jueves, 30 de octubre de 2014

EL CORTO CINÉFAGO. ESPECIAL HALLOWEEN: Cortos para no dormir

Víspera de Halloween. Noche para no dormir. El gran Narciso Ibáñez Serrador sentó cátedra presentándonos sus “Historias para no dormir”, y nosotros vamos a hacer lo mismo. Presentamos nuestra particular selección de “Cortos para no dormir”, cinco trabajos que harán que no puedas pegar ojo y en el que los grandes tópicos del terror –fantasmas, sustos previsibles pero eficientes, cuentos de niños, terrores nocturnos- se combinan con las nuevas tendencias hacia el gore extremo. A pasar una noche de miedo.

Bedfellows (Visitante Nocturno)
Una chica duerme junto a su novio. Suena el teléfono. La voz al otro lado de la línea va a interrumpir su sueño. Una pieza de Drew Daywalt que recurre al manido susto final, pero con el aliciente de un terrorífico plano demoniaco sostenido en el tiempo que parece no acabar nunca. Para desconfiar de nuestro compañero de cama.



Buenas noches
Hay algo al otro lado del espejo. La niña lo sabe. La abuela tiene que convencerle de que no hay nada que temer. O sí. El argentino Mariano Cattaneo explora los miedos infantiles, y los adultos, en este gran trabajo que en tan sólo dos minutos de duración consigue transmitir tensión. El final es bastante tópico, pero ¡qué final!



Pictured (En el cuadro)
Un viejo amigo de las redes sociales, David F. Sandberg, vuelve a la carga con este corto en el que el protagonista es un cuadro que parece tener vida propia. El director de las alabadas “Lights Out” y “Cam Closer” recurre de nuevo a su casa, a su mujer, y a un desenlace que busca sobresaltar al espectador. Pero antes, el corazón se nos saldrá por la boca de lo bien que crea atmósferas este señor.


Play Time
Justo en el mismo certamen en el que Sandberg ganaba como director con “Light’s Out”, el Who’s There Film Challenge, Ryan Thompson se alzaba con el Primer Premio con esta pieza que es pura atmósfera. El corto en sí se convierte en una absoluta locura en el momento en que su protagonista se adentra en el primer piso tras oír ruidos provenientes de él. Excelente trabajo de producción, fotografía, efectos… Una maravilla.


T is for Talk
Y acabamos con “The ABC’s of Death”. El siguiente segmento, dirigido por Peter Haymes, fue candidate a ocupar la letra T dentro de la antología de terror, pero finalmente acabó triunfando “Toilet”. Y a “Talk” no le faltaban elementos para ganar: seis personas encerradas en una cabina donde una señal les indica cuándo deben hablar. De no hacerlo, morirán. Puro torture porn con un final de lo más malicioso.

LA DIMENSIÓN DESCONOCIDA (XI). ESPECIAL HALLOWEEN: ¡Maldito Hollywood!

Halloween. Época perfecta para rememorar historias de maldiciones, fantasmas y brujas. Y también la época perfecta para recuperar una sección perdida, La Dimensión Desconocida, que en esta ocasión recoge cuatro historias que dejan claro que Hollywood está maldito de manera irremediable.

Atuk, el guión maldito
John Belushi, John Candy y Chris Farley, tres cómicos que tuvieron la mala suerte de leer el guión de Atuk

¿Qué tenían en común John Belushi, John Candy o Chris Farley, además de sus problemas de peso, sus adicciones y su vis cómica? Pues no, la respuesta no es que eran todos cómicos, sino un guión llamado “Atuk” que, supuestamente, acabó con sus vidas. El libreto, basado en la novela del canadiense Mordecai Richler “The Incomparable Atuk”, relataba las andanzas de un pescador esquimal que trata de adaptarse a la vida en la gran ciudad, una historia que había llamado la atención del gran John Belushi, quien estaba interesado en llevarlo al cine en forma de comedia. El 5 de marzo de 1982, poco después de que llegase a sus manos el guión, Belushi era hallado muerto a los 33 años en su bungalow tras inyectarse una dosis letal de speedball.

