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viernes, 23 de octubre de 2015

LA CRÍTICA. Mi gran noche

Escándalo en el plató
España es un chiste. Uno sin gracia, con el que te ríes por no llorar. Álex de la Iglesia lo sabe. Es una constante en su filmografía, ya sea a través de la rivalidad de dos estrellas de la comedia cuya sonrisa ha quedado desfigurada por culpa de la memoria histórica, o de ese patio de vecinos sumido en la codicia más absoluta que se sacan los ojos entre sí por unos pocos trozos de papel que les hagan salir de la miseria.

“Mi gran noche” obedece a ese discurso entre líneas. La nueva comedia negra del bilbaíno retrata la España de las Mamachicho, las chonis, la cultura de la telebasura –las referencias a cierto canal privado serán gratuitas y facilonas, pero obvias y necesarias-, el ego de los famosos y los divos, el incomprensible éxito de la música machacona a ritmo de electro latino, los hijos repudiados por la patria y los ciudadanos indignados mientras otros más bribones amasan dinero a su costa. Es, en resumen, la desdibujada pero realista radiografía del país de la sonrisa forzada, la que tienen que fingir una y otra vez los figurantes de ese especial de Nochevieja que lleva una semana grabándose sin posibilidad de salir al exterior, mientras fuera, en el país de los ERE, los recortes y la desigualdad social, reina el caos.


Rodada con el pulso de un autor que cada vez demuestra tener mayor y mejor oficio tras la cámara –aquí se luce en los números musicales-, esta especie de “El ángel exterminador” pasado por la costumbrista comedia berlanganiana salida de madre es, quizá, una de las propuestas recientes más equilibradas del director. De la Iglesia apuesta por la comedia coral de un reparto en estado de gracia, comandado por un Raphael que aparece menos de lo esperado pero que está igualmente omnipresente durante todo el metraje. Todo y todos giran en torno a él, a su imponente figura y presencia. Desde Mario Casas hasta Carlos Areces, pasando por Pepón Nieto y Blanca Suárez, y haciendo mención a un Jaime Ordóñez convertido en improvisado imitador del cantante. Los actores están en su salsa, al menos los principales, pero todos bailan al son del maestro y le rinden pleitesía como el dios que es.


Y pese a este equilibrio durante su desarrollo, a de la Iglesia se le vuelve a ir la cinta de las manos. Su carácter coral y el frenesí que la acompañan no la abandonan en ningún momento. Hay que saber entrar en su desmadre a la española desde el principio. Esto juega en su contra, y tanto el guión como el ritmo acaban atropellándose a sí mismos. Menos que otras veces, pero ocurre. Puede incluso dejar la sensación de que hay tramos y personajes no del todo desaprovechados, y no es difícil perderse con ella. Un defecto, el de la pérdida de rumbo, ya marca indiscutible de la casa, que aún así no acaba por enterrar una comedia de lo más divertida, con tantas risas cómplices –el momento cicatrices, o ese “tienes algo en el ojo”- como incómodas. El desenfreno es absoluto. Es una noche especial. El escándalo en el plató está garantizado. El entretenimiento, mucho más.


A favor: el reparto, sobresaliendo Raphael, el retrato de España que dibuja, y que no pierde tanto el rumbo como otras propuestas del director
En contra: pierde el rumbo conforme avanza el metraje

Calificación ****
                                                                         No se la pierda

miércoles, 12 de agosto de 2015

AVANCES. Tráiler de "Mi gran noche", la "comedia total" de Álex de la Iglesia

RTVE ha lanzado en exclusiva el primer tráiler de la nueva comedia de Álex de la Iglesia, “Mi gran noche”, que supone el regreso del cantante Raphael al cine para interpretar a un intérprete musical llamado Alphonso enfrentado a Adanne, un cantante de electro latino al que da vida Mario Casas. Juntos participan en la cruel gala televisiva de Nochevieja que lleva más de una semana grabándose en el mismo escenario en el mes de agosto, sin dar posibilidad a sus figurantes ni al equipo de grabación de abandonar el recinto en ese periodo de tiempo. Todos, por supuesto, deberán aparentar la más absoluta felicidad para el evento. Un avance que augura una excelente comedia en la que también participan Pepón Nieto, Blanca Suárez, Jaime Ordóñez, Carmen Machi, Carlos Areces, Santiago Segura, Hugo Silva, Carolina Bang y Terele Pávez. “Mi gran noche” llega a las salas el próximo 23 de octubre.



sábado, 3 de enero de 2015

LA CRÍTICA. Musarañas

Enfermos de amor
El amor puede ser una enfermedad peligrosa y contagiosa. Hay personas que enferman de ese sentimiento, dejan de ocuparse de su familia, de comer y dormir, viven aferrados al recuerdo del ser amado que ya no está con ellos. Algunas personas manifiestan este mal de manera egoísta, reteniendo contra su voluntad a la persona amada aunque ello implique su muerte. Los personajes de la ópera prima de Juanfer Andrés y Esteban Roel están condicionados, en mayor o menor medida, por una enfermedad que se remonta décadas atrás en el tiempo. Se esconden del mundo exterior, como topos, e intentan que los demás vivan en su madriguera, y se cierran incluso en sí mismos. Se esconden entre sí secretos. Son, en definitiva, musarañas.

