Ángeles y demonios ***
(Angels & demons)
Este mismo año llegó a nuestras carteleras una suerte de cine político e histórico con aires de thriller, un montaje y una puesta en escena ágiles y un actor, Frank Langella, recuperado del olvido y puesto ante la platea como un Nixon muy alejado de las dicciones y manías de Anthony Hopkins. Cuando “El desafío: Frost contra Nixon” se estrenó, a mucha gente le extrañó que semejante criatura hubiera sido parida por uno de los realizadores más odiados, y a la vez respetados por sus colegas de profesión, de la meca del cine. Quien esto escribe tampoco podía hacerse a la idea de que el ex niño prodigio Ron Howard, autor de sonoras herejías como “Una mente maravillosa” –para colmo de males se llevó el Oscar por ella-, estuviera detrás de las cámaras de un proyecto de tan alta calidad. No voy a cambiar mi manera de pensar acerca del “niño mimado de Hollywood”, pero debo reconocer que en sus dos últimas películas corre, como mínimo, sangre de artesano con mayúsculas.
Este mismo año llegó a nuestras carteleras una suerte de cine político e histórico con aires de thriller, un montaje y una puesta en escena ágiles y un actor, Frank Langella, recuperado del olvido y puesto ante la platea como un Nixon muy alejado de las dicciones y manías de Anthony Hopkins. Cuando “El desafío: Frost contra Nixon” se estrenó, a mucha gente le extrañó que semejante criatura hubiera sido parida por uno de los realizadores más odiados, y a la vez respetados por sus colegas de profesión, de la meca del cine. Quien esto escribe tampoco podía hacerse a la idea de que el ex niño prodigio Ron Howard, autor de sonoras herejías como “Una mente maravillosa” –para colmo de males se llevó el Oscar por ella-, estuviera detrás de las cámaras de un proyecto de tan alta calidad. No voy a cambiar mi manera de pensar acerca del “niño mimado de Hollywood”, pero debo reconocer que en sus dos últimas películas corre, como mínimo, sangre de artesano con mayúsculas.
Mucho parecen habe
Quitando a Hans Zimmer, cuya banda sonora resultaba lo mejor de la prim
A favor: es claramente superior a "El código Da Vinci"
En contra: algún exceso didáctico