No fue el único cómico relacionado de manera funesta con el guión. Diez años después, el humorista Sam Kinison, murió de un accidente de coche tras rodar varias pruebas de cámara para el papel protagonista. Unos pocos años después, otro grande, John Candy, del que se cumplen 20 años desde su fallecimiento, moría de manera repentina de un ataque al corazón. Durante el rodaje de su última película, “Caravana al este”, Candy se encontraba leyendo el guión de “Atuk”. Ese mismo año, la leyenda cuenta que otro amigo de Belushi y Kinison, Michael O' Donogheu, murió de una hemorragia cerebral tras leer el guión y recomendarlo a sus amigos.

Chris Farley era un fan incondicional de Belushi, y se había interesado por el papel que su ídolo jamás llegó a protagonizar. Estaba a punto de aceptar el rol protagonista cuando falleció a causa de una sobredosis en 1997. La última víctima que se rumorea se cobró el guión  fue Phil Hartman, compañero de Farley en el Saturday Night Live y doblador habitual de “Los Simpson” hasta su muerte en 1998. O debería decir penúltima, pues fue asesinado a tiros mientras dormía por su propia esposa, quien después se suicidó. Se dice que Farley le había enseñado el guión para animarle a participar en la película.

Una idea, la del guión maldito, realmente escalofriante, y un proyecto que dada su mala fama dudo que alguna vez vea la luz.

Christine no era el único coche maldito
James Dean en su letal Pequeño Bastardo

Pero para escalofriante la siguiente historia, que tiene de protagonista al mismísimo James Dean. O mejor dicho, al coche que causó una de las mayores tragedias de la historia del séptimo arte, un Porsche Spyder 550, uno de los 90 coches construidos hasta la fecha de ese modelo. El actor era un apasionado de llevar una vida al límite, y este coche llevó esa pasión a las últimas consecuencias el 21 de septiembre de 1955, cuando su coche se estrelló contra un Ford Tudor coupé del 50 en una carretera recta y solitaria durante una exhibición de velocidad que estaba siendo fotografiada para un reportaje. El cuerpo del actor absorbió todo el impacto del accidente y quedó incrustado en el volante con el cuello roto.

“Pequeño Bastardo” se llamaba el Porsche Spyder de Jimmy Dean, y a raíz de la muerte del actor, una serie de catastróficas desdichas acompañaron al coche incluso cuando sus piezas eran vendidas por separado. El diseñador de coches que había customizado a “Pequeño Bastardo”, George Barris, experimentó en carnes ajenas la maldición al adquirir los restos del coche para vender algunas de las piezas que quedaban intactas. Mientras estaba siendo descargado en su garaje, el deportivo resbaló de la grúa y cayó sobre uno de los mecánicos, rompiéndole las dos piernas.

Pocos después, Barris vendió el motor y la transmisión a dos médicos de Beverly Hills aficionados a las carreras, que acabaron incorporando las piezas a sus coches de competición. El 24 de octubre de 1956, mientras los dos tomaban parte en una carrera, uno de ellos perdiño el control de su coche y se mató al estrellarse contra un árbol, mientras el otro tuvo también un espectacular accidente, aunque salió vivo del incidente.

Un joven de Nueva York adquirió las llantas del Porsche, y una semana después de ponérselas en su vehículo sendas llantas reventaron misteriosamente al mismo tiempo y el chico sufrió un grave accidente. Dos ladrones resultaron heridos al intentar robar partes del vehículo. Uno de ellos se abrió el brazo en canal con un trozo de chapa al tratar de llevarse el volante, y el otro se hirió al intentar arrancar el asiento manchado de sangre de Dean.

Ante esto, Barris decidió no vender más piezas, y acabó donando los restos que quedaban a la Patrulla de Carreteras de California para una exhibición sobre seguridad vial. Antes de la tercera exhibición, el garaje que albergaba el Porsche ardió por los cuatro costados, quedando todos los coches calcinados. Todos excepto “Pequeño Bastardo”. Dos años después del accidente de Dean, el coche estaba siendo exhibido en Sacramento cuando se cayó de la repisa y le rompió la cadera a un espectador.