Esta producción de Álex de la Iglesia toca varios palos incómodos pero interesantes ya en su premisa inicial. Posguerra, religión y problemas psicológicos se entremezclan con culpabilidad, envidia y secretos inconfesos en una propuesta macabra que bebe directamente y sin complejos de la nouvelle vague vivida en los últimos años por el cine de terror francés y que se toma su tiempo en presentar sus cartas, pero que una vez lo hace golpea al espectador con saña y sin miramientos.


Por supuesto, como debut que es, “Musarañas” tiene no pocos defectos de guión y realización, en especial por culpa de un libreto y dirección tan llenos de agujeros que no se podrían enumerar sin entrar en el terreno de los spoilers, pero que podrían resumirse en más de una explicación redundante, pues siempre es mejor insinuar que mostrar –la primera gran revelación de la protagonista a su hermana-, alguna que otra reacción forzada por parte de sus personajes –la actitud y la acción del intruso hacia sus anfitrionas-, y decisiones de realización poco acertadas –la foto final-.


Sin embargo, si algo choca realmente en ella es esa conversión hacia el humor negro y el gore más exagerado que transforman la ya de por sí macabra idea de partida en un producto que puede cruzar la delgada línea entre la verosimilitud y el exceso. Incluso a partir de este punto algunas interpretaciones pueden resultar poco verosímiles, y eso que es uno de sus apartados más férreos. Nadia de Santiago, Hugo Silva, Gracia Olayo… todos convincentes en sus papeles. Hasta Luis Tosar, pese a quedar relegado a escasas apariciones en pantalla, resulta amenazador como figura paternal autoritaria. Pero todos los focos se centran en una perturbadora y arrolladora Macarena Gómez, una excelente actriz que aquí demuestra el registro terrorífico que puede llegar a dar. Una actuación de diez pese a los excesos en los que cae su personaje avanzado el metraje. Pero con todo estamos ante un cuento de terror patrio de altura, que obliga a seguir a sus responsables de cerca. Y, sin duda alguna, ante la película de terror española del año. Aunque claro, tampoco había mucho donde elegir.


A favor: su reparto, en especial Macarena Gómez, y su macabro relato sobre la enfermedad del amor
En contra: un gusto por el gore y el humor negro que la obligan a transitar sobre la línea que separan la verosimilitud del exceso

Calificación ****

domingo, 20 de julio de 2014

En paz descanse... Álex Angulo (1953-2014)

Todavía cuesta articular palabra. El cine español ha sufrido hoy una pérdida irreparable por culpa de la carretera, que se ha llevado a Álex Angulo. Actor respetadísimo, amadísimo y admiradísimo donde los haya, las redes sociales se han volcado para despedir al actor. Amigos como Santiago Segura, Álex de la Iglesia, Agustín Almodóvar o Paco Plaza han dado su particular adiós a través de Twitter al intérprete, que nos deja con 61 años de edad.




Casi un centenar de trabajos en cine y televisión desde 1981, año en que debutara en “La fuga de Segovia”, de Imanol Uribe, coronaban la carrera de Angulo, al que le picó el gusanillo de la interpretación con tan sólo 18 años. Comenzó sobre las tablas, en la compañía de su amigo Ramón Barea, con quien llegaría a trabajar en diversos medios, e hizo su aparición en la ETB en diversos programas antes de dar el salto a la gran pantalla.

Pero no fue hasta los 90 que su carrera en cine y televisión despegaría definitivamente tras aparecer en tres títulos en la década anterior. En 1991 participó en “El rey pasmado”, de Uribe, y en “Todo por la pasta”, de Enrique Urbizu, donde conocería a un joven Álex de la Iglesia, director artístico del film, quien le convencería de ser el protagonista de su multipremiado corto “Mirindas Asesinas”. De la Iglesia volvería a contar con él en su ópera prima en cine, “Acción Mutante”, y Álex continuaría su trabajo en el teatro, así como participaciones en series como “Los ladrones van a la oficina” y “Villarriba y Villabajo” o películas como “Los peores años de nuestra vida”.


Ahora bien, no sería hasta 1995 que vería su carrera lanzada al estrellato absoluto, cuando se convirtió en el protagonista absoluto de la comedia demoniaca imprescindible en su filmografía, y en la historia del cine español, “El día de la bestia”, de nuevo a las órdenes de de la Iglesia. Gracias a ella fue nominado al Goya y se llevó el premio Ondas. No sería la última vez que trabajaría con el bilbaíno, ya que contó con él en “Muertos de risa”, de nuevo con nominación al Goya, colaborando también durante los 90 con directores como Icíar Bollaín (“Hola, ¿estás sola?”), José Luis Cuerda (“Así en el cielo como en la tierra”), Pedro Almodóvar (“Carne trémula”) o Fernando Colomo (“Los años bárbaros”), entre otros.


