domingo, 17 de septiembre de 2017

TAQUILLA USA. "It" sigue aterrorizando a las masas, por encima de "mother!"

Fin de semana positivo para la taquilla USA, pero todo gracias a un solo film que aglutina casi el 60% de los ingresos totales, convertida en la cinta del momento y barriendo a dos estrenos que se han quedado a medio gas.

Tras su formidable estreno hace diez días, y tras batir algún que otro récord, It hace frente a un estupendo segundo fin de semana, convertida en la reina de la cartelera y cediendo un excelente 51% para amasar en estas dos primeras semanas en cartel 218 millones de $. Un dato de lo más positivo que invita a aumentar aún más si cabe la previsión final en torno a ella. A estas alturas, raro sería que no acabase en torno a los 350 millones de $. En menos de una semana desbancará a “The Exorcist” como film más taquillero de la historia, aunque solo si no ajustamos el dato de esta última a la inflación. En todo el mundo, nada de qué quejarse. Se acerca a los 400 millones de $ y su horizonte aún se atisba lejano.

La cara amarga la ponen los dos estrenos grandes del fin de semana, que no acaban de encajar. American Assassin, la cinta de acción y aventura con Taylor Kitsch y Michael Keaton debuta dentro de las expectativas, sin sorprender pero sin quedarse corta en vista de sus malas críticas y poca visibilidad. El problema está en si será capaz de rentabilizar su modesto presupuesto de 33 millones de $.

Sin embargo, peor es el caso de mother! Lo nuevo de Darren Aronofsky ha convencido a la crítica, pero sin emociones, pero es con el público con quienes no acaba de congeniar. Comentarios dispares para una cinta que se ha mal vendido como un must see comercial por su tono, reparto y director, y que se conforma con unos muy débiles 7,5 millones de $. En este caso sí que será difícil rentabilizar los 30 millones de $ que ha costado.

Home Again y The Hitman´s Bodyguard completan el top 5, la primera con 17 millones de $ en diez días, y la segunda convertida en todo un éxito sorpresa con 70 millones de $. La primera, pese a superar ya los 12 millones de $ que ha costado, no se convertirá en uno de los títulos más taquilleros de la carrera de Reese Witherspoon.

En el ámbito limitado nos encontramos con el formidable estreno de la nueva comedia R de Ben Stiller, Brad´s Status, que en cuatro salas ha logrado 100.179$, y con ello la mejor media por copia de toda la cartelera. Además, la crítica se ha volcado con ella, por lo que su recorrido, aunque no vaya destinado a amasar millones en taquilla, debería ser exitoso.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 15 de septiembre de 2017

LA CRÍTICA. Barry Seal: El traficante

La era de los inconscientes
Barry Seal era un adicto a las emociones fuertes. Su vida a los mandos de un avión de pasajeros de una gran aerolínea se le quedaba corta, no le proporcionaba la dosis de adrenalina que necesitaba. Pero ante todo, Seal era un inconsciente, un imprudente que creía controlar todo aquello en lo que se metía, sin querer ver el riesgo que comportaba, centrado únicamente en cumplir el tan ansiado sueño americano. Lo mismo se convertía en mula aérea del cártel colombiano de Pablo Escobar, que hacía las veces de agente doble para la CIA en el conflicto Irán-Contra, mientras amasaba incontables sumas de dinero que no sabía dónde almacenar.

“Barry Seal: El traficante” –otro desatino en cuanto a traducción de títulos- no es un biopic. No le interesa contar con detalles la vida de su oportunista protagonista. Su objetivo es retratar una época, un estilo de vida, un país y una política, cuyas consecuencias seguimos sufriendo hoy en día. Una crónica hecha en Hollywood, pero que parece querer desmarcarse de ella, sobre los excesos de una agencia y de toda una nación que, al igual que su personaje principal, creía saber lo que hacía. Es decir, ésta es la historia de una era y de toda una sociedad de inconscientes, de las meteduras de pata de la política exterior estadounidense, no muy alejada de la de ese tan odiado señor que hoy en día se sienta en el Despacho Oval.


Y aunque pueda parecer exagerado el vertiginoso y dopado ritmo que Doug Liman imprime a la cinta, no se le ocurre a quien esto escribe una mejor manera de contar esta historia. Sus excesos narrativos acaban convirtiendo a este film en un ejercicio de estilo que consigue desmarcarse de la línea habitual de este tipo de productos. Es como si Michael Moore hubiera rodado un documental con actores, y que el resultado hubiera sido tan desconcertante y anacrónico como escuchar a la Royal Philarmonic Orchestra versionar música clásica en clave disco.


