¿Les suenan Clifford Brown y James P. Johnson? ¿Y si les digo que ambos son la misma persona, y que ésta ha realizado cerca de 180 películas y ha trabajado a las órdenes de mitos como Orson Welles, Juan Antonio Bardem o Berlanga, entre otros? ¿Y si les digo que su otro seudónimo es Jess Franco? Pues sí, Jesús Franco ha hecho todo eso. Ha sido director, guionista, productor, actor, montador y músico, y siempre en las afueras, que no en la frontera de nuestro cine. Nunca ha contado con una subvención, siempre ha ido en contra de lo establecido y se ha terminado ganando el calificativo de “outsider”, de gozar del poder de hacer el cine que ha querido durante períodos tan convulsos como el franquismo.
Pues ahor

a la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España ha decidido que sea el próximo Goya de Honor, una noticia que ha cogido a todos por sorpresa, incluso a él mismo. No sabe qué dirá, pero tiene claro que en la decisión ha influido su reciente homenaje en París. "Vengo de ser músico de jazz. Me muevo por inspiración. Improvisaré", asegura.
La Academia premia a Franco por su "larga, rica y variada filmografía, así como por su absoluta entrega a la profesión", la cual incluye títulos como Necronomicón, Gritos en la noche, Killer Barbys, El castillo de Fu-Manchú o Fu-Manchú y el beso de la muerte, entre otras. El 1 de Febrero oiremos qué se le ocurre decir a este, para muchos, niño maldito del cine español. Por mi parte, me alegro de que la academia lo haya tenido en cuenta.