martes, 19 de julio de 2016

LA CRÍTICA. Election Year: La noche de las bestias

Juego de niños
Poco caso hicieron los nuevos padres fundadores a las palabras de Martin Luther King cuando decía que la violencia provocaba más problemas sociales de los que resuelve. América, esa nación forjada a base de sangre y sudor, ahora  renace a través de la violencia liberada durante una sola noche en la que todo está permitido. Incluido el asesinato.

Aunque las bases sobre las que se sustenta la distopía que propone la franquicia “The Purge” son poco estables y verosímiles más allá del contexto social e histórico que las enmarca, sí que el discurso entre líneas de la obra de James DeMonaco es de lo más acertado, en cuanto que carga sus tintas hacia un sistema de privilegios en el que los pobres sucumbirán ante las armas de los más adinerados y poderosos, en forma de panfleto propagandístico anti-republicano de lo más oportunista con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina. Es, aunque pese a sus detractores, un film hijo de su tiempo y una respuesta lógica a toda esa morralla política que nos rodea.


Y sin embargo, en este caso la forma no acompaña a la moraleja. Porque “Election: La noche de las bestias” apuesta por el caballo ganador en todo momento, no arriesga ni innova dentro de la saga. Sí, es más violenta y sangrienta, pero no deja de ser una versión extendida de la segunda entrega, una copia de esquemas que incluso se permite la osadía de repetir un personaje y prácticamente la misma estructura narrativa. DeMonaco aprendió tras la sosa y desaprovechada primera entrega que lo interesante está en las calles, y vuelve a ofrecer un thriller urbano repleto de enfants terribles careta en mano, en el que ni sus segmentos supuestamente más acertados, esos que atacan directamente a las clases acomodadas –la escena de la iglesia, por ejemplo- acaban por volver a modular un discurso que sigue los patrones del ya expuesto en su predecesora. La prueba de que su director y guionista se muestra torpe a la hora de desarrollar su propia idea y llevar más allá un universo con bastante material para explotar.


Pero no sólo es más de lo mismo. El mayor pecado que comete esta nueva purga es que llega a aburrir, al menos al espectador que vea en ella una repetición de algo ya visto, y que está repleta de diálogos de lo más sencillos y básicos, predispuestos para que el público no tenga que pensar demasiado en el mensaje subliminal. Para los que sí quieran estrujarse los sesos, ya estaba Buñuel y su incesante ataque contra la burguesía. Al lado de su sardónica obra, esta violenta purga no es más que un juego de niños.

A favor: el oportunista mensaje propagandístico electoral entre líneas
En contra: todo suena a ya visto, y aburre
Calificación *
Ni se moleste

domingo, 17 de julio de 2016

TAQUILLA USA. Las Cazafantasmas caen ante las mascotas de Universal

Otro buen fin de semana en la taquilla USA, aunque por debajo de hace un año, cuando “Ant-Man” sorprendía a todos en su estreno.

Este fin de semana guarda algo de relación con aquel, pues ha llegado a las pantallas estadounidenses una superproducción sobre la que volaban más dudas que apuestas. Ghostbuster venía rodeada de una oleada de comentarios haters por parte de los defensores de la original, y sobre todo tras su primer tráiler. Finalmente, la comedia de Paul Feig se salda con unos honrosos 46 millones de $, justo lo que apuntaban las previsiones, y salvándola así a priori de la condición de fiasco. Es el mejor estreno del director y de Melissa McCarthy, pero no es oro todo lo que reluce. Su gran problema es su abultado presupuesto de 144 millones de $, y la marea de comentarios negativos por parte del público, que no deberían augurarle demasiado futuro en taquilla. No obstante, pese a esto, su comportamiento durante el sábado y el domingo no ha ido a la par de la opinión del público, por lo que habrá que esperar al próximo fin de semana para ver si parece dar indicios de salvar al menos los muebles.

Y aún así, no ha conseguido desbancar a la propuesta animada de Universal. The Secret Life of Pets desciende de manera aguda si la comparamos con productos Pixar o Disney, pero aún así su total en diez días, 203 millones de $, es sencillamente magnífico. Apunta a superar sin problemas los 300 millones. No es la única alegría para Universal, que andaba de capa caída este año. The Purge: Election Year, sigue gustando a sus espectadores afines y ya iguala a su predecesora con 71 millones de $, además de irse a los 149 millones de $ en todo el globo.

Lo nuevo de Woody Allen, Cafe Society, da en la diana con 355.000$ en cinco salas, lo que la convierte en la película con mejor media por copia de toda la cartelera. Uno de los mejores datos recientes del cineasta, al que esta vez sí la crítica le da su bendición.