A finales de los 90 encarnaría a otro de sus personajes más recordados, el televisivo periodista Blas Castellote de la serie “Periodistas”, y durante los años siguientes prestaría su aspecto bonachón y camaleónico en otras producciones televisivas como “7 vidas”, “El comisario” o “Aquí no hay quien viva”, sin abandonar los escenarios ni el cine, donde sería uno de los secundarios de lujo de nuestro cine en filmes como “El oro de Moscú”, “Isi/Disi”, “Fuga de cerebros”, “Zipi y Zape y el club de la canica”, “El laberinto del fauno” o “El Gran Vázquez”, esta última valiéndole su última nominación al Goya.

Por “14 de abril. La República” ganó el premio de la Unión de Actores como actor de reparto en televisión, premio concedido por sus compañeros de profesión, que le definían como una persona natural y encantadora, un gran profesional que dejaba algún proyecto inconcluso y al que siempre le tendremos un cariño especial. Descanse en paz, padre Berriatúa. 

martes, 1 de julio de 2014

VER PARA CREER. Álex de la Iglesia se casa a lo "Acción Mutante"

Álex de la Iglesia no podía tener una boda convencional. Bastante típica había sido la ceremonia nupcial en Gerona que unió al cineasta vizcaíno con su pareja desde 2008, la actriz Carolina Bang. La fiesta ya fue otra cosa. De la Iglesia sacó su lado más gamberro y se lió a tiros, literalmente. Nada de strippers. Un actor salió de la tarta de boda armado con una metralleta y empezó a dar tiros a diestro y siniestro, alcanzando a varios asistentes al evento, entre los que se encontraban amiguetes como Santiago Segura, Arturo Valls, Terele Pávez, Pepón Nieto o Dafne Fernández. Pero tranquilos, eran balas de fogueo, y el objetivo del realizador era homenajear una de las escenas más míticas de su filmografía, y del cine español en general, la del tiroteo en la boda de su ópera prima, “Acción Mutante”. No hay vídeo del momento, que sepamos, pero sí una foto, aunque conviene echar un vistazo atrás y rememorar esta magnífica secuencia. ¿Sonaría también “Aires de fiesta”?

domingo, 29 de junio de 2014

Cartel y primer avance de "Musarañas". Álex de la Iglesia presents...

Hace un tiempo veíamos el cartel del debut de Esteban Roel y Juan Fernando Andrés, “Musarañas”, y ahora le llega el turno al primer avance de este film, conocido internacionalmente como “Shrew’s Nest”. Como si de Guillermo del Toro se tratase, Álex de la Iglesia apadrina este macabro thriller de terror que cuenta en su reparto con Macarena Gómez, Nadia de Santiago, Hugo Silva, Luis Tosar y Carolina Bang, ambientado en el Madrid de los años 50. Su argumento gira en torno a Montse, que ha perdido su juventud cuidando de su hermana pequeña en un siniestro piso del centro de la ciudad. Obligada a ser padre, madre y hermana mayor, Montse se esconde de la vida, entre cuatro paredes, alimentando un temperamento obsesivo y desequilibrado... hasta que un día Carlos, un vecino joven e irresponsable, tiene la desgracia de caerse por las escaleras, buscando ayuda en la única puerta a la que ha sido capaz de arrastrarse... Siniestra sinopsis y tráiler, aunque quizá algo efectista, para una película de la que aún desconocemos la fecha de estreno. Si alguien puede arrojar luz sobre esta información, estaría eternamente agradecido. Todos los créditos a El Séptimo Arte.




martes, 1 de octubre de 2013

Taquilla España: Álex de la Iglesia, y el cine español, levantan la taquilla nacional

Como hechizados por Álex de la Iglesia y sus brujas, además de por una potente campaña de marketing, el público se ha acercado este fin de semana a las salas a ver “Las brujas de Zugarramurdi”, dando el mejor dato de apertura nacional desde “Los amantes pasajeros” de Almodóvar. 1,23 millones de € ha cosechado su nueva comedia, dando algo de aliento en una taquilla que no vivía un estreno tan bueno desde “El llanero solitario”. Sus cifras suponen un 21% del total de la taquilla, y supera además al otro gran estreno de la semana, “2 guns”, que ha tenido que conformarse con poco más de 800.000€.

Y, aunque parezca mentira, la película del bilbaíno tenía muchos más puntos en contra que la de Disney, por lo que el triunfo ha sido mayor. Por un lado, está la moribunda taquilla nacional, que apenas ha dejado paso para cintas españolas, y por el otro los fracasos recientes del director como “La chispa de la vida”, a la cual ha superado “Las brujas” en sólo tres días.

Esta desconfianza en torno al director podía hacer pensar que este estreno estaba sobredimensionado, pero al final su campaña de marketing, su potente cast, su tono de comedia loca y las positivas críticas que ha ido cosechando, que hablan de ella como su mejor película en años, han hecho que las previsiones fueran demasiado pesimistas. Ahora, en vista de la buena reacción el público ante ella, podría convertirse en la comedia del momento, y podría presentar mantenimientos más que decentes como para recuperar, al menos, su presupuesto de 6 millones de €.