Selección musical, montaje, guión, puesta en escena… Todos sus aspectos ayudan a convertir a esta película en un entretenimiento didáctico y atractivo, que por supuesto no deja de ser un vehículo de lucimiento para su actor protagonista. Y es aquí donde consigue otro de sus grandes hitos. A Tom Cruise le viene el papel como anillo al dedo, y consigue quitarse esa espina clavada tras algunos trabajos recientes no demasiado afortunados. Una de las mejores interpretaciones del intérprete de los últimos años, y uno de los mejores trabajos de su director. Toda una patada en el culo a un sistema siempre corrupto, dominado por ilusos, y por el que pagan los ciegos corderos, que no somos otros que todos los demás. Y no deja de ser un film oportunista por la era en la que nos encontramos. Pero pocas veces el oportunismo ha sido tan bienvenido y ha estado tan bien servido.

A favor: la forma de narrar la historia, y un Tom Cruise en estado de gracia
En contra: que a algunos les puedan su oportunismo y sus excesos narrativos

Calificación ****
No se la pierda

domingo, 10 de septiembre de 2017

TAQUILLA USA. "It" devora todo a su paso, y llega con récords bajo el brazo

La taquilla USA necesitaba un empujón, después de presenciar los dos peores fines de semana de su historia en los últimos 15 años. Y lo que nadie esperaba es que dicho empujón llegase de la mano de un film de terror.

Había un enorme fanbase, el hype estaba por las nubes, y las recientes críticas positivas no habían hecho más que acrecentarlo. It, la nueva adaptación de la novela de Stephen King, llega devorando todo a su paso como un auténtico must see, entrando dentro de lo esperado con 117 millones de $. Pero además, con varios récords bajo el brazo. Por ejemplo, se ha erigido como el mejor estreno del mes de septiembre de la historia, superando a “Hotel Transylvania 2”, y como mejor dato de apertura del otoño, doblando el de “Gravity”, así como el de mejor estreno R de la historia, podio que arrebata a “Logan”.

Ante este comienzo, la pregunta es hasta dónde llegará, y lo que se espera de ella es que se convierta en la cinta de terror más taquillera de la historia, un honor del que presume “The Sixth Sense”, o que por lo menos desbanque a “El exorcista” como película de terror R más exitosa de la historia.
A nivel mundial, la cinta de Andrés Muschietti ha logrado en tres días 179 millones de $, siendo el Reino Unido el país donde más recaudación ha obtenido. Y ojo, que ya en su primer día se convertía en rentable, dado su modesto presupuesto de 35 millones de $.

Más allá de este fenómeno, poco que destacar de una taquilla hasta ahora moribunda. La comedia romántica con Reese Witherspoon Home Again no acaba de despegar y se conforma con entrar en segundo puesto con 9 millones de $. El top 5 lo completan: The Hitman´s Bodyguard, que lleva semanas aprovechando el vacío existente para dominar el box office y rascar millones, llegando ya a unos excelentes 64 millones de $; Annabelle: Creation, que pese a la presencia del monstruo de King desciende por debajo del 50%, demostrando que ha gustado al gran público, y se va ya a los 96 millones de $, además de acumular nada más y nada menos que 280 millones de $ en todo el mundo; y el drama con Jeremz Renner y Elizabeth Olsen Wind River, que ha ido escalando posiciones y en su sexto fin de semana ya atesora 25 millones de $, el doble de lo que ha costado.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 8 de septiembre de 2017

LA CRÍTICA. Llega de noche

En el fin del mundo
El cine de terror, como los fantasmas de Guillermo del Toro en “El espinazo del diablo”, es un evento condenado a repetirse una y otra vez, a reformular viejas constantes y clichés en una mezcolanza que puede hacer parecer a las nuevas propuestas originales y rompedoras.

Esta constante universal cinematográfica, aceptada y digerida por los fans del género como imprescindible y casi inevitable, no es nada en comparación con la tendencia actual de vender los productos como algo que no son. Filmes como “Get Out”, “The Witch” o “Babadook” son buena prueba de ello, de títulos promocionados como novedosos y transgresores, pero además como cine de terror más convencional, algo que desde luego no constituyen. El que se acerca a ellas como el que se aproxima a “The Conjuring” comete un grave error, para entendernos.

 “Llega de noche”, segundo largo escrito y dirigido por Trey Edward Shults, es quizá el caso más extremo de esta publicidad peligrosa que nos hemos podido encontrar en los últimos tiempos. Porque si bien, pese a quien le pese, los casos expuestos anteriormente corresponden al cine de terror, por mucho que sus detractores aseguren que no debido a unas falsas expectativas no cubiertas, en el que nos ocupa la línea que transita va más enfocada hacia el drama y thriller rurales con leves tintes post apocalípticos, muy en la línea de “Infected” o “The Road”.