Y aunque la crítica también apoye The Infiltrator, parece que no logra emocionar demasiado al público. El drama R con Bryan Cranston estrena en octavo puesto con tan sólo 5,2 millones de $ en 1.600 salas.

En los mantenimientos, el top 5 lo completan: The Legend of Tarzan, toda una sorpresa cuyos 103 millones de $, aún así, no ayudan a rentabilizar su presupuesto de 180 millones de $, pese a los 193 millones de $ que acumula en todo el mundo; no es el caso de Finding Dory, que ya es el film de animación y calificado PG más taquillero de la historia con 445 millones de $, a los que se suman 276 millones de $ a nivel internacional, y aún con mucho camino por recorrer; y Mike and Dave Need Wedding Dates, que ya casi roza su presupuesto con 31 millones de $ en diez días.

En el ámbito limitado merece la pena destacar la buena comunión entre crítica y público con Captain Fantastic. Suma salas y mejora un 195% con poco más de 406.000$ en su segundo asalto.

Fuente: Box Office Mojo

domingo, 10 de julio de 2016

TAQUILLA USA. Las mascotas de Universal enamoran a la audiencia

Formidable fin de semana en la taquilla USA, a la par del de hace un año, cuando los Minions llegaban a la cartelera dando guerra y arrasando con todo.

Y ha vuelto a ocurrir. De nuevo una producción animada, y de Universal, ha venido pegando fuerte y superando todas las previsiones. The Secret Life of Pets da la sorpresa recaudando 103 millones de $, y rompiendo así la mala racha que llevaba la productora este año tras un 2015 impresionante. La cinta ha gustado a crítica y público, y ya entra en el terreno de la rentabilidad dado su presupuesto de 75 millones de $, doblados ya en todo el mundo. De seguir el ritmo de “Minions”, los 330 debería tenerlos asegurados.

También rompen las expectativas generales la comedia con Zac Efron Mike and Dave need wedding dates y el drama de origen indio Sultan. La primera se hace con el cuarto puesto y unos buenísimos 16 millones de $, la mitad de lo que ha costado, mientras que la segunda se sitúa en décimo puesto con 3 millones de $. Esta última tendrá un recorrido fugaz, como suele ser habitual en este tipo de productos, mientras que la primera aspira a superar los 60 millones de $, nada mal en vista de sus aspiraciones iniciales.
En formato limitado merece la pena destacar el magnífico resultado de Captain Fantastic, drama R con Viggo Mortensen que ha cosechado 98.451$ en cuatro salas.

Entrando en los mantenimientos, la presencia de la cinta animada de Illumination Studios afecta ligeramente a Finding Dory, que aún así resiste cediendo un 51% con 422 millones de $ en total, y siendo ya la película de animación más taquillera de Disney y Pixar, y con el ojo puesto en superar a “Shrek 2”, e incluso a “Star Wars: Episode I” como el film calificado PG más taquillero de la historia.

Antes se sitúa The Legend of Tarzan, que demuestra su buena conexión con el público cayendo un moderado 46%, con 81 millones de $ en diez días. Siguen siendo escasos dado su presupuesto de 180 millones de $, pero sin duda sorprendentes para Warner, que podría incluso salvar los muebles con ella si responde bien en la taquilla internacional. Por su parte, The Purge: Election Year se desploma un 63%, aún así con unos excelentes 58 millones de $ en su haber. Y aún así, el mantenimiento es más positivo que en sus dos predecesoras, por lo que superar los 71 millones de $ de la segunda es cosa fácil.

El resto del top 10 lo completan: Central Intelligence, otro taquillazo veraniego con 108 millones de $; Independence Day: Resurgence, que sigue sin salvarse de la quema con 91 millones de $ y pese a los 305 millones de $ que ha logrado en todo el globo; The BFG, que se salva mucho menos quedando desplazada totalmente por los dos grandes títulos infantiles del momento, con tan sólo 38 millones de $ en diez días; y The Shallows, que sí entra en el terreno de la rentabilidad con sus 45 millones de $.

Fuente: Box Office Mojo

lunes, 4 de julio de 2016

TAQUILLA USA. Tarzán y The Purge superan todas las previsiones

Fin de semana especial en la taquilla USA, con el festivo del 4 de julio cayendo un lunes, y con cifras hinchadas debido al día extra. Pero no sólo por eso, sino gracias a un top 3 de lo más potente, que ha superado los 100 millones de $ y ha dado más de una sorpresa.

Es el caso de The Legend of Tarzan y Purge: Election Year, que superan todas las expectativas logrando en cuatro días 45 y 34 millones de $, respectivamente. Sin embargo, ambas se sitúan en posiciones opuestas del espectro. Pese a su buen comienzo y los buenos comentarios, la aventura de Warner ha costado 180 millones de $, y mucho tendrá que apretar en el mercado internacional para ser rentable.

