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jueves, 12 de enero de 2017

LA CRÍTICA. La autopsia de Jane Doe

Necropsia narrativa
Puede parecer que aún es demasiado pronto para hablar en estos términos, puesto que tan sólo cuenta con tres trabajos a sus espaldas, pero ha sido suficiente para vislumbrar cierta coherencia en la carrera que hasta ahora lleva el noruego André Øverdal. Si en “Future Murder” hablaba de la paranoia como manera de fundir de manera peligrosa la realidad con las ensoñaciones, y en “Troll Hunter”, su mejor obra hasta la fecha, aprovechaba el found footage como portal cinematográfico capaz de unir esa misma realidad y el folklore, en su nuevo trabajo se adentra progresivamente en otra leyenda popular, en este caso norteamericana, al mismo ritmo que sus dos protagonistas van diseccionando el cadáver de esa Juana Nadie que da título al film.

Porque “La autopsia de Jane Doe” es, en sí mismo, un ejercicio de necropsia narrativa que va mutando hacia el terror, sustentado fundamentalmente en la fuerza de un libreto que sabe captar interés y generar suspense en torno a las causas de la muerte de su inerte coprotagonista. Øverdal no necesita de mayores artificios que dejarse llevar por el desarrollo de la historia para intrigar al espectador, valiéndose además del solvente trabajo de Emile Hirsch y el gran Brian Cox.


Pero tan sólo en el relato. Uno de sus talones de Aquiles reside precisamente en el hecho de que su director no es capaz de sorprender a nivel cinematográfico con su trabajo tras la cámara. El resultado es una propuesta que vale más por lo que cuenta que por el cómo lo hace, y que acaba convirtiendo sus giros de guión en un film de terror repleto de tópicos, uno de manual filmado con más corrección que inspiración, a ratos inquietante y estremecedor, pero nada trascendente ni remarcable.


Así, lo que queda es una película bastante sugerente, mejor que otras mejor valoradas del pasado año, a pesar de que termine usando buena parte del manido abanico de recursos del género. Una que confirma la predilección de Øverdal por el fantástico, por jugar con la “realidad”. Aunque en este caso no lo haya hecho a nivel artístico, y el proceso de necropsia que propone se va pudriendo más que creciendo interiormente. Justo lo contrario que nuestra querida Jane Doe.

A favor: lo bien que atrapa su guión
En contra: su rutinaria y correcta dirección

Calificación ***
Merece la pena

jueves, 21 de abril de 2016

LA CRÍTICA. La invitación

Reencuentro
Hay filmes de los cuales es arriesgado hablar. “La invitación” es uno de ellos. Ni siquiera se pueden enumerar sus posibles referencias sin caer en el tan de moda y temido spoiler. Es algo así como una versión siniestra de “Reencuentro”, con una premisa inicial muy similar, en tono y forma, a la reciente “Coherence”. Es decir, una reunión de amigos que acaba derivando en algo totalmente distinto. Y hasta aquí se puede contar.


Sí se puede hablar de ella en términos cinematográficos, y justificar por qué triunfó en la última edición del festival de Sitges. Y también se puede decir que es una rara avis en la filmografía de su directora y guionistas, que en su haber tenían productos tan dispares como “Aeon Flux”, “Furia de titanes” o “Jennifer’s Body”. 

“La invitación” supone un paso adelante, un golpe de suerte o un momentáneo momento de inspiración en sus carreras. O quizá llevaban todos estos años haciendo filmes para la industria y ahora les ha llegado la oportunidad de demostrar que hay talento en sus cabezas. Porque estamos ante una de las propuestas actuales más refrescantes dentro del fantástico. Sí, suena ya manida esta expresión, y se ha usado hasta la saciedad últimamente con películas como “Babadook” o “It follows”. Pero cuando una cinta lo merece, lo merece.


Y ésta lo merece. Todo un ejemplo de sabiduría en la realización, el guión y la interpretación que, no obstante, no agradará a quienes vayan buscando un film de terror al uso. Un tipo de terror que, no obstante, abraza en sus minutos finales, cuando se vuelve más convencional, pero solo para asestar otro duro golpe al espectador con un plano final que es digno de elogio, arrojando una mirada malvada hacia ese Hollywood lleno de estrellas no en su sano juicio precisamente.


