viernes, 23 de octubre de 2015
LA CRÍTICA. Mi gran noche
miércoles, 12 de agosto de 2015
AVANCES. Tráiler de "Mi gran noche", la "comedia total" de Álex de la Iglesia
sábado, 3 de enero de 2015
LA CRÍTICA. Musarañas
domingo, 20 de julio de 2014
En paz descanse... Álex Angulo (1953-2014)
Casi un centenar de trabajos en cine y televisión desde 1981, año en que debutara en “La fuga de Segovia”, de Imanol Uribe, coronaban la carrera de Angulo, al que le picó el gusanillo de la interpretación con tan sólo 18 años. Comenzó sobre las tablas, en la compañía de su amigo Ramón Barea, con quien llegaría a trabajar en diversos medios, e hizo su aparición en la ETB en diversos programas antes de dar el salto a la gran pantalla.
martes, 1 de julio de 2014
VER PARA CREER. Álex de la Iglesia se casa a lo "Acción Mutante"
domingo, 29 de junio de 2014
Cartel y primer avance de "Musarañas". Álex de la Iglesia presents...
martes, 1 de octubre de 2013
Taquilla España: Álex de la Iglesia, y el cine español, levantan la taquilla nacional
viernes, 27 de septiembre de 2013
LA CRÍTICA: Las brujas de Zugarramurdi
miércoles, 24 de julio de 2013
Nuevo tráiler de "Las brujas de Zugarramurdi". De la Iglesia se desmelena
- RTVE.es estrena en exclusiva el nuevo tráiler de 'Las brujas de Zugarramurdi', de Álex de la Iglesia
viernes, 15 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Primer avance de "Las brujas de Zugarramurdi"
sábado, 31 de diciembre de 2011
La película del mes: El día de la bestia
Semejante
despropósito de trama –denunciada por un escritor madrileño por plagio de su
novela, demanda que el autor perdió; esta historia se recoge en el documental “El
lado oscuro del clan Almodóvar”- podría haber dado pie a un guión repleto de
lagunas, pero de la Iglesia, junto a su inseparable y amigo de la infancia Jorge
Guerricaechevarría –gran amante de las historias de género y uno de nuestros
mejores guionistas, además de colaborador habitual de otro grande, Daniel
Monzón-, firmaron un guión prácticamente redondo en el que no sobra ni falta
nada, y el director imprimió a la cinta un ritmo frenético sin descanso que va in crescendo. No es casualidad además que
el protagonista sea un sacerdote. De la Iglesia dio a su historia un carácter
personal, marcado por su infancia en los Jesuítas y su paso por la Universidad
de Deusto, de la que nuestro protagonista es catedrático.
Una
cantidad de aciertos convirtió a “El día de la bestia” en un éxito rotundo para
el cine español, transformándola en un taquillazo (casi 5 millones de euros en
taquilla solo en España, a lo que hay que sumar el éxito en países extranjeros
como Italia) y en un título alabado por la crítica (sus seis Goya a director,
actor revelación para Segura, dirección artística, maquillaje, sonido y efecos
visuales así lo atestiguan, así como el reconocimiento en los premios Ondas y
en Bruselas). Gracias al productor Andrés Vicente Gómez, el único que se
atrevió a llevarla a buen puerto, el presupuesto inicial de 60 millones de
pesetas (360.000 euros), financiado por el propio director, ascendió a 300
millones (1,8 millones de euros), necesarios para generar los efectos
especiales punteros en aquella época aunque algo anticuados actualmente, el
maquillaje de los personajes y de la bestia de la escena final, las escenas de
acción rodadas en pleno Madrid de noche y en grandes decorados fabricados en
estudios,…
Del
primer apartado técnico, efectos especiales, se ocupó un clásico de nuestro
cine, Reyes Abades, junto a Gabe Ibáñez y Rafa Solorzano, mientras que el
maquillaje corrió a cargo de José Quetglás, y la fotografía fue obra de Flavio
Martínez Lázaro, encargado de la costosa tarea de iluminar una ciudad en
penumbras y procurar que lo rodado en estudios y en escenarios reales tuviera
la misma continuidad de luz y color. Todos ellos hicieron posible ese demonio
con aspecto de cabra y montado sobre plataformas, ayudado por cables, que
llevaba una persona sin piernas; esa histórica secuencia con el trío protagonista
colgado del cartel de Schweppes, una réplica exacta de la original de la Gran
Vía, construida para la ocasión; la paliza en el pasillo entre Rosario, madre
de Jose María, y nuestro protagonista; o la persecución por Preciados en plena
Nochebuena, con el sacrificio posterior de los tres reyes magos. Y esto solo
por mencionar unas pocas.
Este
contraste de valores está presente a lo largo de todo el metraje. Una de las
secuencias más icónicas se produce cuando el profesor Cavan entra en un 24
horas llevado por inmigrantes del que acaban de salir cuatro hombres muy bien
vestidos con palos en las manos. Por el camino hacia la nevera del
establecimiento, Cavan se encuentra con varios cadáveres, y actúa como si nada.