En cambio, la nueva entrega de la saga de terror de Universal sale triunfante, casi triplicando su modesto presupuesto, y entrando así rápidamente en el terreno de la rentabilidad. Hace dos años, “The Purge: Anarchy” debutaba ligeramente por debajo de la primera parte, pero sus buenos comentarios y críticas la hicieron llegar más lejos. Esta Election Year podría acabar como esta última, en torno a los 70 millones de $.
La que sí que deja un regusto mucho más amargo es la nueva propuesta de Disney, dirigida por Steven Spielberg. The BFG debuta con unos mejorables 22 millones de $ en cuatro días, una cifra muy baja para el director y la compañía, dadas las aspiraciones del producto. Quizá no era una buena época para estrenarla, y menos con la presencia de Pixar y la inminente “The Secret Life of Pets”. El caso recuerda al de su Tintín, pero al menos a esta le benefició en cierta medida la fama de la obra de Hergé. The BFG ha costado 140 millones de $, y difícil lo tiene para ser rentable.

Y pese a los buenos estrenos del fin de semana, ninguno ha podido con Pixar. Finding Dory sigue reinando por tercer fin de semana consecutivo, ya con 380 millones de $ y a unos días de ser la película de animación más taquillera de la historia en Estados Unidos. A nivel mundial su total es aún discreto, 548 millones de $, y la pregunta es hasta dónde llegará.

El resto de filmes de la cartelera experimentan, en su mayoría, buenos descensos gracias al día extra. No es el caso de Independence Day: Resurgence, que cae un 51% -fuerte para el contexto del fin de semana-, acumulando 76 millones de $ y cerrando el top 5. Sus 253 millones de $ mundiales no ayudan a enmascarar su generoso presupuesto de 165 millones de $. Mejor le va a Central Intelligence, una de las comedias de éxito del año, que ya se va a los 96 millones de $.

Por último, acercándose al top 10 se encuentra Swiss Army Man, que pasa del puesto 27 al 11 tras aumentar 633 pantallas, subiendo además un 1.535% con casi 2 millones de $ en diez días. No goza de una buena media por copia, pero podría convertirse en un pequeño sleeper veraniego gracias a sus buenas críticas y comentarios.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 1 de julio de 2016

LA CRÍTICA. Summer Camp

El error de Kurosawa
Akira Kurosawa se equivocaba al asegurar que ni siquiera un buen director es capaz de sacar una buena película de un mal guión. O al menos, se equivocaba a medias. Porque en términos estrictamente cinematográficos, un mal guión es, como él mismo decía, el motor con la fuerza suficiente para conseguir una expresión verdaderamente cinemática, para conseguir una película auténtica, capaz de cruzar el fuego como lo hace el agua. Y tenía razón en ese sentido, pero olvidaba un factor determinante: si el producto entretiene y divierte a raudales, el guión no lo es todo. Un requisito indispensable para aquellos que no sólo entienden el cine como ese arte en el que guión y realización deben alcanzar unas cotas mínimas de calidad cinematográfica, sino como un pasatiempo dedicado a espectadores no tan sibaritas.

“Summer Camp” es el perfecto ejemplo de cine comercial que acaba sacrificando el libreto para asegurar toneladas de entretenimiento. Con encefalograma plano, pero entretenimiento al fin y al cabo. Por sus escasos ochenta minutos de duración pasan personajes mal dibujados y estereotipados, situaciones sin sentido que estos protagonizan, cierto atisbo de previsibilidad en su desenlace y tópicos a mansalva. Cosas, para entendernos, que suceden porque sí, por mero capricho de sus responsables.


Es una absoluta tontería en la que incluso se acusa, pese a la pericia tras la cámara de su director, Alberto Marini, y a la inteligente vuelta de tuerca que da al subgénero de infectados, alguna que otra laguna interpretativa. Pero una tontería completamente macarra y carente de prejuicios, que sólo busca hacer pasar un rato divertido a los amantes del género, y en general a todo aquel que se deje llevar por ella y sepa ver más allá de sus defectos. El tipo de terror que este país necesita, y que no arañaba desde la infravalorada e incomprendida “[·REC]: Génesis”.


La cinta perfecta para ver entre amigos, en festivales dedicados al género, entre risas y con la complicidad de aquellos que saben qué es lo que van a encontrar en ella. Todos los demás, los que opinan que el guión es el pilar sobre el que sustentar una buena película, mejor se abstengan. Porque se equivocan si creen que es la única materia prima que necesita el cine. Igual que el maestro nipón. Quién se lo iba a decir.