Encomiable cómo maneja los tiempos Karyn Kusama, cómo trabaja con el sonido y el fuera de campo, con la fotografía y con las posibilidades de un guión que cabalga siempre entre la ambigüedad y el desconcierto. El resultado, que logremos meternos en la cabeza de su protagonista y nos angustiemos. Que todo nos parezca tan raro aunque en realidad nada ocurre ante nuestros ojos. Poco más de noventa minutos de pura tensión in crescendo lograda a base de miradas desconfiadas, acusaciones directas y una banda sonora que no hace más que provocar que nos mordamos las unas. Al final, los que logren entrar en ella y darle tiempo para que se desarrolle, acabarán viendo fantasmas bajo esa desconcertante luz roja final. O igual sí los había. Es la magia de esta joya moderna, que ni conociendo la gran revelación final estaremos seguros de lo que hemos visto.

A favor: cómo usa todos sus modestos recursos para meter el miedo y la desconfianza en el cuerpo
En contra: el tramo final, algo convencional, y que pasará desapercibida por nuestras salas

Calificación *****
Imprescindible

miércoles, 14 de octubre de 2015

LA CRÍTICA. The Final Girls

Kumba… ¡noooooo!
El terror siempre ha sido un género consciente de su propio carácter retrospectivo, tanto que aquellas propuestas que nos llegan con el cartel de innovadora colgando del cuello a modo de reclamo son en realidad un refrito de algo que ya hemos visto. Y aquí se incluyen algunas cintas recientemente laureadas, como “It Follows”, que en realidad suponen un soplo de aire no tan fresco como ellas creen, y acaban demostrando que el género no es más que un monstruo que se retroalimenta con el tiempo.

Lo importante, a fin de cuentas, es que el mejunje funcione, que la dosificación de ingredientes nostálgicos sea la adecuada y la cocción final del producto no se pase de tiempo. “The Final Girls” llega no con ese espíritu de innovación, pero sí que trata de erigirse como la burla del año. No al nivel de las spoof movies del trío ZAZ, pero sí al de la divertidísima “Tucker & Dale Vs Evil” y la magnífica “The Cabin in the Woods”. El juego consiste aquí en romper esa cuarta pared que separa realidad y ficción, al más puro estilo “La rosa púrpura del Cairo” –o mejor, al estilo de la injustamente denostada “El último gran héroe”-, para reírse de las constantes del slasher de los 80, con no pocas referencias a la saga “Viernes 13”, e incluso para mofarse de aquella resurrección del subgénero que supuso “Scream” en forma de geek aficionado que se sabe al dedillo cómo sobrevivir a un serial killer cinematográfico.


En algunos segmentos, el cóctel funciona moderadamente bien. Cierto plano secuencia en la cabaña, la utilización de los créditos y letreros en la trama, los decorados circulares de los que no es posible escapar… Tiene ideas resultonas, bien encaminadas, pero al film le falta más mala leche y poner toda la carne en el asador. Es una parodia del slasher muy light, excesivamente ñoña, sin demasiada sangre ni los suficientes desnudos, prevista para un espectro de audiencia más amplio que el simple fan de turno. Y ahí es donde pierde, cuando no eres capaz de ver en ella más que disimuladas y tímidas referencias al tipo de películas que pretende homenajear/parodiar. Tampoco ayuda un guión con agujeros que van desde la edad de una Malin Akerman que no da el tipo como scream queen o ese incendio forzado que da pie a la trama, ni más de un error cronológico como la inclusión del "Cherry Pie" de Warrant en pleno 1986.


Así, “The Final Girls” ni siquiera debería entusiasmar a los amantes del slasher, porque se queda en un reflejo tan deforme y naif que podría verse como un insulto al espectador más conocedor de este tipo de cine. Podrá ser entretenida, pero le falta garra. Sus diálogos ni siquiera tienen la comicidad que creen poseer. Si el objetivo era que te metieras en la película, como les ocurre a sus protagonistas, no lo han conseguido. Y menos cuando la acompaña constantemente un sentimiento Kumbayá que, más que de terror, deja la sensación de haber visto una cinta de Disney Channel.