Y es una lástima que más de un espectador se sienta defraudado si se deja llevar por sus tráilers o por lo que se comenta en las redes sobre ella, porque no podrá disfrutar del tempo que el director imprime a la narración, entre tenso y pausado, de su uso de los sonidos y la banda sonora para crear ambiente, de la atmósfera opresiva que encierra un relato cuyo guión vale más por lo que no dice que por lo que realmente cuenta, del inteligente uso de un sencillo recurso cinematográfico que obliga a reflexionar sobre su desarrollo y en especial sobre su desenlace, y de un reparto plenamente convincente en el que destacan ese todoterreno llamado Joel Edgerton y el joven Kelvin Harrison Jr., auténtico motor de la trama.


Pero sobre todo, porque no podrá disfrutar del verdadero leit motiv de la película, que no es otro que ofrecer un retrato de esa especie tan temerosa de lo desconocido, tan proclive a crear barreras ante lo que viene de fuera. Ante todo aquello que no solamente llega de noche, sino que intenta refugiarse y sobrevivir en el fin del mundo.

A favor: su inteligente narrativa, su ambigüedad y su discurso
En contra: que haya quien se acerque a ella esperando un film de terror convencional

Calificación ***1/2
Merece mucho la pena

lunes, 31 de julio de 2017

LA CRÍTICA. Dunkerque

El infalible pulso del relojero
Siempre se ha dicho de Stanley Kubrick que era un director frío, en el sentido de que no retrataba emociones, sino al ser humano desde una distancia prudente, sin tomar parte en sus actos ni juzgarle. También frío en el sentido de que era un cineasta meticuloso, calculador, provisto de una capacidad matemática para dibujar planos en su mente y luego convertirlos en obras de arte en celuloide.

Por supuesto, Christopher Nolan no es Stanley Kubrick, por mucho que más de uno se empeñe en establecer comparativas. Nolan –pero no tanto Chris, sino su hermano Jonathan- es mucho más explicativo en sus guiones, hace mayores concesiones hacia el espectador pese a la complejidad con que se presentan sus tramas. Y Nolan no ha inventado el cine, como tampoco lo hizo Kubrick, pero sí es cierto que este último ayudó con toda su filmografía, repleta de obras maestras, a escribir una página personal dentro del séptimo arte, una que nadie había escrito hasta entonces.


El tiempo dirá qué sitio merece el director de “Memento” en esto de contar historias en imágenes, pero sí que podría decirse que con “Dunkerque” está más cerca del responsable de “La naranja mecánica” de lo que lo ha estado nunca. Porque Nolan es como un relojero. Preciso, calculador, milimétrico en la concepción de sus planos, en la puesta en escena, en los actos de unos personajes a los que no sentencia ni respalda. No hace prisioneros. No le interesa mostrar al enemigo. Ni siquiera hay sangre. Solamente hay hombres tratando de sobrevivir, con los minutos contados.


El tiempo es la mejor arma de “Dunkerque”. El director cuenta una historia de lo más sencilla con una estructura de lo más compleja, haciendo que las horas duren días, que los días duren semanas. Que el espectador sienta el desasosiego y la tensión del campo de batalla. Que cuente el tiempo como lo harían los soldados en esa playa de la que es imposible escapar, que sienta la amenaza del sonido de los aviones enemigos acercándose desde lo lejos, que surque tierra, mar y aire sin apenas un momento para la esperanza.

No, señores. Nolan no ha inventado esto del cine, pero bien que maneja los recursos cinematográficos como pocos, y éste es su mejor trabajo de dirección hasta ahora. Bien que sabe medir los tiempos de la excelente partitura de Hans Zimmer, bien que sabe alejarse de su formidable elenco de actores para que empaticemos con ellos lo justo como para no llegar a sentir que son los héroes de la historia, bien que maneja la puesta en escena, el sonido y la fotografía para meternos de lleno en la batalla, para que sintamos el vértigo del fuego aéreo enemigo, para que olamos el crudo y la brisa marina que rodea a un barco que naufraga, para que mordamos la arena de esa maldita playa.


Y por supuesto, no habrá inventado esto del cine bélico, pero con “Dunkerque” trasciende el género para llevarlo más allá, usándolo como excusa para abordar otro más grande. Esto viene a ser para el bélico lo que “El caballero oscuro” para el cine de superhéroes, un thriller repleto de suspense y tensión fabricado con el infalible pulso de uno de los mejores relojeros cinematográficos de lo que llevamos de siglo. 