No es la única película española en la lista. “Justin y la espada del valor” cae al tercer puesto, pero aumentando sus cifras con respecto a su estreno, lo que invita a tener optimismo ante su recorrido en taquilla. Al fin y al cabo, es la única cinta animada del momento hasta la llegada de “Turbo” dentro de dos semanas, por lo que tiene margen suficiente para recuperar el terreno perdido. Por ahora, sus 1,33 millones de € saben a poco dado que ha costado 22 milones de €, pero esperanzadores ante un inicio tan tibio. Además, estamos ante un producto que prevé su lanzamiento internacional, donde ha recaudado hasta la fecha más de 2 millones de € en el Reino Unido y la República Checa. Y aún con camino por delante.

La joya de la corona la pone “La gran familia española”, que pese a la competencia de “Las brujas”  baja de nuevo de manera moderada y se coloca en los 2,14 millones de €. El top 5 lo completa “Rush”, que roza el millón de € en sus primeros diez días.

Una gran noticia para la industria española, que logra una cuota de mercado este fin de semana del 43%, un resultado que, dada la situación de la taquilla nacional, es motivo de celebración.

Fuentes: Yahoo! Cine, Box Office Mojo

viernes, 27 de septiembre de 2013

LA CRÍTICA: Las brujas de Zugarramurdi

Abierto hasta el amanecer
Hace poco leí que el cine de Álex de la Iglesia era principalmente masculino. No estoy de acuerdo. Fue una mujer una de las primeras desavenencias entre Nino y Bruno, y fue una mujer la que desencadenaba la guignolesca rivalidad teñida de sangre entre el payaso triste y el payaso tonto. Fue la hija de un poderoso magnate la que acababa con el comando terrorista Acción Mutante. Y fue una dominatrix la que se hacía con el control de Yeyo’s a golpe de astucia. Sí, muchas de las cintas del realizador están protagonizadas por hombres, pero no se puede negar que la mujer cumple un papel fundamental en la mayoría de ellas.

“Las brujas de Zugarramurdi” es su particular “Abierto hasta el amanecer”, ambientado en la España más profunda, y es además la primera vez que de la Iglesia da un protagonismo especial a las mujeres. Ya desde unos fabulosos créditos iniciales que son un auto homenaje a su balada triste de trompeta, la mujer impera como ser cargado de poder, ya sea al frente de un aquelarre, siendo objeto de deseo en celuloide, o como dama que gobierna con puño de hierro toda una nación. La película es pues, bajo su apariencia de comedia cañí,  una mordaz batalla de sexos en la que los hombres, aunque nos pese, llevamos las de perder.


Pero también es un compendio de la obra del bilbaíno, con lo bueno y lo malo que ello conlleva, algo que ya se nota desde su mismo guión, escrito de nuevo a cuatro manos junto a Jorge Guerricaechevarría. En el aspecto positivo está ese humor negro de “Muertos de risa” o “Crimen Ferpecto”, el humor satánico de “El día de la bestia”, y por qué no, la locura generalizada de la incomprendida y reivindicable “Balada triste de trompeta”, pero aquí bastante más soportable por tratarse de una comedia. También un cast entregado al desenfreno, con unos Hugo Silva y Mario Casas con muy buena mano para la comedia, así como la presencia de sus actores de siempre, con las rotundas Carmen Maura y Terele Pávez a la cabeza. Hasta Carolina Bang está acertada. Y además, demuestra una evidente madurez en la realización que comenzara en “Los crímenes de Oxford” y que ha resultado en una mejor puesta en escena y confección de las escenas de acción, una pictórica fotografía de Kiko de la Rica, un montaje acelerado y enérgico que no da respiro, y una banda sonora macabra, pero a la española, de Joan Valent.


En el lado negativo, alguna que otra concesión al gag facilón, un tramo final que acaba sucumbiendo a las fuerzas del mal y que puede caer en el ridículo y la sobresaturación, y la sensación general de que, al igual que en su anterior trabajo, estamos ante un producto tan comercial –la elección de sus protagonistas da buena fe de ello- que a ratos no parece obra de su director. Sin embargo, ofrece un divertimento tan descerebrado, tan pasado de vueltas y poseído, que se agradece que el cineasta haya abandonado el discurso político directo de sus dos anteriores obras, ése que aquí está sutilmente enterrado bajo capas de humor grueso. Hasta ese forzado final feliz de vodevil que tanto molesta a Santiago Segura y Carlos Areces encierra una acertada doble lectura acerca de la relación de pareja. No hay nada para siempre. Sólo espero que este Álex haya venido para quedarse.



A favor: que recupera al Álex de la Iglesia de siempre, con sus aciertos y fallos, y que entretiene sin miramientos
En contra: cierta concesión a la comercialidad y al gag facilón, y un tramo final tan poseído que puede cansar

Calificación: ***1/2

miércoles, 24 de julio de 2013

Nuevo tráiler de "Las brujas de Zugarramurdi". De la Iglesia se desmelena

A mí las brujas no me dan miedo. A mí lo que me da miedo son los hijos de puta”. Con esta frase, queda definido el desenfreno y la locura general que regirán “Las brujas de Zugarramurdi”. Se prevé cachonda. Y si no, atención a este potente y desquiciado tráiler.


viernes, 15 de marzo de 2013

Primer póster de "Las brujas de Zugarramurdi"

lunes, 11 de marzo de 2013

Primer avance de "Las brujas de Zugarramurdi"