A favor: ciertos momentos de ingenio
En contra: su espíritu naif

Calificación *1/2
                                                                                       No merece mucho la pena

lunes, 16 de marzo de 2015

LA CRÍTICA. Cub (Welp)

El pequeño cachorro
Tanto en su idioma original neerlandés como en su traducción al inglés para su distribución internacional, el título de la ópera prima de Jonas Govaerts significa cachorro. Es como si su creador hablase de sí mismo como debutante, como un lobezno del cine prometedor pero con mucho que aprender, y que homenajea a la vez al Truffaut de “El pequeño salvaje” y a películas tan diferentes entre sí como “Solo en casa”, “Viernes 13” o “Cuenta conmigo”. Al fin y al cabo, todo cachorro necesita de una figura magistral de la que aprender el arte y oficio de hacer cine.

Puede decirse que Govaerts es un buen alumno. “Cub” apunta maneras de buen cineasta, que no por casualidad le valieron el premio de mejor director en el pasado Festival de Sitges. La historia de este boy scout que entabla amistad con el niño salvaje tiene intensidad, nervio y buen hacer por parte del belga, que llegado un punto ofrece un giro hacia el slasher camp no del todo inesperado, pues nos va preparando el terreno en más de una secuencia y diálogo, pero sí todo lo gore y despiadado que puede ser el slasher europeo, ese que no tiene remordimientos a la hora de sacrificar tanto a adultos como a infantes de la forma más cruel posible.


Pero todo lo bueno que se puede decir de su dirección, que asegura decentes dosis de entretenimiento –ayuda también que dure apenas 80 minutos-, no se puede aplicar a su guión. A “Cub” le cuesta bastante entrar en materia, se pasa demasiado tiempo tejiendo su propia historia, y no es hasta su media hora final que ofrece su verdadero rostro, el que se esconde tras la máscara de madera de ese pequeño salvaje utilizado como leyenda urbana para atemorizar a los niños. Sí, gracias a la mano de su director, esa media hora es vibrante y sanguinolenta, pero aún así el conjunto está desbalanceado. Además, su libreto acusa cierta previsibilidad –el final busca la sorpresa, pero se ve venir de lejos- y tiene no pocos flecos argumentales, por culpa de un hermetismo exagerado en algunas de sus tramas secundarias, como el pasado del personaje excelentemente interpretado por el pequeño Maurice Luijten, uno de los grandes aciertos de la propuesta, así como la historia que encierra su asesino, o lo desdibujados que están el resto de caracteres.


Pero aún así, no deja de ser un film interesante y servido con extrema inteligencia, un acercamiento a ese yo salvaje que todos llevamos dentro, el que vive en nuestro interior desde nuestra más tierna infancia, y una película que obliga a seguir de cerca a su director. Un cachorro que aún está aprendiendo, pero que ya con este primer largo ha hecho muy bien los deberes.

A favor: la dirección de Jonas Govaerts, y la elección de su protagonista
En contra: cierta previsibilidad y falta de desarrollo en su guión, y lo mucho que tarda en entrar en faena

Calificación ***
                                                                               Merece la pena

martes, 1 de octubre de 2013

Discover Satanism: La campaña viral de Sitges 2013

Sitges va calentando motores, quedan diez días para que den el pistoletazo de salida a su nueva edición, y para promocionarse se une a la fiebre por el satanismo que parece gobernar este 2013. Así que se han currado una web viral promoviendo el satanismo como modo de vida, con declaraciones y testimonios de personas a las que el culto por el maligno les ha cambiado la vida. Los Castevet, el Dr. Sapirstein y Mary Woodhouse te dan la bienvenida. Incluso puedes hacerte con un pack de regalos personalizados por un módico precio, tu alma. Apoyemos todos el satanismo. 





viernes, 5 de octubre de 2012

LA CRÍTICA: V/H/S

El formato maldito
Paco Plaza lo sabía, y lo dejó bien claro en la excelente “[·REC]3”: el found footage, usado tanto como excusa argumental como excusa formal, cansa, da ya síntomas de cansancio. Tanto es así que la tercera entrega de una franquicia que hizo del “grábalo todo, por tu puta madre” su grito de guerra, acabó dándole una patada –literalmente- a la cámara y abrazando inteligentemente el cine convencional. Porque la grabación casera cámara en mano, buque insignia de innumerables propuestas de terror y ciencia-ficción desde que la bruja de Blair atemorizara a medio mundo, es ya más un reclamo comercial sobreexplotado que una virtud artística.