A favor: su estructura temporal, y que es el trabajo más impecable de Nolan a nivel de dirección
En contra: su extrema frialdad, que puede dejar fuera de juego a más de uno

Calificación ****1/2
No se la pierda

domingo, 30 de julio de 2017

TAQUILLA USA. Los Emoji y Charlize Theron no le ganan la batalla a Nolan

La taquilla USA vuelve a la normalidad  en un fin de semana que palidece ante el de hace un año, cuando “Star Trek Beyond” otorgaba el dato más bajo del reboot trekkie, pero con la diferencia de que no ha habido ningún estreno que se acerque al de esta.

Así, parecía que The Emoji Movie, la nueva propuesta animada de Sony, iba a dominar el fin de semana ante su dato de apertura del viernes, pero se ha ido desinflando hasta quedar segunda con 25 millones de $. Un dato ligeramente superior al esperado pero no para tirar cohetes. La película ha recibido unas reviews horribles, de las más bajas para un film de animación, y ha gozado de muy mala prensa, por lo que este comienzo era de esperar. Su horizonte final se perfila cercano a los 60 millones, no mucho más de lo que ha costado, así que tendrá que apretar a nivel internacional si quiere ser rentable.

La batalla, y la guerra, por el odio ha sido ganada por Dunkirk. El drama bélico de Nolan confirma ser un must see, cayendo solamente un 44% y acumulando 102 millones de $ en diez días, superando ya su presupuesto y ascendiendo la suma total mundial a 232 millones de $. Otro taquillazo para el cineasta británico.

El otro estreno de la semana entra dentro de lo esperado. El thriller de acción con Charlize Theron Atomic Blonde, que ha llegado rodeada de muy buenas reseñas, debuta con 18 millones de $, sin sorpresas pero con una entrada tremendamente positiva para un producto que ha costado 30 millones de $, y que aspiraría en casa a los 60 millones de $.

En los estrenos limitados, tres cintas superan los 15.000$ de media por copia: el drama criminal de Kathryn Bigelow Detroit, con 365.455$ en veinte salas; el documental An Incovenient Sequel: Truth to Power, secuela del aclamado título de 2006, con 130.000$ en cuatro salas; la aclamada comedia Brigsby Bear, que reúne un reparto de lujo –Mark Hammill, Claire Danes o Greg Kinnear, entre otros-, con 45.060$ en tres salas; y el drama sobre el judaísmo jasídico Menashe, con 61.409$ también en tres cines.

En los mantenimientos, el top 5 lo completan Trip Girls, que en su segundo asalto cede solamente un 35%, para irse a los 65 millones de $; y Spider-Man: Homecoming, ya con 278 millones de $ en su haber y 633 en todo el globo. Con la primera toca hablar de sleeper y de éxito inesperado del verano, y toca también aumentar la previsión final más allá de los 100 millones de $.

Por último, confirmar el batacazo de Valerian and the City of A Thousand Planets, que en diez días tan solo amasa 30 millones de $ -ha costado 177 millones de $-, y cómo A Ghost Story sigue escalando posiciones, en este caso hasta el puesto 14, acercándose ya al millón de $ con menos de 350 salas.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 28 de julio de 2017

LA CRÍTICA. Valerian y la ciudad de los mil planetas

Trash Space Odyssey
Quizá sea Luc Besson el cineasta mainstream europeo que mejor ha sabido hacerse un hueco en Hollywood, ya sea como productor, como guionista o como director. De los que mejor han sabido mimetizarse con la industria del entretenimiento venido del Nuevo Mundo, también sea dicho de paso. Es difícil saber dónde empieza la maquinaria hollywoodiense y dónde acaba la impronta europea en sus filmes, incluso en aquellos que cuentan con capital del viejo continente. También podría decirse que Besson es un auténtico sibarita de la imagen. Cuando se le da el capital suficiente no escatima en medios para ofrecer experiencias audiovisuales difíciles de igualar, ni siquiera para los más veteranos directores de la Meca del Cine.

“Valerian y la ciudad de los mil planetas” tiene mucho de ambas vertientes. Es un producto europeo, local por así decirlo, pero con la impronta de un blockbuster norteamericano. Efectos especiales de infarto y un trabajo de escenografía, maquillaje, dirección artística, vestuario, montaje y sonido ejemplares. Todo su apartado técnico es tan fastuoso, tan atractivo y está tan cuidado al detalle, que aquellos a los que sólo les importa la parte visual de un producto la elevarán, y con razón, más allá del universo conocido.

