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jueves, 30 de octubre de 2014

LA DIMENSIÓN DESCONOCIDA (XI). ESPECIAL HALLOWEEN: ¡Maldito Hollywood!

Halloween. Época perfecta para rememorar historias de maldiciones, fantasmas y brujas. Y también la época perfecta para recuperar una sección perdida, La Dimensión Desconocida, que en esta ocasión recoge cuatro historias que dejan claro que Hollywood está maldito de manera irremediable.

Atuk, el guión maldito
John Belushi, John Candy y Chris Farley, tres cómicos que tuvieron la mala suerte de leer el guión de Atuk

¿Qué tenían en común John Belushi, John Candy o Chris Farley, además de sus problemas de peso, sus adicciones y su vis cómica? Pues no, la respuesta no es que eran todos cómicos, sino un guión llamado “Atuk” que, supuestamente, acabó con sus vidas. El libreto, basado en la novela del canadiense Mordecai Richler “The Incomparable Atuk”, relataba las andanzas de un pescador esquimal que trata de adaptarse a la vida en la gran ciudad, una historia que había llamado la atención del gran John Belushi, quien estaba interesado en llevarlo al cine en forma de comedia. El 5 de marzo de 1982, poco después de que llegase a sus manos el guión, Belushi era hallado muerto a los 33 años en su bungalow tras inyectarse una dosis letal de speedball.

No fue el único cómico relacionado de manera funesta con el guión. Diez años después, el humorista Sam Kinison, murió de un accidente de coche tras rodar varias pruebas de cámara para el papel protagonista. Unos pocos años después, otro grande, John Candy, del que se cumplen 20 años desde su fallecimiento, moría de manera repentina de un ataque al corazón. Durante el rodaje de su última película, “Caravana al este”, Candy se encontraba leyendo el guión de “Atuk”. Ese mismo año, la leyenda cuenta que otro amigo de Belushi y Kinison, Michael O' Donogheu, murió de una hemorragia cerebral tras leer el guión y recomendarlo a sus amigos.

Chris Farley era un fan incondicional de Belushi, y se había interesado por el papel que su ídolo jamás llegó a protagonizar. Estaba a punto de aceptar el rol protagonista cuando falleció a causa de una sobredosis en 1997. La última víctima que se rumorea se cobró el guión  fue Phil Hartman, compañero de Farley en el Saturday Night Live y doblador habitual de “Los Simpson” hasta su muerte en 1998. O debería decir penúltima, pues fue asesinado a tiros mientras dormía por su propia esposa, quien después se suicidó. Se dice que Farley le había enseñado el guión para animarle a participar en la película.

Una idea, la del guión maldito, realmente escalofriante, y un proyecto que dada su mala fama dudo que alguna vez vea la luz.

Christine no era el único coche maldito
James Dean en su letal Pequeño Bastardo

Pero para escalofriante la siguiente historia, que tiene de protagonista al mismísimo James Dean. O mejor dicho, al coche que causó una de las mayores tragedias de la historia del séptimo arte, un Porsche Spyder 550, uno de los 90 coches construidos hasta la fecha de ese modelo. El actor era un apasionado de llevar una vida al límite, y este coche llevó esa pasión a las últimas consecuencias el 21 de septiembre de 1955, cuando su coche se estrelló contra un Ford Tudor coupé del 50 en una carretera recta y solitaria durante una exhibición de velocidad que estaba siendo fotografiada para un reportaje. El cuerpo del actor absorbió todo el impacto del accidente y quedó incrustado en el volante con el cuello roto.

“Pequeño Bastardo” se llamaba el Porsche Spyder de Jimmy Dean, y a raíz de la muerte del actor, una serie de catastróficas desdichas acompañaron al coche incluso cuando sus piezas eran vendidas por separado. El diseñador de coches que había customizado a “Pequeño Bastardo”, George Barris, experimentó en carnes ajenas la maldición al adquirir los restos del coche para vender algunas de las piezas que quedaban intactas. Mientras estaba siendo descargado en su garaje, el deportivo resbaló de la grúa y cayó sobre uno de los mecánicos, rompiéndole las dos piernas.

Pocos después, Barris vendió el motor y la transmisión a dos médicos de Beverly Hills aficionados a las carreras, que acabaron incorporando las piezas a sus coches de competición. El 24 de octubre de 1956, mientras los dos tomaban parte en una carrera, uno de ellos perdiño el control de su coche y se mató al estrellarse contra un árbol, mientras el otro tuvo también un espectacular accidente, aunque salió vivo del incidente.

