómo comunican las imágenes con la música, cómo imprime cariño a todos sus personajes realizar juicios morales, y se me olvidan todos sus defectos. Quizá esto no sea del todo un adiós, sino un hasta la vista. Porque nunca sabremos lo que traerá el viento de vuelta hacia nosotros. Mil gracias.

A favor: que la poesía de Miyazaki nos envuelve y nos hace olvidar cualquier defecto que tenga la cinta; sus momentos oníricos en contraste con la dura realidad
En contra: cierta lentitud en su segunda mitad

Calificación ****

miércoles, 30 de abril de 2014

En paz descanse... Bob Hoskins (1942-2914)

Nunca fue un actor del método, ni un revienta taquillas, aunque muchos de sus trabajos arrasaron en términos económicos. Ni un actor de grandes premios. Lo que le motivaba a Bob Hoskins, uno de mis intérpretes favoritos desde pequeño, era actuar, hasta tal punto que era capaz de aceptar cualquier papel sin importarle lo ridículo del proyecto. Y lo mejor de todo era que salía airoso a nivel interpretativo. Pura solvencia y presencia. Porque pocos actores como él pueden decir que de una mala película, él era la excepción, la nota de calidad entre tanto desbarajuste. Y si no basta con ver la caótica “Super Mario Bros.”.

Hoskins comenzó su carrera en el teatro con apenas 20 años, y su primera incursión en cine no llegaría hasta 1972, año en el que también aparecería por primera vez en la televisión británica, medio que no abandonaría durante toda la década. Hasta que llegó “El largo viernes santo” (John McKenzie) en 1980, film que recibió reconocimientos a ambos lados del Atlántico, y que le proporcionó uno de sus pocos grandes papeles protagonistas. A partir de ahí empezó a hacerse un hueco en el cine made in USA, apareciendo en filmes como “Cotton Club” (Francis Ford Coppola, 1984), a la vez que continuaba su carrera en el Reino Unido en películas como “Pink Floyd The wall” (Alan Parker, 1982),  “Cónsul honorario” (J. McKenzie, 1983), “Brazil” (Terry Gilliam, 1985), “Réquiem por los que van a morir” (Mike Hodges, 1987) o “Mona Lisa” (Neil Jordan, 1986), cinta por la que consiguió su primera y única nominación al Oscar, así como su primer y único BAFTA, Globo de Oro y la mención en Cannes.


Sin embargo, se convirtió en una absoluta celebridad a raíz del éxito de taquilla de “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” (Robert Zemeckis, 1988), papel que consiguió gracias a su facilidad para imitar el acento americano, hecho que hizo que muchas personas pusieran en duda su procedencia británica. A partir de entonces su carrera en Hollywood despegó, protagonizando “Sirenas” (Richard Benjamin, 1990), “La noche de los cristales rotos” (Wolfgang Petersen, 1991), “Hook” (Steven Spielberg, 1991), “Nixon” (Oliver Stone, 1995) o “Michael” (Nora Ephron, 1996), y en medio, la duramente criticada “Super Mario Bros.”, todo un batacazo en taquilla que no convenció ni a crítica ni a público.

Otros trabajos suyos fueron “Spice Girls: La película” (Bob Spiers, 1997), “El viaje de Felicia” (Atom Egoyan, 1999), “Enemigo a las puertas” (Jean-Jacques Annaud, 2001), “Sucedió en Manhattan” (Wayne Wang, 2002), “Danny the Dog” (Louis Leterrier, 2005), “Tránsito” (Marc Forster, 2005), “Hollywoodland” (Allen Coulter, 2006) y “Cuento de Navidad” (R. Zemeckis, 2009), y en televisión “Historias de la Cripta” –recomendable el episodio que protagonizó y dirigió para la mítica serie, “Fatal Caper”, “Frasier” y “The Saturday Night Live”. Hizo además sus pinitos en la dirección de largometrajes con dos títulos, destacando especialmente “El enigma del hechicero”, su debut en 1988.


En 2012 participó en el que sería su último film, “Blancanieves y la leyenda del cazador”, tras lo cual anunció su retirada de la actuación por padecer Parkinson. Hoskins, actor polifacético donde los hubiera, a la vez excéntrico y comedido según las exigencias del papel, pero siempre carismático, ha fallecido hoy a los 72 años de edad víctima de una neumonía, dejando para la posteridad más de un centenar y medio de trabajos en cine, televisión y teatro. Numerosas personalidades han expresado en las redes sociales su pesar ante la pérdida de su compañero de profesión y amigo, como el gran Stephen Fry en Twitter, que ha calificado de noticia horrible el anuncio de su fallecimiento. No era para menos. Bob Hoskins es, era y será un excelente actor. Un maestro. Descanse en paz, detective Valiant. 

lunes, 28 de abril de 2014

LA CRÍTICA: Purgatorio

Melancólico cuento de terror
Valiente y aleccionadora la forma de distribuir “Purgatorio”. Buscando más la exhibición y promoción de nuevos talentos que el éxito de taquilla, la película se ha estrenado en cines y de manera paralela, su realizador ha lanzado a la red un nuevo montaje del film en formato corto, dividiendo el original en cuatro partes de menos de media hora de duración cada una. Un cine adaptado a los tiempos que corren, una nueva forma de explotación que mira hacia el futuro de un arte que podría tener los días contados si se sigue entendiendo como mera carne de multisalas.

Pero también, la enésima prueba de que hay historias que no dan para más que un cortometraje. Ya lo demostró hace un año “Mamá”, el exitoso debut de los hermanos Muschietti, y ahora “Purgatorio”, con la que Pau Teixidor debuta en el largometraje. La historia es la misma, pero el montaje permite verla de manera diferente, y donde el largo pierde, el cortometraje gana con contundencia.

Ni siquiera es necesario ver “Purgatorio Redux”, aunque haciéndolo te haces una idea de cuál es el pie del que cojea su hermana mayor. La sensación viendo “Purgatorio” es la de corto estirado hasta la extenuación, la de una película que se ahoga a sí misma en los tiempos muertos, de film con demasiado material de relleno. La historia deambula entre el thriller psicológico, el drama, el terror y el suspense, y ofrece un perverso juego infantil de funestas consecuencias. Pero todas sus vertientes cinematográficas funcionan mejor por separado, y en conjunto chirrían a pesar de lo modesto de un metraje que a pesar de su corta duración, puede hacerse algo pesado en algunos pasajes.


Ahora bien, como toda ópera prima, sirve muestrario de lo que podría ser un director a tener en cuenta, un talento aún por pulir, o un cineasta que poco dará que hablar. Y tanto en un lado del espejo cinematográfico como en el otro, tanto en el corto como en el largo, Pau Teixidor apunta maneras. Domina de manera elocuente los mecanismos del thriller, del suspense y el drama, sabe generar la atmósfera idónea en cada situación, juega notablemente con el sonido, y dirige con solvencia a sus actores, especialmente a esa Oona Chaplin en pleno estado de gracia. Ella es el alma de este cuento al que algunos le achacarán la ausencia de perversidad y malicia, pero que funciona bien melancólico cuento de terror sobrenatural. Con sus más y sus menos. Con sus luces y sus sombras. Pero interesante. Y prometedor.


A favor: Oona Chaplin, y el descubrimiento de un cineasta a tener en cuenta
En contra: su historia no da para mucho más que un corto

Calificación **1/2
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...