domingo, 19 de febrero de 2012

LA CRÍTICA: Infierno blanco

El gran cazador blanco
El título original de esta película, mucho más conciso, y a la vez elocuente, que esa traducción de “Infierno blanco” con el que llega a nuestras pantallas, remite más al grupo de seres humanos unidos por la supervivencia, compuesto por tipos de la más diversa calaña, que a la manada de lobos hambrientos e incansables que les persigue. “The Grey” nos presenta a un conjunto de individuos siguiendo a su mesías, a un gran cazador blanco con el carismático rostro de Liam Neeson.

Pudiera parecer a partir de su premisa inicial, sus tráilers y el nombre de su director, Joe Carnahan, que “Infierno blanco” no fuera más que un entretenimiento a mayor gloria de su macho alfa protagonista. Y en algunas ocasiones no hace pensar en otra cosa. Carnahan pone toda la carne en el asador y nos regala escenas impactantes, perfectamente orquestadas –una de ellas es el alucinante accidente de avión, posiblemente uno de los mejor rodados de la historia-, y una tensión que no deja lugar para el aburrimiento, ayudado por ese titán de la interpretación que hace creíble cualquier personaje extremo, por estrafalario que resulte a priori.


Pero más allá de su acertado relato de supervivencia, de sus escenas de acción y suspense efectivo, el film se preocupa por temas tan trascendentales como el miedo, la falta de esperanza y la pérdida de la fe. Lo más sorprendente de ella es que en medio de tanto despliegue visual tenga tiempo para sus personajes, y acaba ofreciendo más de lo que en principio prometía. Todo obra también de un guión muy logrado por parte de Carnahan e Ian Mackenzie Jeffers, autor del relato corto en que se basa, que encuentra hueco para ahondar en la humanidad de sus protagonistas.



Por tanto, estamos ante una propuesta más interesante de lo que aparenta, obra de un realizador que parece haber encontrado el pulso narrativo perfecto entre sus ambiciones audiovisuales y el cine mainstream de calidad, uniendo  toda la dureza y tendencia al nihilismo de la inolvidable “Narc”, con la primera división cinematográfica. Esa que también mira a los personajes, reflejados en ese rebaño del título original que, pese a sus desavenencias iniciales, tienen más de un punto en común. Y no hablo de la supervivencia, sino de la humanidad.



A favor: que ofrece más que simple entretenimiento
En contra: que haya quienes se queden en lo superficial y no ahonden en su derroche de humanidad

Valoración: ****

3 comentarios:

Oscar Alejandro Renderos dijo...

Estoy de acuerdo con la crítica. Cuando la vi no me aburrí en ningún momento. Me llamaron mucho la atención los diálogos y monólogos que aludían a Dios, y como ponían a prueba su fe en momentos de miedo. Plausible por eso, por cavilar un poco entre temas tan cotidianos como el miedo y la esperanza.

El Cinéfago dijo...

Pues sí, lo que sorprende es el tratamiento de personajes y que, pese a ser un film hecho para amasar millones, se preocupe de tener cierta profundidad. Muchas gracias por pasarte.

manipulador de alimentos dijo...

Liam Neeson entre lobos, al más puro estilo Jack London, soledad y aventuras en tiempos de crispación... y el romanticismo de lo blanco, la luz, la nada, ¿o el todo? ¿A alguien más le ha recordado a Gordon Pym? Saludos!

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