Un joven de Nueva York adquirió las llantas del Porsche, y una semana después de ponérselas en su vehículo sendas llantas reventaron misteriosamente al mismo tiempo y el chico sufrió un grave accidente. Dos ladrones resultaron heridos al intentar robar partes del vehículo. Uno de ellos se abrió el brazo en canal con un trozo de chapa al tratar de llevarse el volante, y el otro se hirió al intentar arrancar el asiento manchado de sangre de Dean.

Ante esto, Barris decidió no vender más piezas, y acabó donando los restos que quedaban a la Patrulla de Carreteras de California para una exhibición sobre seguridad vial. Antes de la tercera exhibición, el garaje que albergaba el Porsche ardió por los cuatro costados, quedando todos los coches calcinados. Todos excepto “Pequeño Bastardo”. Dos años después del accidente de Dean, el coche estaba siendo exhibido en Sacramento cuando se cayó de la repisa y le rompió la cadera a un espectador.

De camino a otra exposición en Salinas, el mismo sitio al que se dirigía Dean cuando tuvo el accidente, el tráiler que lo transportaba fue golpeado por atrás por otro coche, saliendo despedido su conductor y yendo a parar a una acequia, y el coche resbaló de la plataforma y le aplastó. Años después, nuevamente se soltó del camión tráiler y aterrizó en medio de una autopista causando una colisión mortal, y en 1958, al camión que lo cargaba le falló el freno de mano y se estrelló contra un escaparate.

La última vez que Barris afirmó ver el coche fue en 1960, durante una exposición en Miami, donde, sin motivo aparente, se desintegró literalmente en once pedazos mientras lo montaban en sus soportes. Las piezas fueron guardadas en once cajas separadas y enviadas de vuelta a Los Ángeles, pero a la llegada a su destino, los restos habían desaparecido misteriosamente. 50 años después, “Pequeño Bastardo” continúa en paradero desconocido.

Los medios haciéndose eco de la relación entre Dean y Vampira
Para coronar esta historia, existió una relación entre Vampira, la vampiresa sexy catódica que introducía grandes clásicos del terror en los años 50 –concretamente, su programa comenzó a emitirse en 1954-, y el actor. James Dean se sintió atraído por la presentadora, al igual que estrellas como Marlon Brando o Anthony Perkins, y juntos iniciaron una relación de lo más explosiva para los medios. De hecho, el actor se sintió atraído por su personaje en televisión más que por la verdadera Maila Nurmi que habitaba bajo el maquillaje al creer que estaba realmente metida en el ocultismo. El actor estaba profundamente interesado en las fuerzas satánicas, y pensó que la voluptuosa estrella podría iniciarle en este mundo. Cuando descubrió que no fue así, renegó de su relación con ella ante los medios y incluso llegó a decir que no salía con brujas, y mucho menos con personajes de historieta. La leyenda cuenta que desde entonces la despechada bruja de origen nórdico lanzó un conjuro sobre el actor, hasta el punto que se la acusó popularmente de su fallecimiento. Su show fue cancelado y se la puso en la lista negra de la industria, y no encontró trabajo hasta que el “peor director de la historia del cine”, Ed Wood, la reclutó para sus filmes.

Aléjate de Billy Bob Thornton

Billy Bob Thornton, por otro lado un excelente actor, tiene un episodio bastante más oscuro en su vida que su relación con Angelina Jolie y sus extravagantes y extraños gustos de cara a la opinión pública. Y es que a Billy parece perseguirle la Muerte, aunque se ceba con sus compañeros de reparto. que mueren de manera inesperada.

El primer “afectado” por la “maldición de Billy Bob Thornton” fue el genial secundario J.T. Walsh, que trabajó con Thornton en 1996 en “El otro lado de la vida”. Dos años después, el actor sucumbía ante un ataque al corazón. El siguiente en la lista fue el cómico Jim Varney, que popularizó el personaje de Ernest, que fallecería víctima de un cáncer de pulmón el mismo año en el que participaba en “Daddy and them” junto al actor.

Otro actor, en este caso una promesa de su generación bastante problemática por sus adicciones, Brad Renfro, fallecía de una sobredosis en 1998, el mismo año en que volvía al cine tras dos años de retiro entre rejas y en una clínica de desintoxicación. Lo hacía con el film “The Informers”, en el que también actuaba Thornton. Tenía 25 años.