De camino a otra exposición en Salinas, el mismo sitio al que se dirigía Dean cuando tuvo el accidente, el tráiler que lo transportaba fue golpeado por atrás por otro coche, saliendo despedido su conductor y yendo a parar a una acequia, y el coche resbaló de la plataforma y le aplastó. Años después, nuevamente se soltó del camión tráiler y aterrizó en medio de una autopista causando una colisión mortal, y en 1958, al camión que lo cargaba le falló el freno de mano y se estrelló contra un escaparate.

La última vez que Barris afirmó ver el coche fue en 1960, durante una exposición en Miami, donde, sin motivo aparente, se desintegró literalmente en once pedazos mientras lo montaban en sus soportes. Las piezas fueron guardadas en once cajas separadas y enviadas de vuelta a Los Ángeles, pero a la llegada a su destino, los restos habían desaparecido misteriosamente. 50 años después, “Pequeño Bastardo” continúa en paradero desconocido.

Los medios haciéndose eco de la relación entre Dean y Vampira
Para coronar esta historia, existió una relación entre Vampira, la vampiresa sexy catódica que introducía grandes clásicos del terror en los años 50 –concretamente, su programa comenzó a emitirse en 1954-, y el actor. James Dean se sintió atraído por la presentadora, al igual que estrellas como Marlon Brando o Anthony Perkins, y juntos iniciaron una relación de lo más explosiva para los medios. De hecho, el actor se sintió atraído por su personaje en televisión más que por la verdadera Maila Nurmi que habitaba bajo el maquillaje al creer que estaba realmente metida en el ocultismo. El actor estaba profundamente interesado en las fuerzas satánicas, y pensó que la voluptuosa estrella podría iniciarle en este mundo. Cuando descubrió que no fue así, renegó de su relación con ella ante los medios y incluso llegó a decir que no salía con brujas, y mucho menos con personajes de historieta. La leyenda cuenta que desde entonces la despechada bruja de origen nórdico lanzó un conjuro sobre el actor, hasta el punto que se la acusó popularmente de su fallecimiento. Su show fue cancelado y se la puso en la lista negra de la industria, y no encontró trabajo hasta que el “peor director de la historia del cine”, Ed Wood, la reclutó para sus filmes.

Aléjate de Billy Bob Thornton

Billy Bob Thornton, por otro lado un excelente actor, tiene un episodio bastante más oscuro en su vida que su relación con Angelina Jolie y sus extravagantes y extraños gustos de cara a la opinión pública. Y es que a Billy parece perseguirle la Muerte, aunque se ceba con sus compañeros de reparto. que mueren de manera inesperada.

El primer “afectado” por la “maldición de Billy Bob Thornton” fue el genial secundario J.T. Walsh, que trabajó con Thornton en 1996 en “El otro lado de la vida”. Dos años después, el actor sucumbía ante un ataque al corazón. El siguiente en la lista fue el cómico Jim Varney, que popularizó el personaje de Ernest, que fallecería víctima de un cáncer de pulmón el mismo año en el que participaba en “Daddy and them” junto al actor.

Otro actor, en este caso una promesa de su generación bastante problemática por sus adicciones, Brad Renfro, fallecía de una sobredosis en 1998, el mismo año en que volvía al cine tras dos años de retiro entre rejas y en una clínica de desintoxicación. Lo hacía con el film “The Informers”, en el que también actuaba Thornton. Tenía 25 años.

John Ritter, Brad Renfro y Heath Ledger, tres estrellas de muerte inesperada que trabajaron con Thornton

La lista la completan cuatro actores cuyas muertes fueron también totalmente inesperadas, y que fallecieron años después de trabajar con Billy. En 2008 fallecían Bernie Mac y otra gran promesa, Heath Ledger, el primero de una neumonía y el segundo de una sobredosis de drogas prescritas a los 28 años. Eso sí, Mac hacía cinco años que había coincidido con Thornton en “Bad Santa”, mientras que Ledger hacía siete años que no trabajaba con él, desde “Monster’s Ball.