¿Podríamos estar ante la vuelta del Álex de la Iglesia de sus comienzos? Eso parece a la vista de este teaser de “Las brujas de Zugarramurdi”, que me ha recordado bastante a “Perdita Durango”, “El día de la bestia” y “Acción Mutante”. Veremos si finalmente no se queda en agua de borrajas. Al menos, una certeza, que con el regreso de Jorge Guerricaechevarría al guión, con quien no trabajaba desde “Los crímenes de Oxford” y la televisiva “Plutón B.R.B. Nero”, tenemos cierta opción a mantener la esperanza. A este aparente desfase se une, eso sí, un reparto de altura: Hugo Silva, Mario Casas, Carmen Maura, Terele Pávez, Carolina Bang, Pepón Nieto, Secun de la Rosa, Macarena Gómez, Javier Botet, Carlos Areces, María Barranco, Manuel Tallafé, Enrique Villén y Santiago Segura. Esto no me lo pierdo.



sábado, 31 de diciembre de 2011

La película del mes: El día de la bestia

 Jodiendo el hipócrita espíritu navideño



Voy a empezar el especial de película del mes rompiendo una lanza a favor del cine español. Y es que es habitual escuchar eso de “para ser española, es buena”, frase tan típica que da pie a dos conclusiones muy importantes: que el público español no sabe apreciar su propia cinematografía, o no la conoce directamente, y que tiene muy poca memoria cinéfila. Porque ahí estaban Berlanga, Buñuel, Almodóvar, Trueba, Gómez Pereira, Martínez Lázaro,… No falta talento, pero sí quizá ayuda por parte de los que mandan.


Pero apologías políticas aparte, hay un nombre que es sinónimo de éxito en nuestro país, y muy habitualmente de calidad, esa calidad que algunos buscan en el cine español para parecerse lo máximo posible al cine extranjero, y especialmente americano. Hablamos de Álex de la Iglesia, un cineasta surgido de una generación que ha parido genios como Daniel Monzón, Alejandro Amenábar o Jaume Balagueró. Una generación preocupada por satisfacer al público en primera instancia, mucho más que en ser autocomplacientes. Y hablar del realizador vasco es hablar, inevitablemente, de la que a día de hoy sigue siendo su obra más redonda pese a haber quedado anticuada en sus medios, que no en su discurso: “El día de la bestia”.


No era la primera vez que de la Iglesia irrumpía en nuestras salas con su humor siniestro, oscuro, y a veces absurdo, en el que los marginados son los protagonistas. Ya dos años antes dio el campanazo con “Acción mutante”, producida por el clan Almodóvar, un film mucho menos cómico e indescriptiblemente más cyberpunk y macabro que el que nos ocupa. Una película no demasiado exitosa a nivel de público pero convertida en clásico de culto en la actualidad que serviría de carta de presentación para un director con un estilo personal muy característico.


Elegir “El día de la bestia” en estas fechas navideñas tan consumistas e hipócritamente felices no es casualidad. Los que la hayan visto sabrán que estamos ante una de las comedias anti-navideñas más lúcidas de la historia, un sarcástico relato sobre tres reyes magos embarcados en una misión a medio camino entre la realidad y los efectos secundarios de sustancias alucinógenas, una variación diabólica del nacimiento de Jesús que combina el mejor humor negro y disparatado con el terror y la acción. Todo en una demoníaca Nochebuena de finales del siglo XX en una urbe egoísta y oscura como Madrid redescubierta a partir de sus suburbios, el escenario cinematográfico perfecto para la llegada del Anticristo. 


Tres reyes magos contra el demonio
El padre Ángel Berriatúa, catedrático de Teología y sacerdote vasco, cree haber encontrado un mensaje oculto tras el Apocalipsis de San Juan. Según el cura, el mensaje contiene la fecha exacta del nacimiento del Anticristo, que no será otra que durante la Nochebuena, justo cuando comience el día de Navidad de 1995. Y está convencido además de que será en Madrid, cuna de una ola de violencia y delincuencia perpetrada por un grupo radical que actúa bajo el nombre de “Limpia Madrid”, encargados de barrer de las calles a inmigrantes, indigentes, homosexuales… en definitiva, a todos aquellos que no entran dentro de lo que ellos consideran el bien social. Y es que, para alguien que no ha abandonado nunca el convento, ese ambiente al que el resto de los mortales ya estamos acostumbrados puede resultarle tremendamente apocalíptico. Convencido de semejante locura, el padre Ángel viajará hasta esta Sodoma moderna dispuesto a hacer el mal, para así ganarse la confianza del maligno y poder estar presente en el nacimiento de su hijo, con el objetivo de matar al niño.


Semejante despropósito de trama –denunciada por un escritor madrileño por plagio de su novela, demanda que el autor perdió; esta historia se recoge en el documental “El lado oscuro del clan Almodóvar”- podría haber dado pie a un guión repleto de lagunas, pero de la Iglesia, junto a su inseparable y amigo de la infancia Jorge Guerricaechevarría –gran amante de las historias de género y uno de nuestros mejores guionistas, además de colaborador habitual de otro grande, Daniel Monzón-, firmaron un guión prácticamente redondo en el que no sobra ni falta nada, y el director imprimió a la cinta un ritmo frenético sin descanso que va in crescendo. No es casualidad además que el protagonista sea un sacerdote. De la Iglesia dio a su historia un carácter personal, marcado por su infancia en los Jesuítas y su paso por la Universidad de Deusto, de la que nuestro protagonista es catedrático. 