John Ritter, Brad Renfro y Heath Ledger, tres estrellas de muerte inesperada que trabajaron con Thornton

La lista la completan cuatro actores cuyas muertes fueron también totalmente inesperadas, y que fallecieron años después de trabajar con Billy. En 2008 fallecían Bernie Mac y otra gran promesa, Heath Ledger, el primero de una neumonía y el segundo de una sobredosis de drogas prescritas a los 28 años. Eso sí, Mac hacía cinco años que había coincidido con Thornton en “Bad Santa”, mientras que Ledger hacía siete años que no trabajaba con él, desde “Monster’s Ball.

Un formidable actor en ocasiones poco recordado, John Ritter, había trabajado en dos ocasiones con él. La primera fue en “El otro lado de la vida” en 1996, y la segunda en “Bad Santa” en 2003. Fallecería tres años después a causa de una enfermedad congénita a la edad de 50 años. Y por último, la más reciente fue la de Patrick Swayze, que moría en 2009 después de siete años sin coincidir con el actor desde “Waking Up in Reno” de un cáncer de páncreas.

Una lista rocambolesca, pues si tomamos como referencia a cualquier actor de Hollywood, todos cumplirán el haber trabajado con intérpretes que han fallecido años después. Aunque, en el caso que nos ocupa, todos murieron súbitamente, sin que nadie se lo esperase. Y tú, ¿te atreves a trabajar con Billy Bob Thornton? 


Hollywoodland, ciudad de fantasmas

Algunas celebridades, después de años de vivir bajo la influencia de los focos, se resisten a irse así como así del panorama público. Tanto que han continuado apareciéndose tras su muerte. Por este rápido repaso por los fantasmas más ilustres de Hollywood, qué mejor manera de empezar que en el famoso letrero de la ciudad, en una época en la que aún llevaba por nombre HOLLYWOODLAND. En 1932, ocho años antes de perder las letras LAND  a manos de la Cámara de Comercio, alguien se suicidó lanzándose desde la enorme H del símbolo de la ciudad. Peg Entwistle, una joven actriz de 24 años, dio el salto desde Broadway a Hollywood en plena Depresión. Pero su carrera no acababa de arrancar tras algún pequeño papel. Borracha y deprimida, la actriz se lanzó al vacío desde el letrero, y desde entonces la leyenda dice que los turistas han visto su fantasma vagando por las colinas del Monte Lee que rodean al cartel, impregnando el aire con aroma de gardenias, su perfume favorito.

La siguiente parada la hacemos en los Estudios Universal, concretamente en el Plató 28, que sigue intacto a día de hoy, por donde dicen que se sigue paseando Lon Chaney ataviado como el Fantasma de la Ópera, el personaje con el que el estudio dio inicio a la era dorada de sus monstruos y su mayor éxito cinematográfico. Además, hay fenómenos tan típicos como puertas que se abren y cierran solas, luces que se encienden y apagan… y el tintineo de una gran lámpara de araña retirada hace años que se cuela en las pistas de sonido grabadas en el lugar.

Los fantasmas de Lon Chaney, Rodolfo Valentino y George Stevens han sido vistos vagando por Hollywood

Pero quizá el estudio más embrujado de todos sea el de Paramount, quizá por su proximidad al Cementerio Hollywood Memorial Park, lugar donde descansan grandes nombres como los de Rodolfo Valentino, Douglas Fairbanks, Charles Chaplin, John Huston, Cecil B. De Mille y otros muchos. La leyenda dice que muchas de las estrellas ahí enterrados, más otras que trabajaron para el estudio,  vagan por el lugar y los alrededores.

Los hoteles son clásicos en toda buena historia de fantasmas. El Hotel Knickerboker, construido en 1925, jugó un papel clave durante los tumultuosos años 20, acogiendo a estrellas como Rodolfo Valentino, Marilyn Monroe o Joe DiMaggio. Pero más que sufrir hechos paranormales, fue escenario de tragedias como la muerte del director D.W. Griffith, del suicidio arrojándose desde la ventana del piso 14 de una diseñadora de vestuario de la MGM, Irene Gibbons, o una sesión de espiritismo para contactar con Houdini.