Me gustaría decir que “V/H/S” viene a contradecir esta apreciación personal, pero no es así. Cuando un guión es tan endeble que necesita constantemente justificar la grabación casera con una o varias cámaras en los momentos fundamentales, el conjunto pierde credibilidad. Y, cómo no, cuando la realización mediante este formato obliga a los ya molestos y excesivos movimientos eclécticos de la cámara, ya se pasa de la falta de credibilidad a la ausencia de originalidad, a una peligrosa sensación de déjà vu que no te abandona si tienes reparos ante el mockumentary casero.


Afortunadamente, la novedad en este caso, y esto es un acierto, es el formato doméstico elegido para la propuesta. El VHS está presente durante toda la cinta, y sus responsables consiguen que, en plena era digital, a uno se le despierte cierta nostalgia ante la falta de resolución, de brillo y color, ante el tracking, ante los saltos de aquellas viejas grabaciones caseras a las que el tiempo acababa por pasar factura.  El formato consigue suplir, en parte, todos los inconvenientes que presenta el dichoso found footage.


Pero incluso este acierto puede desbarrar en malas manos, y es lo que ocurre en “V/H/S”. La película es un homenaje al fantástico, a los cuentos de fantasmas, casas encantadas, vampiros, muertos vivientes, al slasher campestre y demás clichés y criaturas de Halloween, pero un homenaje que se queda en intento. Todo por culpa de su condición de pretenciosa antología del terror, compuesta por cinco historias más una que sirve de hilo argumental, a cada cual más rocambolesca e inverosímil.  


Y es que el gran problema de manejar varios cortos al estilo “Creepshow” o “Historias de la cripta” es que se corre el riesgo de que no todos tengan el mismo poderío, y desgraciadamente en esta ocasión ninguno pasa del notable. Por comparación, eso sí, merece la pena destacar la primera, por su formidable criatura y su buen manejo de la tensión, y la última, un divertimento con unos excelentes efectos especiales. ¿Las demás? De poco interés pese a sus buenas ideas, muy mal aprovechadas, repletas de agujeros de guión y buscando más bien la sorpresa final. Por suerte, todas ellas duran poco, así que ninguna llegará a atragantárseles del todo.


A favor: el formato VHS en sí, y la primera y última historia
En contra: el found footage ya empieza a cansar, y no todas las historias tienen el mismo potencial

Calificación: **1/2

jueves, 3 de mayo de 2012

Cartel de Sitges 2012: Bienvenidos al Sitges del fin del mundo

2012, año del fin del mundo. O eso dicen. El Festival de Sitges lo celebra con un cartel muy propio no sólo de este año que vivimos, sino de los tiempos que corren, con el found footage y las nuevas tecnologías a la cabeza. Bienvenidos al Sitges del fin del mundo.

domingo, 16 de octubre de 2011

Sitges 2011: Y entonces llegó Kevin Smith

Kevin Smith hace años que dejó de ser una revelación. Pasó de ser uno de los jóvenes valores del cine indie estadounidense de los 90 a quedar prácticamente en el olvido, condenado a dirigir comedias estilo Appatow o a dar rienda suelta a su frikismo y empezar luchas suicidas contra George Lucas. Eso sí, por el camino nos regaló las hilarantes e imposibles "Dogma" y "Joe y Bob el Silencioso contraatacan". Pues Smith ha vuelto, y por la puerta grande. Ha presentado "Red State" en el festival, y ha triunfado llevándose el premio a mejor película y a mejor actor para el mítico Michael Parks (foto). Una mención que no ha sido del gusto de todos, todo sea dicho de paso. Acompañan a Parks otros dos grandes, Melissa Leo y John Goodman, en un film que ha tenido una promoción guerrilla. Smith la ha ido moviendo de cine en cine, distribuyéndola por su cuenta, acompañando la proyección con una ronda de preguntas al director, y como quien no quiere la cosa ha logrado 1,1M$, siendo su presupuesto de 4M$. IM Global la distribuirá internacionalmente -en España aún no hay distribuidora-, por lo que la rentabilidad debería estar asegurada.