Un formidable actor en ocasiones poco recordado, John Ritter, había trabajado en dos ocasiones con él. La primera fue en “El otro lado de la vida” en 1996, y la segunda en “Bad Santa” en 2003. Fallecería tres años después a causa de una enfermedad congénita a la edad de 50 años. Y por último, la más reciente fue la de Patrick Swayze, que moría en 2009 después de siete años sin coincidir con el actor desde “Waking Up in Reno” de un cáncer de páncreas.

Una lista rocambolesca, pues si tomamos como referencia a cualquier actor de Hollywood, todos cumplirán el haber trabajado con intérpretes que han fallecido años después. Aunque, en el caso que nos ocupa, todos murieron súbitamente, sin que nadie se lo esperase. Y tú, ¿te atreves a trabajar con Billy Bob Thornton? 


Hollywoodland, ciudad de fantasmas

Algunas celebridades, después de años de vivir bajo la influencia de los focos, se resisten a irse así como así del panorama público. Tanto que han continuado apareciéndose tras su muerte. Por este rápido repaso por los fantasmas más ilustres de Hollywood, qué mejor manera de empezar que en el famoso letrero de la ciudad, en una época en la que aún llevaba por nombre HOLLYWOODLAND. En 1932, ocho años antes de perder las letras LAND  a manos de la Cámara de Comercio, alguien se suicidó lanzándose desde la enorme H del símbolo de la ciudad. Peg Entwistle, una joven actriz de 24 años, dio el salto desde Broadway a Hollywood en plena Depresión. Pero su carrera no acababa de arrancar tras algún pequeño papel. Borracha y deprimida, la actriz se lanzó al vacío desde el letrero, y desde entonces la leyenda dice que los turistas han visto su fantasma vagando por las colinas del Monte Lee que rodean al cartel, impregnando el aire con aroma de gardenias, su perfume favorito.

La siguiente parada la hacemos en los Estudios Universal, concretamente en el Plató 28, que sigue intacto a día de hoy, por donde dicen que se sigue paseando Lon Chaney ataviado como el Fantasma de la Ópera, el personaje con el que el estudio dio inicio a la era dorada de sus monstruos y su mayor éxito cinematográfico. Además, hay fenómenos tan típicos como puertas que se abren y cierran solas, luces que se encienden y apagan… y el tintineo de una gran lámpara de araña retirada hace años que se cuela en las pistas de sonido grabadas en el lugar.

Los fantasmas de Lon Chaney, Rodolfo Valentino y George Stevens han sido vistos vagando por Hollywood

Pero quizá el estudio más embrujado de todos sea el de Paramount, quizá por su proximidad al Cementerio Hollywood Memorial Park, lugar donde descansan grandes nombres como los de Rodolfo Valentino, Douglas Fairbanks, Charles Chaplin, John Huston, Cecil B. De Mille y otros muchos. La leyenda dice que muchas de las estrellas ahí enterrados, más otras que trabajaron para el estudio,  vagan por el lugar y los alrededores.

Los hoteles son clásicos en toda buena historia de fantasmas. El Hotel Knickerboker, construido en 1925, jugó un papel clave durante los tumultuosos años 20, acogiendo a estrellas como Rodolfo Valentino, Marilyn Monroe o Joe DiMaggio. Pero más que sufrir hechos paranormales, fue escenario de tragedias como la muerte del director D.W. Griffith, del suicidio arrojándose desde la ventana del piso 14 de una diseñadora de vestuario de la MGM, Irene Gibbons, o una sesión de espiritismo para contactar con Houdini.

Más que maldito, el Hollywood Roosevelt estaba embrujado. Cada cierto tiempo, alguien ve reflejada a una atractiva mujer rubia en el enorme espejo del vestíbulo, que dicen que se trata de la mismísima Marilyn Monroe. Algunos clientes dicen haber sentido la presencia de Montgomery Clift en la novena planta, donde se hospedaba mientras rodaba “De aquí a la eternidad”. Y Carole Lombard, que compartió una suite junto a Clark Gable, ha sido vista en numerosas ocasiones por el lugar.