Y es la enésima muestra de que el galo, más que experiencias audiovisuales, propone viajes extrasensoriales, en este caso de odisea espacial cargada de alucinógenos, de space opera psicotrópica con poco miedo al ridículo. Ahí están las pasadas de vueltas aportaciones de Ethan Hawke y Alain Chabat para atestiguarlo, compensadas con el rictus actoral del otrora excelente actor Clive Owen.


Aunque quizá no demasiado psicotrópica. Porque Besson parece empeñado en convertir su producto en algo cercano al gran público, tratando de ser cool a pinceladas. Los créditos iniciales son guay, a ritmo del Bowie de “Space Oddity”, pero baja el listón con una interminable escena en un planeta en el que da rienda suelta a sus ansias visuales, y con la posterior presentación de personajes. No ayuda tampoco que meta tramas secundarias aún más sosas que la principal –ay, esa Rihanna-, ni que la pareja protagonista esté encarnada por Dane DeHaan y Cara Delevingne, posiblemente el dúo con menos química del cine reciente. Él porque no cuela como héroe intergaláctico, y ella porque debería aprender que actuar es algo más que echar miradas. Hay momentos puntuales de puro entretenimiento, como la escena de escape en el Big Market, y la excelente partitura de Alexandre Desplat intenta incrementar la sensación de que todo es cool, pero las imágenes y el guión a los que acompaña no ayudan.


Es como si Besson tratase de llegar a más espectadores convirtiendo su nueva propuesta en “Guardianes de la galaxia”, o en su ya icónica “El quinto elemento”, pero con miedo a las comparaciones. Y lo que resulta es un quiero y no puedo constante entre una película que quiere ser guay, graciosa y la quintaesencia del cine de entretenimiento, y una serie de situaciones y personajes que no aportan su grano de arena a que ello ocurra. Eso sí, bien merece la entrada por su apartado visual. Lo demás, directo a un agujero negro. Pura Trash Space Odyssey. Y no es un cumplido.

A favor: el apartado audiovisual, sublime
En contra: su quiero y no puedo constante entre el film cool y divertido en que pretende convertirse pero que no alcanza a ser
Calificación **
Se deja ver

domingo, 23 de julio de 2017

TAQUILLA USA. Christopher Nolan gana la batalla de la taquilla

Excelente fin de semana en la taquilla USA, ligeramente superior al de hace un año, pero con la diferencia de que en esta ocasión la cosa ha quedado más repartida, ante la ausencia de un revienta taquillas sorpresa como “The Secret Life of Pets”.

Curiosamente, el número uno de este fin de semana ha recaudado, siendo un estreno, lo mismo que la cinta animada de Universal en su segundo asalto por aquellas fechas. Dunkirk, lo nuevo de Christopher Nolan, entra dentro de las previsiones con 50 millones de $, muy en la línea de títulos del realizador como “Inception” o “Interstellar”, pero con la diferencia de que no estamos ante un blockbuster de género. Sin embargo, la marca Nolan vende, la crítica ya la posiciona como una de las serias contendientes para los Oscar, y los comentarios son más que positivos para convertirla en un must see que acabe, como mínimo, rozando los 200 millones de $ al final de su carrera comercial. Ha costado 150 millones de $, y en todo el mundo ya supera los 100 en solo tres días, por lo que estamos ante otro taquillazo de su director.

Los otros dos estrenos grandes del fin de semana también entran dentro de las previsiones, pero con resultados distintos. La que sale ganando es sin duda Girls Trip, comedia afroamericana con reparto femenino que ha entusiasmado a la crítica y que irrumpe con fuerza con 30 millones de $, diez millones más de lo que ha costado y con cuerda para alcanzar, al menos, los 80 millones de $.

No puede alegrarse tanto Valerian and the City of A Thousand Planets, que entra directa al quinto puesto con unos previsibles 17 millones de $. Una cifra insuficiente para esta superproducción de Luc Besson de más de 200 millones de $, que mucho tendrá que apretar a nivel internacional para ser rentable. No tiene buena crítica, ni demasiada visibilidad fuera del continente europeo, por lo que los 50 millones de $ en Estados Unidos serían una sorpresa.

En los mantenimientos, el top 5 lo completan Spider-Man: Homecoming, que en tres semanas acumula unos excelentes 251 millones de $ -y 571 millones en todo el globo-, con lo que se aproxima a la marca doméstica del primer film del trepamuros de Marc Webb, y War for the Planet of the Apes, que cae de manera sorprendentemente fuerte y se coloca en los 97 millones de $ en diez días. Pese a las buenas críticas, parece no haber superado el huracán Nolan, y toca bajar su previsión final a los 150 millones de $. Esto es lo que ha costado y lo que actualmente amasa en todo el mundo, lo cual la aleja del éxito de sus predecesoras.