Además, el jurado compuesto por J.A. Bayona, Quim Casas, Lisa Marie, Richard Stanley y Ryoo Seung-Wan ha destacado una de las favoritas de la crítica y el público, "Attack the Block", una mezcla de aventuras, ciencia-ficción y humor surgida de la mente de los creadores de "Shaun of the dead" y escrita y dirigida por Joe Cornish, guionista de "Scott Pilgrim contra el mundo" y "Las aventuras de Tintín". Se ha alzado con cuatro galardones: premio especial del jurado, de la crítica y el público, y otro para la banda sonora, que tiene un gran peso en el film.

El cine español no se va de vacío. "EVA" se lleva el premio a sus increíbles efectos especiales -Goya cantado-, mientras que "Balada triste de trompeta", de Álex de la Iglesia, se hace con el Méliès de Oro a mejor film europeo. La película de Kike Maíllo sigue convenciendo allá donde va, con lo que las ganas de verla aumentan cada día.

Y antes de pasar al palmarés, quisiera destacar el excelente trabajo de Fernando Polanco por sus excelentes crónicas diarias del festival en la web Las Horas Perdidas, que me han mantenido pegado al ordenador, y las vídeoentrevistas de Jordi Romaneda e Isbac Caralt. Formidable.

OFICIAL FANTÀSTIC COMPETICIÓN – SITGES 44
Jurado
J. A. Bayona, Quim Casas, Lisa Marie, Ryoo Seung-Wan, Richard Stanley
Mejor Cortometraje
Ex aequo a Dirty Silverwear, de Steve Daniels, y The Unliving, de Hugo Lilja
Mejor Diseño de Producción
Marc Thiébault por Livide (Alexandre Bustillo & Julian Maury)
Mejores Efectos de Maquillaje
Steven Kostanski por The Divide (Xavier Gens)
Mejores Efectos Especiales
Lluís Castells i Javier García por Eva (Kike Maíllo)
Mejor Banda Sonora Original
Steven Price por Attack the Block (Joe Cornish)
Mejor Fotografía
Markus Förderer y Tim Fehlbaum, por Hell (Tim Fehlbaum)
Mejor Guión
Lucky Mckee y Jack Ketchum, por The Woman (Lucky Mckee)
Mejor Actriz
Brit Marling por Another Earth (Mike Cahill)
Mejor Actor
Michael Parks por Red State (Kevin Smith)
Mejor Director
Na Hong-jin por The Yellow Sea
Premio Especial del Jurado
Attack the Block, de Joe Cornish
Mejor Película
Red State, de Kevin Smith

OFICIAL FANTÀSTIC COMPETICIÓN ÒRBITA
Jurado
Àlex Aguilera, Paco Cabezas, Manlio Gomarasca
Premio Especial del Jurado
Colour Bleed, de Peter Szewczyk (cortometraje)
Mejor Película
Guilty of Romance, de Sion Sono

JURADO CARNET JOVE
Jurado
Eric Antonell, Gerard Fossas, Alberto Martin, Sergi Marí, David Vilaplana
Mejor Película OFICIAL FANTÀSTIC A COMPETICIÓ – SITGES 44
Bellflower, de Evan Glodell
Mejor Película MIDNIGHT X-TREME
Detention, de Joseph Kahn

NOVES VISIONS
Jurado
Anaïs Emery, Javi Giner, Loris Omedes
Mejor Película
Night Fishing, de PARKing CHANce (Park Chan-wook y Park Chan-kyong)
Diploma Película No Ficción
Knuckle, de Ian Palmer
Diploma Película Discovery
Invasion of Alien Bikini, de Oh Young-doo
Diploma Película Dark Ficción
Kill me please, de Olias Barco
Diploma Millor Cortometraje
Coup de grace, de Clara van Gool
Mención Especial
Underwater Love, de Shinji Imaoka

CASA ÀSIA
Jurado
Jordi Ojeda, Carles Santamaria, Pil Sung-Yim
Mejor Película
The Unjust, de Ryoo Seung-wan

GRAN PREMIO DEL PÚBLICO EL PERIÓDICO DE CATALUNYA
Mejor Película
Attack the Block, de Joe Cornish