Más que maldito, el Hollywood Roosevelt estaba embrujado. Cada cierto tiempo, alguien ve reflejada a una atractiva mujer rubia en el enorme espejo del vestíbulo, que dicen que se trata de la mismísima Marilyn Monroe. Algunos clientes dicen haber sentido la presencia de Montgomery Clift en la novena planta, donde se hospedaba mientras rodaba “De aquí a la eternidad”. Y Carole Lombard, que compartió una suite junto a Clark Gable, ha sido vista en numerosas ocasiones por el lugar.

Mientras, el espíritu de uno de los hermanos Warner, Sam, se pasea por el enorme cine que construyeron los hermanos para acoger el estreno de la ambiciosa “El cantor de jazz”, la primera película sonora. Sam echó una maldición sobre el lugar al ver que no estaría listo para cuando la película se estrenase, y acabó muriendo 24 horas antes de la premiere del film. Y el Pantages, uno de los más gloriosos cines del mundo, acoge desde hace décadas al espíritu del multimillonario Howard Hughes, que lo adquirió en 1949 justo cuando compró la RKO.

Algunos famosos también se resisten a abandonarlas incluso después de su muerte. Se dice que George Reeves, el segundo Superman de carne y hueso, vaga por su enorme casa de Benedict Canyon, revolviendo la cama y la habitación en la que fue hallado muerto de varios disparos, en una de las muertes más extrañas de la historia de Hollywood. El actor Clifton Webb, el inolvidable Mr. Belvedere, prometió a un psíquico que no abandonaría ni muerto su maravillosa casa de estilo español, y parece haberlo cumplido, pues desde entonces sus inquilinos dicen haberle visto por allí.

Y para acabar, comidas que están para morirse. Eso es lo que parecen tener los postres del restaurante Sweet Lady Jane, por donde dicen haber visto a Orson Welles. El actor, director y productor era también un gran gourmet y un habitual del local, y desde su muerte en 1985, su fantasma es visto a veces sentado en su mesa favorita, de donde cuentan que brota un humo de puro inexistente y el aroma de un brandy invisible.

Fuentes:
Miguel Ángel Prieto, ¡Malditas películas! T&B Editores, 2007. 

lunes, 26 de agosto de 2013

La Dimensión Desconocida (X): Dry Martini, el oscuro objeto del deseo de Buñuel

Buñuel tenía no pocos oscuros objetos de deseo. Le encantaba el tabaco, el alcohol y frecuentaba burdeles, siendo estos últimos y los bares excelentes lugares para él de meditación y recogimiento. Una de sus debilidades era el Dry Martini, que tomaba sin falta cada día entre la una y la una y media del mediodía. Un ritual que no podía cumplir si no preparaba la bebida a su gusto, según lo que él entendía como el Dry Martini perfecto. Así lo relataba en su libro “El último suspiro”, y aconsejo apuntar la receta:

“En un bar, para inducir y mantener el ensueño, hay que tomar gin inglés. Mi bebida preferida es el Dry Martini. Dado el papel primordial que ha desempeñado el Dry Martini en esta vida que estoy contando, debo consagrarle una o dos páginas (…)

Básicamente se compone de gin y unas gotas de vermouth –la presencia de éste debe ser testimonial-, preferentemente ‘Noilly-Prat’.

Permítaseme dar mi fórmula personal, fruto de larga experiencia, con la que siempre obtengo un éxito bastante halagüeño. Pongo en la heladera todo lo necesario, copas, ginebra y coctelera, la víspera del día en que espero invitados. Tengo un termómetro que me permite comprobar que el hielo está a unos veinte grados bajo cero. Al día siguiente, cuando llegan los amigos saco todo lo que necesito. Primeramente, sobre el hielo bien duro echo unas gotas de vermouth y media cucharadita de Angostura, lo agito bien y tiro el líquido, conservando únicamente el hielo que ha quedado, levemente perfumado por los dos ingredientes. Sobre ese hielo vierto el gin puro, agito y sirvo. Esto es todo, y resulta insuperable.”

Desconozco si llegó a patentar la receta, pero sí que dejó grabada la elaboración de la bebidaen el siguiente vídeo. Eso sí, previamente había completado el ritual de mantener los ingredientes a veinte grados. Ni uno más, ni uno menos. Tomamos nota.

sábado, 20 de julio de 2013

La Dimensión Desconocida (IX): David Duchovny, ¿por qué no me amas?