A favor: es un auténtico disfrute para los amantes del género, y para todo aquel que no le pida más de lo que ofrece
En contra: verla doblada, y que sus defectos no dejen a algunos disfrutar de ella 

Calificación ****
No se la pierda

martes, 28 de junio de 2016

VOTACIONES 2016. Elige tus películas favoritas del mes de mayo

Volvemos con las votaciones de 2016. Abrimos las de mayo, compuestas por títulos estrenados durante dicho mes en España. De nuevo, las votaciones tendrán lugar en dos fases: una compuesta por las mejores películas de cada mes, que se cerrará el 15 de enero de 2017, y una segunda fase a la que irán todos aquellos títulos que hayan recibido 3 o más votos en la primera fase. El objetivo, elegir las mejores del año. Recuerden que se pueden escoger hasta un máximo de cinco por votación y todas las veces que lo deseen, así como introducir el título de alguna película de difícil distribución en España, siempre que el año de producción sea 2016. Y por supuesto, aún se puede votar por las mejores cintas de meses anteriores aquí.


domingo, 26 de junio de 2016

TAQUILLA USA. Los aliens de Roland Emmerich se rinden ante Dory

Excelente fin de semana en la taquilla USA, casi a la par del de hace un año, y de nuevo con Disney dominando el box office. Doce han sido las ocasiones en que lo ha conseguido de las 26 semanas que llevamos de año. Récord absoluto.

Y lo hace esta vez de la mano de Pixar, que ve cómo su Finding Dory desciende un moderado 46%, formidable teniendo en cuenta su exitoso estreno, y logrando uno de los mejores segundos fines de semana de la historia. 286 millones de $ acumula en tan sólo diez días, y casi 400 en todo el mundo. Ante esto, los ojos están puestos en su techo final. A este ritmo conseguirá ser la cinta de animación y calificada PG más taquillera de la historia en Estados Unidos.

En materia de estrenos, sólo uno de los debutantes en amplia distribución consigue dar la sorpresa, aunque no alejándose demasiado de las previsiones. Lo nuevo de Jaume Collet-Serra, el thriller de terror The Shallows, debuta prácticamente igualando su ajustado presupuesto con 16,7 millones de $, y rodeado de buenas críticas y comentarios. El ritmo habitual de su cine suele ser el de triplicar los datos de su estreno al final de su carrera, y de ser así este nuevo producto oscilaría en torno a los 55 millones de $. Aunque tiene potencial para llegar a más.

No le ocurre lo mismo a Independence Day: Resurgence, secuela tardía del taquillazo de 1996, que repite parte del reparto y a su director. Sus 41 millones de $ podrían ser vistos como una alegría dado el poco interés que podría haber hacia ella, el hecho de no estar ante una franquicia ni ante un film protagonizado por una estrella con tirón, pero su enorme problema es el abultado presupuesto. 165 millones de $ que deberá recuperar en la taquilla internacional, donde ha cosechado 101 millones de $ en 57 territorios. A nivel local será un milagro si alcanza los 120 millones en vista de las pésimas críticas y comentarios. No ha sido un buen negocio para Fox, sin duda.

Pero la que sí entra con el pie izquierdo es Free States of Jones, que STX estrenaba por todo lo alto y con el atractivo de tener a Matthew McConaughey de protagonista. No ha convencido ni a crítica ni a público, y se queda en unos lamentables 7 millones de $. No llegará mucho más allá ni será demasiado rentable a pesar de haber costado 50 millones de $.


La cara positiva la pone, a nivel limitado, la esperada Swiss Army Man, comedia R que llega rodeada de cierta polémica por su trama, y con Daniel Radcliffe y Paul Dano como protagonistas. Al público y a la crítica les ha gustado, y sus 114.000$ la erigen como la película con mejor media por copia de la cartelera.

A nivel de mantenimientos, estos han sido bastante positivos en el top 10. Central Intelligente se sitúa en tercer puesto con 69 millones de $ en total en diez días y una caída del 48%, que deja claro que la cinta está gustando y tiene potencial para superar los 100 millones de $. Fuera del top 5 tenemos The Conjuring 2, que pese a no gozar del ritmo de su predecesora, lleva con dignidad sus 86 millones de $, y aún tiene opciones de superar los 100 millones. A nivel mundial atesora 242 millones de $, aún lejos de la primera entrega.

Y por último, dos títulos que no han tenido en Estados Unidos el éxito que se esperaba, pero que lo compensan con creces en el resto del mundo. Los 151 millones de $ X-Men: Apocalypse saben a poco, pero no sus 523 millones de $ a nivel mundial. Y en el caso de Warcraft, ya estará fuera del top 10, pero los 412 millones de $ en todo el globo hablan por sí solos. La mitad de ellos, eso sí, venidos desde territorio chino.