Mientras, el espíritu de uno de los hermanos Warner, Sam, se pasea por el enorme cine que construyeron los hermanos para acoger el estreno de la ambiciosa “El cantor de jazz”, la primera película sonora. Sam echó una maldición sobre el lugar al ver que no estaría listo para cuando la película se estrenase, y acabó muriendo 24 horas antes de la premiere del film. Y el Pantages, uno de los más gloriosos cines del mundo, acoge desde hace décadas al espíritu del multimillonario Howard Hughes, que lo adquirió en 1949 justo cuando compró la RKO.

Algunos famosos también se resisten a abandonarlas incluso después de su muerte. Se dice que George Reeves, el segundo Superman de carne y hueso, vaga por su enorme casa de Benedict Canyon, revolviendo la cama y la habitación en la que fue hallado muerto de varios disparos, en una de las muertes más extrañas de la historia de Hollywood. El actor Clifton Webb, el inolvidable Mr. Belvedere, prometió a un psíquico que no abandonaría ni muerto su maravillosa casa de estilo español, y parece haberlo cumplido, pues desde entonces sus inquilinos dicen haberle visto por allí.

Y para acabar, comidas que están para morirse. Eso es lo que parecen tener los postres del restaurante Sweet Lady Jane, por donde dicen haber visto a Orson Welles. El actor, director y productor era también un gran gourmet y un habitual del local, y desde su muerte en 1985, su fantasma es visto a veces sentado en su mesa favorita, de donde cuentan que brota un humo de puro inexistente y el aroma de un brandy invisible.

Fuentes:
Miguel Ángel Prieto, ¡Malditas películas! T&B Editores, 2007. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

Horribles carteles de ¿malas? películas: Especial Halloween

Nada justifica la existencia de un mal cartel. El género de terror es, posiblemente, el que más pósters horribles aglutina. Ya sea por falta de presupuesto, porque la mayoría de títulos van destinados al mercado doméstico, o porque en otros países tengan conceptos diferentes de lo que es un buen cartel de cine. Pero insisto, nada justifica hacer un cartel horrible. A continuación, una selección de horribles carteles de cine de filmes de terror, por eso de festejar Halloween. Además, de la siguiente lista pueden salir unas cuantas propuestas para pasar una mala noche este viernes. Aunque yo no recomendaría ni la mitad de la siguiente selección. Están todos avisados.



































TAQUILLA ESPAÑA. Drácula le pega un buen mordisco a la taquilla

Fin de semana a la baja en la taquilla española, con el peor dato de octubre pero con unos 5,75 millones de € en total muy justificables ante la inminente llegada de la Fiesta del Cine, que habrá desplazado a una buena parte de los espectadores hacia los días entre semana. De hecho, este fin de semana se han vendido poco más de 800.000 entradas, mientras que durante el primer día de la Fiesta del Cine la cifra ha sido de más de 500.000 entradas vendidas, por lo que esta fiesta será muy exitosa este año.

El estreno de Drácula: La leyenda jamás contada ha convencido enormemente a los espectadores con 1,46 millones de € en total, cifra más que positiva si comparamos estrenos recientes con a priori mayor presencia mediática y visibilidad como “Ninja Turtles”, e incluso no está muy lejos de los 1,66 millones de “Guardianes de la galaxia”. Ahora bien, el dato final no llegará al de esta última, pero no debería tener problemas para superar los 3,3 millones de de “Hércules”, que empezó con 1,15 millones.

El resto de estrenos grandes no ha convencido en absoluto. El juez y Vamos de polis, que partían con 206 y 249 copias, respectivamente, se conforman con 270.000€ y 261.300€ cada una, logrando unas medias por copia ridículas. En el caso de la comedia de Fox, la cantidad de copias es desmedida para un producto de difícil venta en Europa.

Tampoco han destacado los debuts de El chico del millón de dólares ni de Alguien a quien amar, que fuera del top 10 fracasan con 34.700€ y 27.100€. Mucho más positivo es el dato de Dos días, una noche, estrenada con tan sólo 26 copias y 58.600€, convirtiéndose así en uno de los mejores estrenos limitados recientes.