Veinte años se cumplen del estreno en la televisión USA de “Expediente X (X-Files)”, una serie con la que Chris Carter remodeló el concepto de ficción televisiva. Ahora que se cumple el aniversario, y que sus protagonistas han aparecido juntitos en la Comic Con en unas instantáneas para el recuerdo, le dedicamos este nuevo episodio de La Dimensión Desconocida a uno de sus actores, y más concretamente su relación con la música, al igual que la semana pasada fuimos testigos del flirteo de Leonard Nimoy con el mundillo de la canción. No, esta entrada no va dedicada a un miembro del reparto de la serie que probó suerte en la música –aunque algo de eso hubo también, y si no vean este vídeo musical, la colaboración de Gillian Anderson con Hal en “Extremis”-, sino a uno al que le dedicaron incluso un tema.

A raíz de la serie, David Duchovny se había vuelto un mito erótico femenino, hasta el punto de que Bree Sharp le dedicó una canción titulada precisamente como su nombre, con el subtítulo agregado de “Why won’t you love me?”,  en un videoclip que supura amor fan en cada plano. Lo anecdótico del caso es que a la fiesta se unieron rostros conocidos, todos ellos amiguetes del actor, como su compañera de reparto o el creador de la serie y otros miembros del reparto, así como actores como Whoopi Goldberg, Rosie O’Donell, Hector Elizondo, Pamela Anderson, Calista Flockhart, Sarah Michelle Gellar, George Clooney de fan rubia con peluca o… ¡Brad Pitt en pleno set de rodaje de “El Club de la Lucha”! Atención también a las tomas falsas finales. Y cuidado con el tema, que es pegadizo.

miércoles, 10 de julio de 2013

La Dimensión Desconocida (VIII): La balada del Sr. Spock

Ahora que “Star Trek: En la oscuridad” intenta como buenamente puede hacerse un hueco en la taquilla española, echamos la vista atrás, concretamente al año 1968, cuando el original serial de “Star Trek” triunfaba en Estados Unidos. Aprovechando el tirón que la serie tenía entre la comunidad trekkie, algunos miembros del reparto probaron suerte en el mundillo de la canción. Fruto de este intento frustrado surgió este vídeo musical, correspondiente a la canción “Ballad of Bilbo Baggins” –sí, de Bilbo Baggins, para acabar de rizar el rizo-, que el gran Leonard Nimoy grabara buscando triunfar en la canción. Le salió mal, y ahora entenderán por qué. Ojo, no es apto para trekkies con buen gusto musical.

martes, 25 de junio de 2013

La dimensión desconocida (VII): El verdadero Superman

Ahora que “Man of Steel” triunfa en todo el mundo, aunque por ahora con vuelo más bien raso, he buceado por los más recónditos parajes de la red y me he topado con el blog Mundo Superman, el cual publicaba a comienzos de este año una imagen insólita bajo el nombre “El verdadero Superman”. La foto en cuestión consiste en un montaje realizado por un usuario llamado morphinapg en la web Reddit.com, compuesto de la mezcla de algunos de los rostros que han interpretado al superhéroe: Dean Cain, Brandon Routh, Tom Welling y, cómo no, Christopher Reeve y Henry Cavill. ¿El resultado? Pues dicen que se parece a John Haymes Newton, el actor que interpretó a Superboy. ¿Será éste el Hombre de Acero definitivo? Ahí queda abierto el misterio de este nuevo capítulo de “La dimensión desconocida”.

sábado, 15 de junio de 2013

La Dimensión Desconocida (VI): De extras a superestrellas

Dedico este post a los extras, esos grandes desconocidos  que parece que simplemente figuran en una escena para rellenarla, y en realidad le están dando empaque y consistencia a dicha escena, le dan ambiente y la completan. Y, en particular, se la dedico a Jesse Heiman, que ostenta el récord de extra con mayor número de apariciones en películas, series y comerciales. Se ha hecho tan conocido que hasta tiene su ficha en IMDb, rozando el centenar de títulos, entre ellos filmes como “Spider-Man”, “Atrápame si puedes” o “La red social” y series como “Entourage”, “Bones” o “The Big Bang Theory”. Tal es su fama que consiguió el papel del geek que besa a la modelo Bar Refaeli en una campaña que se ha convertido en todo un éxito como vídeo viral. Y encima tuvo que repetir la toma ¡45 veces! A continuación, un vídeo con algunas de sus apariciones.