Fuente: Box Office Mojo

sábado, 25 de junio de 2016

LA CRÍTICA. Hardcore Henry

Causa y efecto
Que exista una película como esta no debería sorprender a nadie. Es casi una consecuencia lógica, una causa-efecto de fuerza mayor, un “mal” inevitable. Tanto de la era de la sobreinformación y la saturación tecnológica en la que nos encontramos inmersos cuales autómatas de granjas cultivo, como del cine en general.

“Hardcore Henry” es una consecuencia directa del found footage y del shooter, pasado por el filtro de acción violenta ochentero. Es, para entendernos, como si no sólo fuéramos testigos de los recuerdos del Murphy de “Robocop”, sino de sus intentos por sobrevivir en una Rusia post moderna en la que todo está permitido. Ejércitos de agentes programados, villanos con súper poderes telequinéticos, avatares esperpénticos y seres mitad humanos, mitad máquinas. Y todo en primera persona, por supuesto.

El debutante Ilya Naishuller ofrece en su primer largo tras las cámaras la misma experiencia que ya ofreciera en su excelente vídeo musical “Bad Motherfucker”, y el resultado es el mismo, pero ampliado hasta el extremo. Y hasta el hartazgo incluso. Porque ese chute de adrenalina que tan bien funcionara en aquellos escasos cinco minutos se torna aquí extenuante para el espectador, en una propuesta que formalmente arriesga con la acción continua, sin tregua, y deja por el camino más de un agujero de guión entre tanta explosión, miembro roto y escena de acción frenética que deja con la boca abierta por su capacidad de inventiva y su concepto del “todo vale”.


Sí, Naishuller sacrifica el guión en aras de la espectacularidad, y apuesta todo lo que tiene a un caballo quizá no tan ganador para todo tipo de público, para todos aquellos que se pierdan y mareen con tanto movimiento de cámara. Pero bajo su corazón late una potente batería cargada de esteroides que entretiene, un film tan exagerado, salvaje y sobreactuado como el personaje de Sharlto Copley o sus crudos créditos iniciales. Una cinta deudora del universo de los videojuegos y los videoclips, de una época en la que la realidad virtual podría imponerse como nueva vía narrativa. “Hardcore Henry” debe mucho a muchos referentes, pero también podría iniciar ella misma toda una corriente. Para bien o para mal. Causa y efecto.


A favor: su acción adrenalínica y salvaje
En contra: que sacrifique el guión por una arriesgada propuesta formal que no será del gusto de todos

Calificación **1/2
Se deja ver muy bien

domingo, 19 de junio de 2016

TAQUILLA USA. La taquilla encuentra a Dory

Fin de semana de altos vuelos en la taquilla USA, superando la barrera de los 230 millones de $, y aún así algo por debajo del mismo fin de semana de 2015, cuando “Jurassic World” se enfrentaba con rotundo éxito a su segundo asalto e “Inside Out” irrumpía con enorme fuerza en la cartelera.

Eso sí, un fin de semana con récord. Porque lo nuevo de Pixar, la esperadísima Finding Dory, se ha convertido no sólo en el mejor estreno de la casa, superando a “Toy Story 3”, sino en el mejor estreno calificado PG y en el mejor estreno animado de la historia, por encima de “Shrek The Third”. 136 millones de $ que la convierten en todo un hito para el estudio y el género, y que en todo el mundo acumula 186 millones de $ en sólo tres días, y aún por muchos países que conquistar. Podríamos estar ante otro título que supere este año los 1.000 millones de $. El tiempo hablará.

En segundo puesto ha debutado, también con un encomiable éxito, la comedia Central Intelligence, que une a Dwayne Johnson y Kevin Hart. Ambos consiguen otro gran éxito en sus respectivas carreras, con un dato de 34 millones de $ y una media por sala espectacular, no muy alejada de la de “Finding Dory”. Su techo final debería situarse por encima de los 100 millones de $, siguiendo la estela de productos como “Ride Along” o “Spy”.

En formato limitado ha llegado Clown, propuesta de terror presentada por Eli Roth que llega con retraso a la cartelera USA, después de haber pasado por el mercado doméstico y la tv. Y a consecuencia de ello, su dato de apertura es ridículo: 27.000$ cosechados en 100 salas.

Los mantenimientos este fin de semana se han caracterizado por fuertes caídas debido a los dos grandes estrenos. Ni The Conjuring 2 se ha librado, descendiendo un fuerte 62% para irse a los 71 millones de $. Su ritmo entre semana era excelente, pero este fin de semana ha evidenciado que no seguirá el camino de su predecesora pese a las excelentes críticas y comentarios recibidos. Aún así, no quedará por debajo de los 100 millones de $, y en todo el globo su total asciende ya a los 187 millones de $.