Una cantidad de aciertos convirtió a “El día de la bestia” en un éxito rotundo para el cine español, transformándola en un taquillazo (casi 5 millones de euros en taquilla solo en España, a lo que hay que sumar el éxito en países extranjeros como Italia) y en un título alabado por la crítica (sus seis Goya a director, actor revelación para Segura, dirección artística, maquillaje, sonido y efecos visuales así lo atestiguan, así como el reconocimiento en los premios Ondas y en Bruselas). Gracias al productor Andrés Vicente Gómez, el único que se atrevió a llevarla a buen puerto, el presupuesto inicial de 60 millones de pesetas (360.000 euros), financiado por el propio director, ascendió a 300 millones (1,8 millones de euros), necesarios para generar los efectos especiales punteros en aquella época aunque algo anticuados actualmente, el maquillaje de los personajes y de la bestia de la escena final, las escenas de acción rodadas en pleno Madrid de noche y en grandes decorados fabricados en estudios,…

Del primer apartado técnico, efectos especiales, se ocupó un clásico de nuestro cine, Reyes Abades, junto a Gabe Ibáñez y Rafa Solorzano, mientras que el maquillaje corrió a cargo de José Quetglás, y la fotografía fue obra de Flavio Martínez Lázaro, encargado de la costosa tarea de iluminar una ciudad en penumbras y procurar que lo rodado en estudios y en escenarios reales tuviera la misma continuidad de luz y color. Todos ellos hicieron posible ese demonio con aspecto de cabra y montado sobre plataformas, ayudado por cables, que llevaba una persona sin piernas; esa histórica secuencia con el trío protagonista colgado del cartel de Schweppes, una réplica exacta de la original de la Gran Vía, construida para la ocasión; la paliza en el pasillo entre Rosario, madre de Jose María, y nuestro protagonista; o la persecución por Preciados en plena Nochebuena, con el sacrificio posterior de los tres reyes magos. Y esto solo por mencionar unas pocas.


Pero el gran acierto de este film son su guión y sus personajes, caracterizados por un plantel de actores que no podían estar más perfectos en sus interpretaciones. Álex Angulo, Santiago Segura y Armando de Razza componen esos tres reyes magos obsesionados por matar al hijo del diablo. Al Quijote del grupo, Angulo, ya lo conocía de la Iglesia. Fue protagonista de su exitoso corto “Mirindas asesinas” en 1991, y fue uno de los mutantes de su debut en el largo. Un actor secundario de nuestro cine para el que este sería su primer papel protagonista, y el gran salto a la fama. Como también supuso el trampolín al estrellato del formidable Jose María de Santiago Segura, un heavy adicto a los tripis que confiará ciegamente desde el principio en el padre Ángel por ser, como dice él, “satánico, y de Carabanchel”. Tampoco era la primera colaboración entre Segura y el director, pues también estuvo en su debut y años antes se conocieron en el festival de cine de Valencia y más tarde trabajaron como historietistas en “La Comictiva”, dirigida y fundada por Torbe. El dúo de Sancho Panzas lo completa el italiano Armando de Razza, cantante y actor italiano muy conocido en su país para el cual ésta era su segunda incursión en el cine español tras la alabada “¡Ay, Carmela!”. Interpreta al escéptico profesor Cavan, un farsante que usa el ocultismo y la parapsicología para ganar dinero por televisión, teniendo contenidos en su programa que ni él mismo cree. Precisamente por salir en la tele, el padre Ángel se fijará en él para secuestrarle y pedirle ayuda. 


El resto del reparto lo conforman: Terele Pávez como Rosario, la madre de Jose María y dueña del hostal en que se hospeda el padre Berriatúa, una mujer de firmes creencias de derechas a la que la veterana actriz, recuperada por de la Iglesia y desde entonces habitual en algunos de sus trabajos, imprimió su temple y enorme presencia en pantalla; Nathalie Seseña, reputadísima secundaria de los 90 que interpreta a Mina, empleada en el hostal de Rosario y la virgen cuya sangre pretende extraer el padre Berriatúa para el rito de convocar al demonio, en una clara referencia al “Drácula de Stoker”; y Maria Grazia Cucinotta, actriz italiana que da vida a la exuberante y malograda novia de Cavan y que un año antes triunfara con “El cartero (y Pablo Neruda)”. Además, realizan cameos otros actores que más adelante alcanzarían la fama como Antonio de la Torre, el fallecido Paco Maestre, Enrique Villén, Antonio Dechent, Jaime Blanch, el gran Wyoming, Manuel Tallafé, Juan y Medio, Jimmy Barnatán o Saturnino García, que abre la película junto a Álex Angulo y que ya había trabajado con él en “Mirindas asesinas”. Muchos de ellos repetirían posteriormente con de la Iglesia.