En el top 10, destacar otra tercera entrega que no está teniendo la acogida esperada. Despicable Me 3 pierde fuelle a marchas forzadas y en cuatro semanas suma 213 millones de $, el dato más bajo de la franquicia. Lo compensan, eso sí, los 717 millones de $ que ha conseguido en todo el mundo.

Fuente: Box Office Mojo

domingo, 16 de julio de 2017

TAQUILLA USA. Los simios le ganan la batalla a Spider-Man

Otro excelente fin de semana en la taquilla USA, pero ni superior al de hace un año, cuando “The Secret Life of Pets” sorprendía a todos superando los 100 millones de $ en tres días.

El estreno del fin de semana no tenía tan altas miras pero sí que venía rodeado de un aura de must see y unas poderosísimas reviews. Y aunque ha superado las previsiones de Fox, sí que no acaba de arrasar en sus cifras. Así, War for the Planet of the Apes logra unos buenísimos 56 millones de $, un dato que así y todo sigue la tendencia de algunas secuelas recientes que, como la reciente “Despicable Me 3” o “Star Trek Beyond”, no han logrado lo mismo que sus predecesoras. Supera por poco a “Rise of the Planet of the Apes”, pero se queda muy lejos de “Dawn of the Planet of the Apes”. Aún así, si el boca a oreja es fuerte, no debería tener problemas en alcanzar los 200 millones de $, y situarse cerca de esta última. En todo el mundo ya supera los 100 millones de $, aún con muchos territorios por conquistar.

Debemos acudir al formato de exhibición limitado para encontrar otros títulos de estreno. Es el caso de los dramas Lady Macbeth y Endless Poetry, dos de las cintas con mejor media por copia al recaudar 68.813 y 28.000$ en cinco y dos salas, respectivamente.

En los mantenimientos, Spider-Man: Homecoming se enfrenta a un descenso agudo pero previsible en vista de su ritmo día a día, pero que le permite ya amasar 208 millones de $ en diez días, y con las vistas puestas en rozar los 300 millones. En todo el mundo se aproxima a los 500 millones, por lo que Sony puede respirar tranquila. Le sigue Despisable Me 3, que pese a que se ha quedado algo corta en terreno USA, sin dejar de ser un éxito, lo compensa con el resto del globo. 187 millones de $ es su marca en casa, y 619 en todo el mundo.

Baby Driver y The Big Sick cierran el top 5, convertidas en dos fenómenos. La primera sigue con sus suaves descensos, mientras que la segunda continúa escalando posiciones y aumentando su recaudación. En total llevan recaudados 73 y 16 millones de $, partiendo además de presupuestos modestos.

Destacar por último el segundo fin de semana de A Ghost Story, aumentando 16 salas y yéndose a los 288.751$.

Fuente: Box Office Mojo

miércoles, 12 de julio de 2017

LA CRÍTICA. Alumbrar

La crisis del demiurgo
“Alumbrar” termina de manera desconcertantemente contemplativa, con la crisis de la mediana edad cerniéndose sobre un protagonista que, tras divagar durante hora y media sobre el poliamor, las relaciones de pareja y la paternidad, entre otros menesteres, no tenemos muy claro si ha decidido lo que quiere para su futuro o si seguirá perdido en ese empeño de revivir su pasado a través de las mujeres de su vida.

Es como si “En la ciudad” de Cesc Gay conociera a Larry David, como si un truhán y un liante nato, un demiurgo que se radiografía en cada diálogo y plano, fuera encadenando situaciones que derivan en un final descorazonador, que obliga a replantearse toda la obra. Aunque, eso sí, la progresión es más que lógica, como si Merinero nos estuviera preparando para el gran momento.

Si algo llama la atención de esta segunda parte de su trilogía “Las 1001 novias” es el cambio tonal con respecto a su predecesora. Sí, sigue haciendo pasear ante la cámara la cotidianidad y la frescura que da el mockumentary, aquí sin jugar tanto con el metacine, y cada escena sigue destilando un humor natural, no prefabricado ni ensayado. Pero en general, el humor ya se ha tornado más amargo, y esa amargura va impregnando todo el metraje a cuentagotas, a sabiendas de que esto es el segundo muestrario de una trilogía que se prevé crepuscular en cada nuevo episodio y bien consciente de su modesta grandilocuencia. En ese sentido, el final debería verse venir de lejos, pero Merinero juega hábilmente a ocultar su as bajo la manga y consigue lo inesperado, pillarnos por sorpresa.