Tampoco parece seguir la estela de la primera entrega Now You See Me 2, que cae un fuerte pero previsible 57% con 41 millones de $ en su haber. Su final parece anclarse en torno a los 60 millones de $, a la espera de ver qué ocurre a nivel internacional. Pero quedará lejos de la rentabilidad de la anterior.

Warcraft tampoco las tiene todas consigo en suelo americano, donde ha descendido por encima del 73% y con tan sólo 37 millones de $ en diez días. Ahora bien, en todo el mundo la cifra llega a los 377 millones de $, y casi la mitad provienen de China. Llegar a los 450 millones de $ parece su meta final, y entonces podríamos hablar de secuela.

Le siguen X-Men: Apocalypse, que también compensa sus discretos 146 millones de $ con los 510 que ya alcanza a nivel mundial, lo cual asegura la continuidad de la franquicia mutante, y Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows, que no se salva de la condición de fiasco con 71 millones de $ a nivel local y otros tantos a nivel internacional. Poco para un producto que ha costado 135 millones de $. Como pocos siguen siendo los 69 millones de $ de Alice Through the Looking Glass, a pesar de que en todo el mundo se vaya a los 236 millones de $. Ha costado 170 millones, y la sensación de descalabro sigue presente. Parece que éste no es el año de las secuelas, salvo pocas excepciones.

Fuente: Box Office Mojo

martes, 14 de junio de 2016

LA CRÍTICA. Warcraft

De orcos, humanos, magos y demás fantásticas criaturas
El cine tiene una importante deuda pendiente con uno de los más rentables medios de entretenimiento de las últimas décadas. Mucho antes del boom del cómic y de que la televisión cogiese el testigo en lo que a términos de calidad narrativa se refiere, Hollywood ya ansiaba con hacer de la industria del videojuego una importante fuente de ideas e ingresos. De manera normalmente frustrante, salvo raras excepciones –“Silent Hill” y poco más. Pero donde realmente han fracasado este tipo de adaptaciones en su intento de llevar a la gran pantalla la sensación que produce en el jugón de toda la vida, el que apenas sale ni duerme, ni tiene vida social, el pasarse horas frente a su juego favorito. Porque sin un joystick, no es lo mismo.

“Warcraft” supone un salto de gigante en ese terreno. Sí, sigue echándose de menos poder participar en la función, ser el protagonista, requisito indispensable que convierte a los videojuegos en lo que son para miles de millones de personas, pero por sus venas corre la savia de un fan respetuoso y mimoso con su criatura como Duncan Jones por un lado, y por el otro el hecho de que por primera vez el videojuego y el cine se funden como nunca antes lo habían hecho.


Jones entiende que para realizar una adaptación coherente y fiel de un fenómeno masivo como “Warcraft” debe convertir su film precisamente en un videojuego. Pero donde otros fracasan tratando de lograr el mismo objetivo, a base de CGI de cartón piedra y una imposible estética ciberpunk presuntamente postmoderna pero ridícula, el hijo del Duque Blanco concibe los planos, el ritmo, la fotografía y los movimientos de cámara como si de un videojuego filmado se tratase. Con toneladas de efectos digitales, por supuesto, pero de primera categoría, y metiendo al espectador de lleno en la acción.


Sin embargo, donde realmente se erige por encima de sus compañeras de batalla, a pesar de notarse que se ha quedado demasiado en la sala de montaje por capricho de los siempre temerosos y cobardes productores, es en su encomiable triunfo a la hora de aunar la espada y brujería cinematográfica contemporánea y moderna -desde “Conan el Bárbaro” hasta “Lady Halcón”, pasando, cómo no, por “El señor de los anillos”, tanto la de Jackson como la de Ralph Bakshi- con el vasto mundo que ofrece el material original. Y ya sólo por eso, merece un aplauso. Eso, y cualquier secuela que esté por venir y que siga transportándonos a este atractivo universo de orcos, humanos, magos y demás fantásticas criaturas.

A favor: lo bien que une el cine de espada y brujería con el videojuego
En contra: los recortes que ha sufrido

Calificación ****
No se la pierda

domingo, 12 de junio de 2016

TAQUILLA USA. El terror, la fantasía y la magia se reparten el pastel

Fin de semana a la baja con respecto al de hace un año. Pero era de esperar, ya que en 2015 por estas fechas llegaba un monstruo como “Jurassic World” para barrer con la taquilla. Y aún así, el dato global es el mejor en dos semanas, aunque siga evidenciando que la cartelera USA necesita urgentemente un taquillazo de esos que hagan ruido. Así las cosas, los tres estrenos grandes del fin de semana cumplen. No todos se convierten en taquillazos, pero entran dentro de las previsiones. Sin emociones ni sorpresas.