NOVA AUTORIA INSTITUTO BUÑUEL de la FUNDACIÓN AUTOR
Jurado
Arnau Bataller, Sílvia Munt, Maria Ripoll
Mejor Dirección
La gota, de Daniel Piera y Beatriz Escolar (Universitat Ramon Llull-Blanquerna).
Mejor Guión
Ex aequo a Camille, de Carme Puche (Universitat Oberta de Catalunya – UOC), y a Exercici, de Raúl Pérez (Bande à Part).
Mejor Música Original
Chroma, de Juan Andrés González (Universitat Pompeu Fabra).
Mención Especial por el interés del trabajo documental a Me llamo Peng, de Jahel Guerra y Victoria Molina de Carranza (Universitat Autònoma de Barcelona – UAB).
Mención Especial por el interés del trabajo de animación a Desde el averno, de Raúl García, Núria Argemí, Mariona Consuegra, Saúl Darú, Maria Moreira, Clara Vallvé y Bernat Vilaseca (Escola d’Animació de Catalunya, 9 Zeros).

ANIMA’T – Premio Gertie
Jurado
Jordi Ojeda, Carles Santamaria, Pil Sung-Yim
Mejor Largometraje de Animación
Tatsumi, de Eric Khoo
Mejor Cortometraje de Animación
Dripped, de Léo Verrier
Diploma al Mejor Largometraje Sitges Family
Leafie, de Oh Sung-yoon

MÉLIÈS DE PLATA
Jurado
Àlex Aguilera, Paco Cabezas, Manlio Gomarasca
Méliès d’Argent a la Mejor Película Europea
Kill List, de Ben Wheatley
Mención Especial
Hell, de Tim Fehlbaum
Mención Especial
Krokodyle, de Stefano Bessoni
Méliès de Plata al Mejor Cortometraje Europeo
The Unliving, de Hugo Lilja
Mención Especial
Magic Piano 3D, de Martin Clapp

MÉLIÈS DE ORO
Méliès de Oro a la Mejor Película Europea
Balada Triste de Trompeta, de Álex de la Iglesia
Méliès de Oro al Mejor Cortometraje
Suiker (Sugar), de Jeroen Annokkee

PREMIOS DE LA CRÍTICA
Jurado
Desirée De Fez, Carlos Losilla, José Luis Losa
Premio de la Crítica Jose Luis Guarner
Attack the Block, de Joe Cornish
Premio Citizen Kane al director/a revelación
Ex aequo a El páramo, de Jaime Osorio, y Trabalhar cansa, de Juliana Rojas y Marco Dutra

BRIGADOON Paul Naschy
Jurado
Adrián Cardona, Rafa Dengrà, Leticia Dolera
Mejor cortometraje
8, de Raúl Cerezo

lunes, 12 de octubre de 2009

"Zombieland", en tierra de zombis


Ha sido uno de los grandes atractivos del recién terminado Festival de Sitges, donde ha conseguido el gran premio del público. Se trata de "Zombieland", que como su propio título indica, trata de una tierra tomada por los zombis.
Cuando el mundo entero ha sido infestado por una horda de zombis, lo mejor es tomarse la supervivencia en clave de humor. Ésta es la premisa de esta comedia terrorífica que en palabras de su realizador es una oda al cine de John Landis: «Crecí viendo esas películas, de hecho, mi director favorito es John Landis. Su película Un hombre lobo americano en Londres es la mejor comedia de terror del mundo. Supongo que la conexión con el cine de los 80 está ahí y en la aparición en el filme de un actor que fue una estrella de la comedia de aquella década y de quien prefiero que no se diga el nombre para no desvelar nada de la película»

Dicha estrella podría ser Bill Murray, acreditado pero cuyo papel en la cinta se desconoce. Aunque no es el único cameo que se mantiene en secreto en la película.
Woody Harrelson, Jesse Eisenberg, Emma Stone y la niña nominada al Oscar Abigail Breslin conforman el cuarteto protagonista de este enorme divertimento que arrancó carcajadas en el festival de cine fantástico y de terror por excelencia. Un servidor ya ha tenido ocasión de ver los primeros minutos y debo decir que son cuanto menos originales, incluidos unos créditos iniciales tan atractivos como los de "Watchmen". Habrá que esperar hasta Diciembre para verla, pero les voy dejando el trailer en alta definición para que se vayan haciendo una idea.


La otra película relacionada con el tema es la francesa "La horde", la llamada a ser el film francés radical del año, fruto de los debutantes Yannick Dahan y Benjamin Rocher, una de zombis desmesurada que comienza siendo convencional y acaba tornándose en algo salvaje y excesivo. La trama promete una lucha entre muertos vivientes, gángsters y policías.
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