Una película mayor, más seria y madura que la primera, y que tiene precisamente en su desenlace su talón de Aquiles. Habrá quien piense que el resto de la propuesta carece de la fuerza de sus minutos finales, que no es sino más de lo mismo. Que esto ya nos lo ha contado antes su director, y que solamente quiere experimentar con el séptimo arte. Quizá no les falte razón. Quizá nos está embaucando como a sus ex novias. Quizá sea ese su juego y su experimento, engatusar a todo el que se cruce en su camino. Pero si se ve con esas ideas en la cabeza, se perderá la esencia de lo que realmente busca Merinero, que no es otra cosa que hablar de la madurez personal y creativa, y de las crisis que ambas facetas conllevan. En la primera era un niño jugando con su creación, con el espacio y el tiempo, descubriendo lo que implica copular con la vida. Ahora, el niño se ha convertido en un adulto, y toca ver la vida con otros ojos. Los de un señor al que, como le dice en más de una ocasión a las mujeres que desfilan ante su incisiva cámara, se le está pasando el arroz. Y esa certeza duele.


A favor: su tono amargo y un desenlace de lo más inesperado
En contra: que habrá quien piense que es más de lo mismo

Calificación ***1/2
Merece mucho la pena

lunes, 10 de julio de 2017

LA CRÍTICA. Gru: Mi villano favorito 3

¿Sigue molando ser malo?
Si para algo ha servido la existencia de “Gru: Mi villano favorito” es, aparte de para llenar las arcas de Universal a base de taquilla y merchandising y para ser la impulsora de que otras propuestas modestas como “Sing!” o “Mascotas” se abran paso entre los gigantes animados de Disney y Pixar, es para demostrarnos que mola ser malo. Con corazón, pero malo. Porque pese a su carácter innegablemente infantil, aquella entretenidísima  cinta con la que Pierre Coffin y Chris Renaud abrían la saga nos venía a decir que incluso los villanos necesitan la aceptación ajena, y que precisamente de la falta de esta aceptación pueden nacer los monstruos.

Después de una primera secuela de lo más lógica en su discurso –la necesidad de una figura materna sobre la que asentar las bases familiares-, “Gru: Mi villano favorito 3” vuelve a reincidir en la idea de la aceptación, en la imperiosa necesidad de un espejo mejorado de nosotros mismos en el que mirarnos –ese hermano que desea también ser malo para continuar la tradición familiar-, en los juguetes rotos –ese Balthazar Bratt, una especie de Borjamari y Pocholo, de lo mejor de la película- y en los modelos a seguir y admirar.


Una serie de mensajes que estarían bien enlazados, si no fuera porque comienzan siendo bien expuestos para luego no llevar a un sitio definido. Esta nueva entrega de la saga atesora una enorme cantidad de subtramas, todas girando sobre el mismo eje de la aceptación, pero la mayoría desaprovechadas y sin demasiado trabajo argumental por parte de sus responsables, más allá de provocar risas y sonrisas –más esto último que lo primero- y seguir engrasando la maquinaria de hacer dinero en la que se han convertido en sus personajes.

Una tercera parte funcional, que cumple su cometido de entretener, sin más, y que viene a marcar un punto de inflexión en la franquicia, fundamentalmente porque da muestras de que sus guionistas no saben cómo estirar el chicle. Viene a ser como “Shrek Tercero” para la saga del bonachón ogro de Dreamworks, pero salvando las distancias. Porque no pueden compararse las dos primeras partes de ambas series de filmes, ni la que nos ocupa llega a los niveles de aquel olvidable tercer episodio.


Y a todo esto, ¿y los Minions? Pues por ahí deambulan también, convertidos en un monstruo que ha acabado fagocitando al verdadero protagonista de la película, ya demandando más protagonismo e incapaces de articular pequeños sketches tras su primera puesta de largo en solitario. Pero sin aportar nada al hilo principal, como mero reclamo para atraer a la audiencia a las salas. Lo demás, pues al mismo nivel. El de un producto perfecto para consumir en familia, pero con el convencimiento de que ya no mola tanto ser malo.

A favor: que entretiene, y el concepto del villano de la función
En contra: es una secuela funcional a bastante distancia de sus predecesoras

Calificación ***
Merece la pena

domingo, 9 de julio de 2017

TAQUILLA USA. "Spider-Man" trepa hasta lo más alto con éxito

Marvel vuelve a la carga, esta vez auspiciada por Sony/Columbia y no por Disney, y logra un excelente fin de semana que, no obstante, tampoco se diferencia demasiado de lo registrado hace un año, cuando Pixar repetía podio con “Finding Dory”.

