I Love you Phillip Morris **
Hay determinadas películas que, ya sea por falta de distribución y medios o por su polémica temática, están condenadas a no ver jamás la luz de un proyector pero sí a llenar las estanterías de un videoclub. “I love you Phillip Morris” pertenece a esta larga y triste lista de filmes que no logran hueco en su país natal, la supuesta tierra de las libertades norteamericana. Una tierra de libertad en la que tratar la homosexualidad en el celuloide es algo tabú. De hecho debería haberse estrenado hace un año, lo que ha hecho que incluso otros países como Francia ya la hayan visto, y con bastante buena acogida en taquilla. Y es que el problema para la moral norteamericana es que la película es demasiado gay.
Es cierto, puede que la homosexualidad haya sido tratada de una manera un tanto frívola por sus creadores, que hayan estereotipado hasta el extremo a sus personajes asestando un duro golpe de efecto a la puritana moral yanqui. Pero “I love you Phillip Morris” no es una película sobre homosexualidad al cien por cien, sino que trata la historia de un estafador que hizo todo lo posible por vivir su vida a su manera, sin límites, por estar siempre junto al hombre al que quería. Y si ello conllevaba burlarse de la ley y del sistema judicial, pues se hacía. El tema de la homosexualidad no es más que otro rasgo de su personalidad, ese que trataba de esconder con mentiras a sus socios del trabajo y sus conocidos, como hacía con el resto de su vida. Aunque logran que sea lo que destaque sobre todo lo demás.
Mención especial merecen Jim Carrey y Ewan McGregor, que realizan dos loables interpretaciones dentro de sus propias posibilidades. Mientras el primero aprovecha su famoso histrionismo, aunque comedido, para sacar punta a todos los estereotipos sociales relativos a los gays, habiendo situaciones en las que resulta exagerado y otras en las que convence al espectador, McGregor está más creíble en su recreación de ese Phillip Morris que da título a la cinta. Y lo más importante, que tienen química de verdad en pantalla.

A favor: su pareja protagonista y que a ratos funciona
En contra: no toca con igual fortuna todos los tópicos sobre la homosexualidad