Pero no ha sido el único. Otras actuales estrellas de Hollywood comenzaron como extras. Nicole Kidman, Daniel Craig o Jim Carrey protagonizan el siguiente vídeo, que recopila hasta 25 nombres de superestrellas que comenzaron como figurantes. Y esto es sólo el principio, porque la lista es muchísimo más larga, y el post es limitado. Así que no se lo piensen nunca y acepten cuantos trabajos de extra se presenten. Nunca saben dónde pueden acabar.

viernes, 7 de junio de 2013

La Dimensión Desconocida V: Vic Morrow, la muerte en directo

La historia que traemos hoy no es del todo desconocida para una amplia mayoría, pero su presencia era obligada en este especial, ya que tiene que ver con la mítica serie que da título a esta serie de reportajes. En 1982, John Landis rodaba el primero de los segmentos de los que constaba la versión cinematográfica de la exitosa “Twilight Zone” –para los que no lo sepan, los restantes corrieron a cargo de George Miller, Joe Dante y Steven Spielberg, que hacía las veces también de productor de la cinta-, un capítulo en el que su protagonista recibía una importante lección por sus comentarios racistas y antisemitas viajando a través del tiempo a la Francia invadida por los nazis, al seno del Ku Klux Klan y finalmente a la Guerra de Vietnam.

El actor encargado de encarnarle fue Vic Morrow, un habitual de la televisión y al que y durante una de las escenas de más acción le tocaba llevar a dos niños vietnamitas en brazos huyendo a través de un río mientras un helicóptero les sobrevuela. Algo salió realmente mal durante el rodaje, concretamente durante una explosión supuestamente controlada, y el helicóptero acabó perdiendo el control y se precipitó hacia el río, justo donde se encontraba Morrow con los niños.  Las aspas del aparato decapitaron en el acto a Morrow y a uno de los dos niños, mientras el tercero falleció por aplastamiento, resultando los integrantes del aparato ilesos. Morrow nunca llegó a ser realmente famoso más allá de los que le vieron en la tele, y no fue hasta su trágica muerte que ganó verdadera notoriedad.

Por supuesto, se emprendieron acciones legales contra Landis y su equipo por negligencia y trabajo infantil, al ser contratados los niños de manera ilegal. Salieron absueltos, pero decidieron no incluir la escena en el montaje final. La muerte de Morrow provocó un gran impacto en el público de todo el mundo y en los Estados Unidos se tomó intensas reformas laborales de menores de edad y regulaciones de seguridad en los plató cinematográficos. Una de las leyendas negras de Hollywood, y un momento que, inevitablemente, quedó registrado y está disponible en la red en el vídeo que les dejo a continuación. Tranquilos, no hay sangre, pero sabiendo lo que ocurrió, los pelos se me erizan al verlo y las imágenes se hacen más escalofriantes. Por cierto, Vic Morrow era padre de Jennifer Leigh Morrow, más conocida como Jennifer Jason Leigh. Lo de Jason fue en honor al gran actor Jason Robards, amigo de la familia.

sábado, 25 de mayo de 2013

La Dimensión Desconocida (IV): Indiana Jones meets Han Solo

No es la primera vez que ambas sagas se cruzan, y no es algo tan raro. Recordemos que ambas comparten equipo técnico y artístico, fueron creadas por la misma mente, la de George Lucas, dos de sus personajes comparten origen –Chewbacca nace del perro Indy de Lucas- y han vivido siempre bajo el amparo de Lucasfilm. En las mismas películas de Indiana Jones se han llegado a cruzar referencias a la saga galáctica de Lucas, y en juegos y cómics de esta última se han apreciado también referencias a Indy.


Y, cómo no, el crossover, término que pululará con bastante asiduidad en esta sección, llega a su punto álgido si tenemos en cuenta que Indy y Han Solo han sido interpretados por el mismo actor, Harrison Ford. En la propia wikia de Star Wars se habla de Han Solo, definiendo nuestro la Tierra como un planeta repleto de océanos y bosques y bastante primitivo, y describen a Indy como alguien increíblemente parecido a Han Solo.