Entrando en los mantenimientos, las caídas han sido algo más agudas de lo habitual ante la inminencia de la Fiesta del Cine, especialmente en los casos de Ninja Turtles, Torrente 5, The Equalizer y Annabelle, que descienden por encima del 50% con totales de 1,91 millones, 9,33 millones, 1,65 millones y 2,91 millones de €, respectivamente. El spin-off de terror y la comedia de Santiago Segura no podrían ir mejor en taquilla dada la situación y el tipo de productos que son, y es muy posible que en este último caso la Fiesta del Cine le dé un último empujón para que llegue a los 12 millones de €.

Se salvan de la quema Perdida y La isla mínima, que descienden un 48 y un 42% con cifras globales de 3,2 millones y 4,35 millones de €. El dato de la película de Fincher es mejorable pero no negativo, y el de la cinta de Alberto Rodríguez es todo un taquillazo que gracias a la fiesta debería encaminarse hacia los 6 millones.

Pero si ha habido una ganadora ha sido Relatos salvajes, que confirma ser un must see y uno de esos títulos que gozan de un excelente mantenimiento en taquilla al subir del sexto al tercer puesto con un descenso de tan sólo el 12% y ya más de 1 millón de € recaudados en diez días.

Fuente: Box Office Spain y Rentrak Spain

martes, 28 de octubre de 2014

LA CRÍTICA. V/H/S: Viral

Para darle al forward
El primer segmento, una especie de mockumentary sobre un mago que encuentra el secreto para el truco definitivo con funestas consecuencias, es ya toda una declaración de intenciones. De hecho, la pieza que da cohesión a las historias, y que tiene a una pareja, un carrito de helados y una persecución policial en círculos como protagonistas, ya nos pone sobre aviso. “V/H/S: Viral” es radicalmente distinta a sus dos predecesoras. Si en aquellas la maldad de las cintas VHS que encontraban sus personajes se circunscribía a la intimidad de una sola casa, en la que nos ocupa el mal echa raíces y se vuelve, efectivamente, viral, en un mundo en el que el botón de compartir puede desencadenar el caos global.

Ya ese primer segmento apunta maneras nunca vistas en la antología de The Collective. Se abandona la cámara en primera persona y se combinan distintas fuentes, entre ellas cámaras televisivas, móviles y cámaras de seguridad. Y tampoco hay una transición justificada entre la historia central y esta primera subtrama. Por no haber, no hay ni esa estética de tracking llevado al extremo que caracterizaba la forma de narrar de las dos primeras entregas.


Es decir, “Viral” no parece pertenecer a la saga “V/H/S”. Menos historias, menos calidad de las mismas, menos duración, menos tensión, menos terror y menos lógica argumental y formal. Estamos ante la peor de la franquicia, ante un título que es incapaz de mantener el interés durante los escasos 80 minutos que dura. Tan sólo el segmento intermedio de Nacho Vigalondo, una juguetona pieza sci-fi que viene a ser una especie de mezcla entre el cine de David Cronenberg, “La dimensión desconocida” y  “La invasión de los ultracuerpos” absolutamente bizarra, sigue los postulados no escritos por la antología y demuestra que el director es un torrente de ideas en corto. Su pieza, “Parallel Monsters”, supone un respiro de alivio entre tanto descalabro, pero no consigue elevar la media del conjunto.


Y tras un segmento final inconcluso y bastante ridículo relacionado con la santería y el skateboard, y una resolución apocalíptica pero poco estremecedora, se da por concluida una entrega que hace que las dos anteriores, especialmente la formidable primera secuela, sean dos obras maestras del terror. Me pregunto si, como ocurre con la irregular “The ABC’s of Death”, alguien filtra los cortos presentados o se le da a cada director libertad para servir lo que le dé la gana, por flojo que sea. Porque ésta parece haber sido la tónica de este nuevo episodio. Si esto hubiera salido en formato VHS, el forward de nuestro viejo vídeo casero estaría ya estropeado.