El podio ha sido para el terror.  James Wan vuelve al género que le ha catapultado como un cineasta a tener en cuenta, y lo hace con una secuela de uno de sus mayores éxitos. ¿El resultado? Pues The Conjuring 2 convence a crítica y público y se embolsa 40 millones de $ en tres días, tan sólo a un millón de su predecesora, con la que comparte otra cosa en común: no ha mostrado fanbase ni desgaste durante el fin de semana, lo que significa que estamos ante una segunda parte que debería dar de sí en taquilla y no ser otro producto de consumo rápido. Por lo pronto iguala su presupuesto y en todo el mundo llega a los 90 millones de $. A ver hasta dónde llega.


En segundo puesto, por los pelos, se sitúa Warcraft. Mucho se ha hablado de esta adaptación del célebre videojuego de Blizzard, pero durante las últimas semanas, entre las malas críticas, no se esperaba nada bueno. Y finalmente no ha dado la sorpresa. 24 millones de $ en su primer fin de semana, lo cual entra dentro de las previsiones y la convierte en una decepción en terreno USA. ¿Su ventaja? Pues China, la gran coproductora del film, donde ya amasa cerca de 150 millones de $ en menos de una semana. En todo el globo, sin contar los datos de ayer y hoy en dicho país, roza los 300, y posiblemente alcance los 500 al final de su carrera. Ha costado 160 millones, y finalmente no se convertirá en un taquillazo, pero sí que salvará los muebles si su resultado es ese.

Y en tercer puesto, otra secuela. Now you see me 2 partía con desventaja frente a la competencia, pero finalmente ha salido bien parada con 23 millones de $, a sólo 6 de su predecesora. Pudo ser peor, pero su gran problema ahora es no convertirse su paso por la taquilla en algo fugaz. Eso y su presupuesto, unos 90 millones que difícilmente alcanzará a nivel local, pero que sí debería superarlos con las ventas internacionales. En 2013, la primera entrega sorprendió con 234 millones de $ en el resto del mundo. Esta secuela debería compensar el descenso en Estados Unidos recaudando más fuera de sus fronteras. Veremos si lo consigue.

Entrando en los mantenimientos, merece la pena destacar algunos casos. Teenage Mutant Ninja Turtles 2 cae por debajo de lo esperado, en la línea de su predecesora pero con un total más pobre, de 61 millones de $ en diez días. Acabará seguramente en torno a los 90 millones, muy lejos de los 191 de la anterior. El top 5 lo cierra otra cinta que tampoco ha llegado a lo esperado. X-Men: Apocalypse se va a los discretos 136 millones de $, sin demasiada fuerza para irse más allá de los 160 millones de $. Ahora bien, a nivel mundial, sin llegar a los niveles de “Days of Future Past”, consigue unos más que decentes 478 millones de $, la segunda marca más alta de la saga. En el resto del top 10 encontramos los sensacionales 312 millones de $ que Angry Birds atesora en todo el mundo, 98 de ellos en suelo americano, mientras que en el lado opuesto se coloca Alice through the looking glass, cuyos 213 millones de $ mundiales no la salvan de ser un fiasco para Disney. Aunque poco le importa si The Jungle Book supera ya los 900 millones de $, y Captain America: Civil War va camino de los 1.200.

Fuente: Box Office Mojo

sábado, 11 de junio de 2016

LA CRÍTICA. El libro de la selva

La demolición del castillo de los sueños
De un tiempo a esta parte, al ratón más rico del mundo le ha dado por mirar hacia el pasado, ya sea por un ataque de nostalgia o simple oportunismo económico –más lo segundo que lo primero, nos tememos-, y le ha parecido buena idea traer hasta nuestros días los clásicos animados de toda la vida. No en forma de esas reediciones y redoblajes que ya de por sí mancillaban la esencia de los productos originales, sino en formato tridimensional, con actores de carne y hueso rodeados de fuegos de artificio, de enormes e interminables murales verdes que llevan hasta el extremo la idea de su fundador de convertir los sueños en realidad.

La idea de una nueva adaptación de los relatos de Rudyard Kipling puede parecer interesante, y de hecho algo queda de sus páginas en sus fotogramas. Pero no contenta con ello, “El libro de la selva”, la última afectada por el efecto Alicia de Tim Burton, acaba convirtiéndose en un remake bastante timorato del clásico animado de 1967, que no sabe bien si ceñirse al relato original o traer a toda una nueva generación, y a imagen real, con pelos y señales, algo que ya hemos visto pero en otro formato mucho más verosímil y ameno.