Lo dicho, Marvel vuelve, esta vez con Spider-Man: Homecoming, reboot del trepamuros, ahora metido de lleno en Los Vengadores. 117 millones de $ ha conseguido en tres días, menos de lo esperado tras su excelente primer día, fruto del fanbase, pero aún así un dato de lo más solvente que la sitúa como el segundo dato del personaje, poco por encima del primer film de Sam Raimi en 2002. Además, ha hecho su debut en casi un 60% del extranjero, alcanzando así un total de 257 millones de $ en todo el globo. A nivel internacional será un bombazo, pero la duda será ver si superará la marca de la trilogía de Raimi, situada por encima de los 336 millones de $.

Ha sido el único estreno grande, y del resto solo destaca en formato limitado A Ghost Story, drama R con Rooney Mara y Casey Affleck, laureado por la crítica y con madera para ser un auténtico sleeper. 108.267$ en cuatro salas ha sido su carta de presentación.

En los mantenimientos, Despicable Me 3 cae dentro de lo esperado, con 149 millones de $ en diez días, muy por debajo de la anterior entrega. No llegará al nivel de esta, pero sin duda, habiendo costado 80 millones de $ y en vista de los casi 500 millones de $ ingresados en todo el mundo, será más que rentable.

Baby Driver sí aguanta mejor el tipo, convertida en un must see dentro de los blockbusters del momento. 56 millones de $ en total, y la sensación de que podría alcanzar los 80 millones de $. Sobre Wonder Woman poco queda que decir, con 368 millones de $ en casa y 745 en todo el mundo, mientras que Transformers: The Last Knight no acaba de cuajar del todo ni siquiera a nivel mundial. 119 millones de $ es su tímida cifra en Estados Unidos, pero tampoco ayuda que no supere los 500 en todo el mundo. Paramount no verá rentabilizada del todo esta entrega. Se salva aún menos Cars 3, que no es capaz siquiera de rozar los 200 millones de $ en todo el mundo, 133 de los cuales vienen de Estados Unidos. El peor registro de Pixar de su historia.

En el top 10 se cuela la comedia R indie The Big Sick, que en su tercer fin de semana mejora un 120% y se coloca en torno a los 7 millones de $ en octavo puesto.

Fuente: Box Office Mojo

sábado, 8 de julio de 2017

AVANCES. Tráiler, sinopsis y póster de "Alumbrar", lo nuevo de Merinero

Hace unos meses presentábamos "Capturar" -ver crítica en el siguiente enlace- la primera parte de la particular trilogía costumbrista, a medio camino entre el mockumentary y la selfie cinematográfica, de Fernando Merinero titulada "Las 1001 novias", en la que el cineasta se psicoanaliza a través de las mujeres de su vida, de las reales y de las ficticias.


Ahora llega con "Alumbrar", una segunda entrega en la que este iconoclasta truhán se vuelve a psicoanalizar a sí mismo, en un viaje que le llevará a redescubrir sus ganas de ser padre de nuevo. Sacado adelante a través de su productora personal, Vendaval Producciones S.L., el film no cuenta con ninguna subvención ministerial ni con el apoyo de ninguna cadena nacional, y ya ha recibido menciones tales como el Premio a la Mejor Película Documental en el Noida International Film Festival (Delhi, India), o su presentación el pasado 16 de junio en París, o en el festival del reciente cine español Different 10. Además, durante el mes de julio compite en  el Drunken Film Festival (Bradford, UK) y en el Festival Internacional de cine de Pristina (Kosovo).

Una comedia documental en tono agridulce que se estrena comercialmente en salas españolas el próximo 14 de julio, y de la que presentamos su tráiler, sinopsis y el póster.

https://alumbrarpelicula.wordpress.com

SINOPSIS
Con el inicio del verano, a Fernando le apetece salir de Madrid, pero parece que no tiene con quién ir, pues tras recurrir a alguna ex novia, a varios amigos, incluso a su propia hija y a una joven actriz que le ofrece viajar y hacerse pasar por su novia, acaba claudicando y poniéndose en marcha, camino del sur, con la única ex novia que parece dejarse liar, Hadelah.

Viajan en el coche de ella hasta Cádiz y Málaga, ciudades donde Fernando procurará encuentros con alguna antigua amante que tenía por esos lares. Tras el reencuentro en Málaga con Laura, que tiene un hijo de un año, a Fernando le entran ganas de ser padre de nuevo, con los cincuenta años bien cumplidos, por lo que a su vuelta a Madrid, se pone manos a ello con proposiciones más o menos veladas a varias de sus ex novias, antes de recurrir a páginas de contactos…

Póster

Tráiler

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