
Productor, guionista, director y compositor aparte de actor, el polifacético Carradine fue encontrado muerto el 3 de Junio en su habitación de un hotel de Bangkok, donde rodaba una nueva película, “Stretch”. La leyenda ha ido más allá, tras publicarse que dicha muerte ha ocurrido en extrañas circunstancias, hablándose de ahorcamiento, de suicidio o hasta asesinato.
Todo no hace más que alimentar y engrandecer a un gran actor de la pequeña y la gran pantalla, que trabajó en sus trabajos más serios con directores tan relevantes como Martin Scorsese, Walter Hill, Ingmar Bergman y nuestro José Luis Borau. Fue nominado en cuatro ocasiones a los Globos de Oro, galardón que siempre se le resistió, uno al Oscar y otra más al Emmy por la serie que le otorgó la fama. Algunos echamos de menos incluso una última nominación al Oscar como secundario por ser el Bill de Tarantino. Sea como fuere, un clásico que nos deja a los 72 años de edad y convertido ya antes de su muerte en todo un mito de la pantalla. Descanse en paz.