Y, cómo no, la música de Def Con Dos, que ya pusieran banda sonora a “Acción Mutante”, y que actúan en el film encarnando al ficticio grupo Satánica. Porque la otra gran protagonista de “El día de la bestia” es la banda sonora, una diabólica selección de temas musicales, algunos expresamente compuestos para la ocasión, interpretados por grupos como Soziedad Alkoholica, Extremoduro (con Albert Pla), Eskorbuto, Sugar Ray o Siniestro Total, entre otros. Una muy recomendable banda sonora que resultó todo un éxito de ventas debido al boom que supuso la película.

El mal a la vuelta de la esquina
Su banda sonora contiene temas musicales que van desde los anti-navideños a los anti-religiosos, a los satánicos, yendo de la mano con el propio espíritu de la película. Porque en “El día de la bestia” se hace una crítica cargada de cinismo a la sociedad del consumo, a la hipocresía típica de las fechas navideñas, a las doctrinas de la iglesia católica, y se suceden continuamente los mensajes subliminales apocalípticos.


Las familias, como bien explica públicamente en televisión el profesor Cavan, celebran felices la Navidad mientras fuera, en los suburbios de Madrid, ha comenzado el reino del Anticristo. Cegados por los valores que transmite la televisión, la población vive ajena a lo que ocurre fuera, inconscientes de que el mal habita a la vuelta de la esquina.


Este contraste de valores está presente a lo largo de todo el metraje. Una de las secuencias más icónicas se produce cuando el profesor Cavan entra en un 24 horas llevado por inmigrantes del que acaban de salir cuatro hombres muy bien vestidos con palos en las manos. Por el camino hacia la nevera del establecimiento, Cavan se encuentra con varios cadáveres, y actúa como si nada. Coge lo que quiere y deja el dinero en el mostrador. Un ejemplo de esa sociedad cegada y deshumanizada a la que quiere criticar el bilbaíno. 


La iglesia o la propia sociedad no son los únicos objetivos del director. El mismo grupo “Limpia Madrid” supone una crítica al mal cotidiano, y de la Iglesia se permite jugar con el espectador invirtiendo los estereotipos habituales. Desde el principio somos testigos de cómo una familia gitana intenta ganarse la vida en la calle haciendo bailar a una cabra, símbolo satánico por excelencia en la película, sobre una butaca. Posteriormente vemos signos satánicos en los sectores más marginales de la ciudad. Y más adelante se nos asegura que el Anticristo imitará el nacimiento de Jesucristo, ocurriendo discretamente y no de manera pública como muchos creen. Desde ese momento asociamos lo diabólico con lo marginal. 

Cuando el padre Berriatúa encuentra la marca del diablo en forma de Torres Kio, entiende que ahí será el alumbramiento. Este pensamiento se ve reforzado por la presencia de una estrella entre ambos edificios, una representación demoníaca del mismísimo portal de Belén. En su interior se oye al bebé de la familia gitana del comienzo, y automáticamente, tras tantas pistas intencionalmente erróneas, el grupo “Limpia Madrid” irrumpe y mata a la familia gitana y agrede a los protagonistas. El propio grupo fascista es la encarnación del demonio, y el mismo cura ve en uno de ellos al diablo, si bien no queda claro si es fruto de su propia paranoia o de la realidad. Sea como fuere, la maldad tiene la forma de personas adineradas, de clase social alta, transmitiendo así el film una sensación de falsa seguridad. El mal habita en cualquier sitio, y de la Iglesia ha jugado con nuestros estereotipos preconcebidos (fealdad, pobreza…) y los ha subvertido para asestar un duro golpe contra los estratos sociales más favorecidos. El padre Berriatúa buscaba en el sitio equivocado, y ahora entiende que en lo cercano, en lo cotidiano, se encuentra el verdadero diablo. 



Esta combinación de humor macabro y cínica sátira sobre la sociedad de consumo, sobre la pobreza del alma humana más cercana, sobre la manipulación de los medios o la posición hegemónica y dictatorial, casi alienante, de la religión católica, sería explotada posteriormente por el director en títulos como “Crimen Ferpecto”, “Muertos de risa”, “La comunidad” o la reciente “Balada triste de trompeta”, entre otras. Alcanzó tanto la cumbre con este trabajo que constantemente se comparan sus películas con esta, algo realmente injusto en la carrera de uno de nuestros mejores y más imaginativos realizadores.



La última escena nos muestra una nueva inversión entre lo marginal y el centro de la sociedad. Ángel y Cavan aparecen como vagabundos en el Retiro. El clérigo parece haber perdido la fe. Sin embargo, Cavan, que antes fue un predicador farsante, se ha convertido en un creyente convencido y orgulloso de haber salvado al mundo. Aquí es donde el cineasta deja un final visual que dice más que las palabras: mientras ambos se alejan por el parque, la cámara se eleva para mostrar a los desgraciados protagonistas caminando bajo la mirada del monumento al Ángel Caído del Parque de Retiro: la figura del demonio sigue presente y por encima de ellos, pero lo más curioso es que está en el centro de Madrid. No en los márgenes sociales, sino en el corazón de la sociedad de finales del siglo XX. Y de la actual. Felices fiestas y feliz año nuevo.