Así, la cinta de Jon Favreau trata de jugar las mismas cartas que la “Cenicienta” de Kenneth Branagh, pero sin la elegancia en la dirección de este y con un mayor apego, aunque intente ocultarlo por aparente vergüenza, hacia el material cinematográfico del que bebe directamente. Animales parlantes, una trama prácticamente calcada y canciones, pocas por el miedo a perder el objetivo “realista” de la cinta –en los créditos finales se exponen las demás, las que no se atrevieron a presentar en el montaje final-, pero canciones. Concretamente dos, una plenamente justificada, y la otra metida completamente con calzador.


Pero, lo que sí demuestra “El libro de la selva” por encima de todo es la falta absoluta de respeto hacia sus propios clásicos por parte de Disney. Hacia ellos y hacia el cine en general, al que lleva escupiendo desde hace no mucho tiempo con indiferencia, fagocitando franquicias e ideas y sometiéndolas a su concepto de lo que debe ser el séptimo arte. Una insensible maquinaria tan artificiosa como artificial, tan discutible como la interpretación y la mala integración con el entorno del único humano de la función, como algunos de sus efectos digitales de última generación –ay, esos lobeznos, qué poco creíbles-, como una realización de lo más impersonal y mareante. Y lo peor, que demuele ladrillo a ladrillo la esencia de ese castillo de los sueños que Walt Disney levantara con esfuerzo e ilusión. Agarrémonos, porque aún están por venir más herejías. Pero ¿se atreverán alguna vez con “El Rey León”?

A favor: los pocos momentos en los que se asoma la obra de Kipling
En contra: El actor protagonista, su artificiosidad, y que es un remake timorato del clásico animado

Calificación *1/2
Usted mismo

lunes, 6 de junio de 2016

LA CRÍTICA. X-Men: Apocalipsis

Hijos de un dios menor
En un momento de “X-Men: Apocalypse”, sus personajes salen del cine de ver “El retorno del Jedi”, y todos coinciden en lo mismo: la primera entrega es necesaria para que existan las demás, la segunda es una joya, y la tercera es la peor de todas. En forma de chiste meta, Bryan Singer lanza un mensaje de advertencia a la audiencia. Sabe que su nueva criatura está condenada a las comparaciones odiosas, a ser la oveja negra de la familia, a ser la mutación aberrante dentro de la evolución de la segunda trilogía de una franquicia que él mismo iniciase hace poco más de un quindenio.

Y tiene razón. La comparación no le hace ningún favor, pero ello no quiere decir que estemos ante una mala película. Porque este nuevo capítulo es a este segundo tríptico lo que “El Padrino III” o “The Dark Knight Rises” a sus respectivas trilogías: una entrega que se torna floja si intenta mantener un tour de force con sus predecesoras. Pero en absoluto es una tercera parte deleznable.

Su principal problema es que, sabiendo que no conseguirá superar a la anterior, Singer parece tirar la toalla y hacer una película que simplemente cumple, sin esfuerzo alguno ni cariño hacia lo que cuenta. Aunque lejos de la carga dramática y la complejidad narrativa que supo imprimir en “Días del futuro pasado”, el cineasta parte igualmente de una idea atractiva y de unos planteamientos de nuevo ambiciosos que alejan a los mutantes de sus rivales disneyianos –la discriminación, el temor a Dios o los movimientos sociales siguen pululando con fuerza por sus fotogramas-, para luego poner el piloto automático y ofrecer un desarrollo de ideas de lo más torpe y una falta de acción y exceso de subtramas que pueden hacer que más de uno la tache de aburrida.


Son muchos los pecados que Singer comete durante su abultado metraje. Falta de motivación y actos incongruentes en algunos personajes -incluyendo un villano que sabemos que es peligroso porque nos lo dicen, no por lo que vemos en pantalla-, alguna que otra sensación de deja vu –sí, Quicksilver se lleva la cinta, pero con una secuencia que no es más que una versión amplificada de algo ya visto-, un peligroso look ochentero que puede hacerla cruzar la línea del esperpento, y más de un efecto especial al que se le ve el cartón.


Y pese a todo, pese a que su director prefiera hacer caja antes que demostrar el mismo amor que antaño por sus personajes, a los que vuelve a dejar a la deriva, seguimos sin estar ante una mala película. Mejorable, sí. Floja, también. Pero bajo sus fotogramas sigue latiendo una fuerza que ya quisieran para sí algunos de los cierres de muchas trilogías. Esa intensidad que no rozan ni “X-Men: La decisión Final” ni “Mad Max: Más allá de la Cúpula del Trueno”. Y por qué no, ni “Capitán América: Civil War”.

A favor: la intensidad que sigue latiendo bajo su superficie, pese a sus múltiples tropiezos
En contra: lo consciente que es de ser un film menor, y lo poco que se esfuerza Singer en salirse de esa idea

Calificación ***
Merece la pena
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...