La terminal de Cobeaga
En “La terminal”, Steven Spielberg reducía el crisol de culturas que es los Estados Unidos a un espacio cerrado, el de un aeropuerto internacional, al que van a parar personas de distintas clases sociales y procedencias que no tienen adonde ir, o simplemente no pueden hacerlo. Borja Cobeaga no es Spielberg, pero con su último trabajo plantea el mismo microcosmos y expone un variopinto grupo de personajes bastante similar.
Cobeaga sitúa la acción de su segunda comedia en medio del caos de los aeropuertos –un tema muy de actualidad en España, especialmente tras la huelga de controladores aéreos- y aísla a sus personajes en un hotel para que pasen su peculiar jet lag, durante una noche en la cual se partirá el año a distintas horas, según el origen de cada uno de ellos. El momento perfecto para que Sergio le eche valor por una vez en su vida y recupere a su ex antes de que esta se vaya a Alemania.
No estará solo. Le ayudará un estrafalario e improvisado séquito de nuevos amigos fieles que componen lo mejor de la película, ese crisol de frikis similar al que ayudaba al Tom Hanks perdido en la terminal spielbergiana. Porque además de un agudo y ágil libreto obra de un genial guionista como Cobeaga, capaz de convertir situaciones típicas en cómicas sin que suenen a conocidas, “No controles” se beneficia de un buen plantel de actores secundarios que destacan por encima de su pareja protagonista. Secun de la Rosa, Mariam Hernández, Miguel Ángel Muñoz y sobre todo Julián López con su irritante pero inolvidable Juancarlitros son solo algunos de los magníficos intérpretes de los que se vale el cineasta para retratar a ese grupo de inadaptados y perdedores que ya mostrara en su ópera prima “Pagafantas”.
Mucho más convencional y comercial que su anterior trabajo, “No controles” es sin embargo entretenida y muy recomendable para todos aquellos que quieran divertirse sin miramientos. Porque ése es el espíritu del cine de la generación a la que pertenece el director vasco, la de los artesanos con mucho oficio aprendido a base de fagocitar celuloide –atentos a la referencia a “Jungla de cristal”- que buscan más el divertimento inteligente que el cine de arte y ensayo. Y porque, además, Juancarlitros no nos dejará aburrirnos.
A favor: su variopinto grupo de secundarios, en especial Julián López y su Juancarlitros
En contra: que sea más sencilla y convencional que "Pagafantas"
Valoración: ***1/2