Pues el cénit del crossover llegó en 2004, cuando la editorial Dark Horse, publicó una historia de diez páginas en la que sendos personajes cruzaban sus destinos. Se titulaba “Into the Great Unknown”, apareció como un relato corto en “Star Wars Tales #19”, y en ella Han Solo y Chewbacca acaban en nuestro planeta tras verse obligados a saltar al hiperespacio para huir de una flota imperial. Una tribu acaba matando a flechazos a Han Solo, y es aquí cuando entra en acción Indiana Jones. 126 años después, Indy anda tras el rastro de un misterioso animal que ha sido visto en el noroeste americano, cuando se encuentra con el Halcón Milenario. En su interior solamente hay un esqueleto muerto, con varias flechas clavadas. El aventurero arqueólogo no entiende nada y abandona la búsqueda, y es entonces cuando vemos el exterior de la nave. El animal misterioso no era otro que Chewbacca, que espera a que su amigo vuelva con vida de la nave. Desolador, ¿verdad?



Dicen que es difícil de encontrar en la red, y tampoco es que me haya preocupado en buscarlo. Pero lo cierto es que la idea es, cuanto menos, curiosa. Muy friki, pero curiosa. Pero para eso está el Día del Orgullo Friki y una sección como esta. A celebrarlo, amigos.

jueves, 16 de mayo de 2013

La Dimensión Desconocida (III): The Asylum, la productora copy-paste


Seguramente muchos y muchas conocerán la existencia de la productora The Asylum. Para quienes no, y para quienes sí también, va dedicada la tercera entrega de “La dimensión desconocida”, para rescatar todas esas joyas de la serie B que la productora nos cuela como si fueran superproducciones de primer nivel, para arrojar algo de luz acerca de esta compañía que lleva desde 1997 en el mercado cinematográfico. No merece la pena mencionar a sus fundadores, pero sí que sus tres responsables salieron directamente de la australiana Village Roadshow Pictures, productora que, aunque comenzó de manera modesta, hoy por hoy produce títulos tan grandes como “The Dark Knight Rises”, “Pacific Rim” o “Man of Steel”, entre otros. Tardaron ocho largos años en dar con la fórmula del éxito: realizar copias de inminentes blockbusters con muy poco presupuesto y destinando su explotación al formato doméstico y a la televisión. La primera damnificada fue “La guerra de los mundos”, de Steven Spielberg, lanzando su versión antes de su estreno que logró vender más de 100.000 copias. Nacía así el concepto de mockbuster, y desde entones no han parado de plagiar películas de gran presupuesto, filmes enormemente esperados para lanzarlos al mercado antes de su estreno.


Por supuesto, muchas empresas han denunciado esta práctica, pero esto no ha evitado que The Asylum siga haciendo de las suyas, terminando sus proyectos en apenas cuatro meses, desde que el proyecto está sobre el papel hasta que sale la última copia para su distribución. “Transformers”, “El Código Da Vinci” o “Thor” –en la segunda entrega del especial mencionábamos su copia, “Almighty Thor”- han sido otras de las afectadas, con costes de producción muy inferiores al millón de dólares, lo que siempre asegura ganancias al estudio. Porque sí, The Asylum jamás ha perdido dinero con sus películas. Una forma barata y sencilla de hacer caja con el trabajo de otros. A continuación, una selección de “lo mejor” de la productora. Bajo su responsabilidad queda ver estos trailers.

HG WELLS’ WAR OF THE WORLDS


DA VINCI TREASURE


PIRATES OF TREASURE ISLAND


TRANSMORPHERS


PRINCESS OF MARS


ALMIGHTY THOR


AGE OF THE HOBBITS

ATLANTIC RIM

sábado, 11 de mayo de 2013

La dimensión desconocida (II): Los otros superhéroes de Marvel y DC

Disney y Paramount han encontrado un nuevo filón en los superhéroes de Marvel, mientras Warner intenta hacer lo propio con DC, con resultados más bien cuestionables más allá de Christopher Nolan. Pero hasta “Daredevil” o “Elektra” nos parecerían obras maestras comparadas con la siguiente selección de títulos de serie B con los que Hollywood hizo sus pinitos en el tema de los superhéroes, intentando aprovechar los taquillazos del “Superman” de Richard Donner o del “Batman” de Tim Burton. Les costó casi 20 años dar con la fórmula perfecta, y aquí están los resultados del experimento. Faltan muchos títulos, así que animo a los que me lean a completar la lista.