Como regalo de reyes adelantado, ahí va el making off realizado por Canal+ en 1995. Con una calidad pobre, pero menos da una piedra.

martes, 9 de junio de 2009

"Bad Night", te puede tocar a ti

Posiblemente ya hayan visto este anuncio en marquesinas y en televisión desde principios de este mes. El spot lleva por slogan “esta noche te puede tocar a ti, estreno el próximo fin de semana”, y en él vemos ecos a la saga “Saw” y la española “[REC]”. En el anuncio no se da más información que una web y un título, “Bad Night”, además del slogan mencionado. Una vez entras en la página, lo que hay es otra pista que lleva a otro nuevo enigma: introduces tus datos y tu correo, subes una foto tuya con expresión de miedo y a esperar a que te avisen…

Sí, se trata de una campaña de marketing viral, ¿pero de qué? El misterio parece parcialmente desvelado si leen la política de privacidad del formulario a rellenar, en el cual se hace alusión a la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción), algo que, ya de entrada, contradice la filosofía del marketing viral de borrar todo rastro que lleve al origen, a la clave del anuncio.

Muchos son los que han puesto el grito en el cielo ante esta nueva manera de la fundación de llamar la atención, acusándola de frívola y de restar seriedad al tema que trata usando semejante campaña publicitaria. En Cinéfagos Anónimos no vamos a entrar en debates de este calibre. Prefiero comentar el spot desde el punto de vista cinematográfico. Lo peor del mismo es únicamente que nunca llegaremos a ver una versión extendida –un largo, para entendernos- de este “Bad Night” que con tan poca duración resulta escalofriante y estremecedor. Y es que tras la cámara parece estar el incombustible Álex de la Iglesia, mientras que los gritos y la expresión de pánico la prestan Carolina Bang, con quien de la Iglesia ya trabajara en la serie de televisión Plutón BRBNero.

Parece que hasta este fin de semana no conoceremos la verdad. Por ahora les animo a que pinchen en la imagen promocional de “Bad Night” y se dejen llevar. Y recuerda, “esta noche te puede tocar a ti”.

domingo, 6 de julio de 2008

LA CRÍTICA

Los crímenes de Oxford ****

Atrapados por el efecto mariposa

En un arranque casi mitómano de honrar la memoria de Hitchcock, o la del efecticismo de Brian de Palma, Álex de la Iglesia resuelve la presentación del asesinato en su última película con un prodigio de montaje y puesta en escena que usa el plano secuencia y el travelling como principales recursos. El realizador vasco, uno de mis favoritos dentro del panorama español, suple con estos artificios de realización el único factor que puede hacer frente a su obra: el libreto en el que se basa.

La mayor fuerza de “Los crímenes de Oxford” reside en la historia, más o menos fiel a la novela original, en su planteamiento, consecución y sus diálogos tan encorsetados dentro del mundo de las teorías matemáticas y lógicas, las incógnitas y las verdades absolutas. El director se ha dado cuenta, y el aspecto formal se presenta tan clásico que podría no parecer una película suya. Esto no es para nada un inconveniente, sino la prueba de la madurez que es capaz de alcanzar, a pesar de que ya la haya alcanzado y de sobra con otros filmes anteriores menos trabajados formalmente que este.

De la Iglesia se muestra cómodo en esta adaptación de la novela de Guillermo Martínez, y en la misma proporción de saber estar se muestran sus protagonistas. Ha sabido tomar las riendas de su ansiado proyecto a todos los niveles, incluido el trabajo de sus actores. Poco hay que aportar al magistral John Hurt, Elijah Wood está donde debe estar, ni más ni menos, y Leonor Watling luce tan bella y espontánea como siempre. Es el suyo el papel quizá más flojo del conjunto, pero lo lleva convincentemente.

Para hacernos una idea, “Los crímenes de Oxford” es una especie de código Da Vinci, pero mejor dirigido y acabado. De la Iglesia no es Ron Howard, por suerte, y su película comparte con aquella la complejidad con que se ha realizado la adaptación al cine de la novela original, intentando insertar en su ajustado metraje la mayor cantidad posible de información y pasajes del relato. Pero, y he aquí donde el director español ha ganado al americano, el guión en esta ocasión resulta menos atropellado, a pesar de que en algunos momentos peque de cierta grandilocuencia y que las conversaciones sean un poco difíciles de seguir, lo que le confiere un aspecto frío y difícilmente accesible.

Esta complejidad, que obliga a razonar a un ritmo vertiginoso, es similar al efecto mariposa. Una reacción en cadena frenética en la que se ve envuelto todo el equipo y que se sustenta en el suspense y en los diálogos, y en la que no descubriremos hasta el último minuto a la mariposa que ha batido sus alas y desencadenado todo el desastre.

Lo mejor: el plano secuencia que precede al asesinato
Lo peor: el exceso de grandilocuencia en sus diálogos, que pueden hacerla fría y poco accesible

Título original: "The Oxford Murders"; Género: Thriller; Año: 2008; Nacionalidad: España/Reino Unido/Francia; Duración: 104 minutos; Dirección: Álex de la Iglesia; Guión: Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría, según la novela de Guillermo Martínez; Intérpretes: Elijah Wood, John Hurt, Leonor Watling, Julie Cox, Dominique Pinon, Jim Carter

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