Coge lo que quiere y deja el dinero en el mostrador. Un ejemplo de esa sociedad
cegada y deshumanizada a la que quiere criticar el bilbaíno. Cuando el padre Berriatúa encuentra la marca del diablo en forma de Torres Kio, entiende que ahí será el alumbramiento. Este pensamiento se ve reforzado por la presencia de una estrella entre ambos edificios, una representación demoníaca del mismísimo portal de Belén. En su interior se oye al bebé de la familia gitana del comienzo, y automáticamente, tras tantas pistas intencionalmente erróneas, el grupo “Limpia Madrid” irrumpe y mata a la familia gitana y agrede a los protagonistas. El propio grupo fascista es la encarnación del demonio, y el mismo cura ve en uno de ellos al diablo, si bien no queda claro si es fruto de su propia paranoia o de la realidad. Sea como fuere, la maldad tiene la forma de personas adineradas, de clase social alta, transmitiendo así el film una sensación de falsa seguridad. El mal habita en cualquier sitio, y de la Iglesia ha jugado con nuestros estereotipos preconcebidos (fealdad, pobreza…) y los ha subvertido para asestar un duro golpe contra los estratos sociales más favorecidos. El padre Berriatúa buscaba en el sitio equivocado, y ahora entiende que en lo cercano, en lo cotidiano, se encuentra el verdadero diablo.
martes, 9 de junio de 2009
"Bad Night", te puede tocar a ti
Sí, se trata de una campaña de marketing viral, ¿pero de qué? El misterio parece parcialmente desvelado si leen la política de privacidad del formulario a rellenar, en el cual se hace alusión a la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción), algo que, ya de entrada, contradice la filosofía del marketing viral de borrar todo rastro que lleve al origen, a la clave del anuncio.
Muchos son los que han puesto el grito en el cielo ante esta nueva manera de la fundación de llamar la atención, acusándola de frívola y de restar seriedad al tema que trata usando semejante campaña publicitaria. En Cinéfagos Anónimos no vamos a entrar en debates de este calibre. Prefiero comentar el spot desde el punto de vista cinematográfico. Lo peor del mismo es únicamente que nunca llegaremos a ver una versión extendida –un largo, para entendernos- de este “Bad Night” que con tan poca duración resulta escalofriante y estremecedor. Y es que tras la cámara parece estar el incombustible Álex de la Iglesia, mientras que los gritos y la expresión de pánico la prestan Carolina Bang, con quien de la Iglesia ya trabajara en la serie de televisión Plutón BRBNero.
Parece que hasta este fin de semana no conoceremos la verdad. Por ahora les animo a que pinchen en la imagen promocional de “Bad Night” y se dejen llevar. Y recuerda, “esta noche te puede tocar a ti”.
domingo, 6 de julio de 2008
LA CRÍTICA
Los crímenes de Oxford ****Atrapados por el efecto mariposa
En un arranque casi mitómano de honrar la memoria de Hitchcock, o la del efecticismo de Brian de Palma, Álex de la Iglesia resuelve la presentación del asesinato en su última película con un prodigio de montaje y puesta en escena que usa el plano secuencia y el travelling como principales recursos. El realizador vasco, uno de mis favoritos dentro del panorama español, suple con estos artificios de realización el único factor que puede hacer frente a su obra: el libreto en el que se basa.
La mayor fue
rza de “Los crímenes de Oxford” reside en la historia, más o menos fiel a la novela original, en su planteamiento, consecución y sus diálogos tan encorsetados dentro del mundo de las teorías matemáticas y lógicas, las incógnitas y las verdades absolutas. El director se ha dado cuenta, y el aspecto formal se presenta tan clásico que podría no parecer una película suya. Esto no es para nada un inconveniente, sino la prueba de la madurez que es capaz de alcanzar, a pesar de que ya la haya alcanzado y de sobra con otros filmes anteriores menos trabajados formalmente que este.
De la Iglesia se muestra cómodo en esta adaptación de la novela de Guillerm
o Martínez, y en la misma proporción de saber estar se muestran sus protagonistas. Ha sabido tomar las riendas de su ansiado proyecto a todos los niveles, incluido el trabajo de sus actores. Poco hay que aportar al magistral John Hurt, Elijah Wood está donde debe estar, ni más ni menos, y Leonor Watling luce tan bella y espontánea como siempre. Es el suyo el papel quizá más flojo del conjunto, pero lo lleva convincentemente.
Para hacernos una idea, “Los crímenes de Oxford” es una especie de código Da Vinci, pero mejor dirigido y acabado. De la Iglesia no es Ron Howard, por suerte, y su película comparte
con aquella la complejidad con que se ha realizado la adaptación al cine de la novela original, intentando insertar en su ajustado metraje la mayor cantidad posible de información y pasajes del relato. Pero, y he aquí donde el director español ha ganado al americano, el guión en esta ocasión resulta menos atropellado, a pesar de que en algunos momentos peque de cierta grandilocuencia y que las conversaciones sean un poco difíciles de seguir, lo que le confiere un aspecto frío y difícilmente accesible.
Esta complejidad, que obliga a razonar a un ritmo vertiginoso, es similar al efecto mariposa. Una reacción en cadena frenética en la que se ve envuelto todo el equipo y que se sustenta en el suspense y en los diálogos, y en la que no descubriremos hasta el último minuto a la mariposa que ha batido sus alas y desencadenado todo el desastre.
Lo mejor: el plano secuencia que precede al asesinato
Lo peor: el exceso de grandilocuencia en sus diálogos, que pueden hacerla fría y poco accesible
Título original: "The Oxford Murders"; Género: Thriller; Año: 2008; Nacionalidad: España/Reino Unido/Francia; Duración: 104 minutos; Dirección: Álex de la Iglesia; Guión: Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría, según la novela de Guillermo Martínez; Intérpretes: Elijah Wood, John Hurt, Leonor Watling, Julie Cox, Dominique Pinon, Jim Carter

















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