ALMIGHTY THOR


Es quizá el caso más sangrante de la lista, pues estamos ante una producción del año 2011, justo el año en que el todopoderoso “Thor” de la Marvel triunfaba en las taquillas de todo el mundo.  Como se aprecia en la imagen y en el tráiler, su vestimenta parece preparada para un carnaval, mezclando detalles nórdicos con otros no tan nórdicos –esa armadura romana-, y el superhéroe no duda en cambiar a un arma más convencional cuando el martillo no es efectivo. Como villano tuvimos al gran Richard Grieco, que es incapaz de recibir un espadazo con dignidad y privarnos de su presencia de una vez por todas.




CAPITÁN AMÉRICA


Varias adaptaciones del superhéroe de Marvel, y ninguna dio en el blanco. Descontando la serie de los años 40, año en el que los medios no eran tan generosos, a finales de los 70 sufrimos dos telefilmes, a cual peor, y no contentos con eso surgió al rebufo de “Batman” una nueva versión en 1990 en la que lo mejor era el póster promocional y el traje, bastante más conseguido que en la anterior aventura del personaje. Eso sí, no se lo pone hasta casi acabada la película.



3 DEV ADAM


Puro delirio pop turco, resultado de unir al Capitán América con El Santo y enfrentarles a Spider-Man, un villano histriónico y psicópata que en vez de telarañas utiliza una pistola muy cutre. Por supuesto, aquí ya no se defiende América, sino Turquía.



LOS CUATRO FANTÁSTICOS
Durante años se dudaba de la existencia de esta cinta. La película se convirtió en leyenda hasta que llegó Internet y fue posible conseguirla con facilidad. Su responsable fue Roger Corman, que adquirió los derechos de los superhéroes y, antes de que expiraran, realizó una versión muy cutre en la que La Cosa da mucho miedo. No llegó ni siquiera a estrenarse, cómo no.



NICK FURY


Antes que Samuel L. Jackson se enfundó el parche en el ojo David Hasselhoff, que guardaba bastante más parecido físico con el personaje original. Aunque eso no salve de la quema a este mal telefilm que pretendía dar pie a una serie de televisión a finales del siglo pasado. El ego del actor le llevó a enfadarse con Stan Lee y Marvel asegurando que él era el único y genuino Nick Fury. Después no le quedó otra que protagonizar el bochornoso episodio de la hamburguesa para volver a salir a la palestra. A todo esto, el film en cuestión contaba con un guión de David S. Goyer. Sin comentarios.


SPIDER-MAN
Los telefilmes de “El Capitán América” surgieron como consecuencia del éxito de la serie de “El Increíble Hulk”. Fue lo que le ocurrió también al Hombre Araña a finales de los 70, aunque no gozó del mismo éxito que la serie protagonizada por Lou Ferrigno y Bill Bixby, aunque en este caso sí derivó en una serie de tv allá por 1980, cuando salió esta aventura en VHS.



SUPERMAN IV
Y acabamos con la que es, seguramente, la más conocida de la lista. Ya “Superman III” apuntaba maneras y apestaba a rancia en cada fotograma, pero su secuela cruzó los límites de lo bizarro. Y eso que, en esencia, podría pasar por una aventura del cómic en toda regla. Pero ya se sabe, lo que funcionaría en el papel no tiene por qué funcionar de igual manera en el cine. Su baja calidad tenía sus razones, ya que fue realizada bajo el amparo de una productora de serie B israelí, por mucho Sidney J. Furie que se hallase tras las cámaras. Con eso está todo dicho.


La dimensión desconocida (I): La película inédita de Star Wars

miércoles, 1 de mayo de 2013

La dimensión desconocida (I): La película inédita de Star Wars

Últimamente no encuentro nada mínimamente interesante que postear. Fruto de esa escasez de contenidos, ideas y de cierto tiempo libre nace esta nueva sección, en la que cada semana –pido disculpas si alguna fallo- saltaremos a la dimensión desconocida del cine y nos traeremos alguna pieza audiovisual perdida. Damos por inaugurada la sección con esta estrafalaria idea surgida de la mente de George Lucas, ahora que la saga galáctica vuelve a estar de moda. Y es que, tan sólo un año después de estrenar “Star Wars”, al nuevo gran hombre de Hollywood se le ocurrió la extravagante idea de rodar esta aventura navideña que comienza con Chewbacca viajando a su planeta natal para pasar las navidades en familia. Tiene de todo: escenas enteras habladas en wookiee, los actores originales del film, partes musicales e incluso animadas. Dejo la primera parte del especial (de 13, casi nada) para que se hagan una idea de por dónde iban los tiros. Por cierto, era tan mala que al final no se emitió. Quedan avisados.

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