A favor: el segmento de Nacho Vigalondo
En contra: lo demás es para dar al forward
Calificación *

INSTANTÁNEAS MÍTICAS. ESPECIAL HALLOWEEN: Los monstruos también tienen sentimientos

Los monstruos cinematográficos no existen. Así podría haberse titulado este especial Halloween en el que recogemos una serie de instantáneas míticas y curiosas protagonizadas por los monstruos y personajes más reconocibles del terror, la ciencia-ficción y la fantasía en general, sacados en algún momento del rodaje de sus películas. Gracias a ellas vemos que pueden ser personas amables, amistosas y dotadas de un enorme sentido del humor, además de que, como cine que es, siempre hay una buena parte que es mentira. En ese sentido, algunas fotos plasman la forma en que algunos de ellos adquirieron vida ante la cámara para que nos creamos que existen. A ver si después de este especial les tenemos un poquito menos miedo.

Dicen de Robert Englund que es una bellísima persona y todo un compañero de rodaje, aunque el personaje que le ha dado la fama parezca todo lo contrario. Y, además, derrocha humor en sus rodajes.

Un amiguete de Freddy, Jason Voorhees, disfrutaba tanto cortando miembros con su machete como mostrando amor por su madre y su amigo Tom Savini, quien le maquillara en “Viernes 13”.



Nick Castle, el Michael Myers original, tenía tiempo para tomarse un descanso… y para el amor.

Quizá no sea un monstruo del celuloide, pero Stephen King le ha encantado siempre pasearse por los rodajes, como en “La milla verde” o “Creepshow”.



Cuentan las malas lenguas que fue Steven Spielberg quien dirigió buena parte de “Poltergeist” mientras Tobe Hopper se limitaba a sentarse en la silla de director. Estas fotos avivan esa llama. Porque si los monstruos no son tan malos, el Rey Midas de Hollywood tenía su lado creepy.



Un caníbal también puede tener amigos humanos. El de Hannibal Lecter era el director Jonathan Demme.



A Leatherface también le han comido la oreja. Fue la actriz Caroline Williams en la esquizofrénica secuela de “La matanza de Texas”.


Sam Raimi es un cachondo, y cuando un rodaje es tan cachondo como el de “Evil Dead II”, el cachondeo reina por doquier. Aunque me pregunto qué estarían viendo en esa revista de Fangoria, algo así como el Playboy del terror.


El monstruo de Frankenstein encarnado por Boris Karloff fumaba, comía y se encargaba de acabar con algún enemigo como Drácula cuando no estaba soportando interminables horas de maquillaje. La última foto ayuda a quitar algo de hierro a la enemistad que tenía con Lugosi.





El pequeño Miko Hughes de “Cementerio viviente” daba bastante grima en pantalla, pero en los descansos daban ganas de comérselo.



El mítico Lance Henriksen y Pumpkinhead se hicieron muy buenos amigos durante el rodaje del clásico dirigido por el mago de los efectos Stan Winston, “Pacto de sangre”.


Caer bien cuando eres el octavo pasajero y te dedicas a dejar muy mala baba a tu paso cansa a cualquiera.


Lo bien que se alimentaba el fauno Doug Jones, y lo inofensivo que parece el Pennywise de “It”, encarnado por Tim Curry, en los descansos.



La enorme cabeza que lucía David Hedison en “La mosca” de 1958 debía pesar mucho. El actor acabaría cansado entre toma y toma.


No pensarían que Chucky caminaba de verdad. Se hacían hasta 25 tomas del muñeco para una misma escena y se necesitaban varias personas que controlaban los ojos, la boca y los movimientos del muñeco en los primeros planos. Tras días de ensayos y pruebas, llegaba la hora de rodar.



Otro gran trabajo de artesanía, animar el cuerpo del hombre lobo en “Un hombre lobo americano en Londres”. De nuevo varias tomas y días de trabajo ante la cámara para hacer la que a día de hoy sigue siendo la mejor transformación licantrópica de la historia del cine.


Otro juerguista nato, un niño en el cuerpo de un adulto que sigue pareciendo un niño. Elijah Wood se sirve un buen vaso de sangre en el descanso del rodaje del remake de “Maniac”.


Y acabamos con un juego de anacronismo. A ver quién encuentra los errores intencionados en esta foto. 
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